GOBIERNO PORTEÑO CONDENADO

US$ 1 millón por muerte de un recién nacido en situación de calle

La Justicia porteña resolvió condenar al Gobierno de la Ciudad a pagar más de un millón de pesos, en concepto de daños y perjuicios, a padres y hermanos de un niño fallecido en situación de calle en 2010, bajo la traza de la Autopista 25 de Mayo, y ordenó se le brinde tratamiento psicológico a los integrantes de la familia.

El titular del juzgado N°15 en lo Contencioso Administrativo y Tributario de la Ciudad, Víctor Trionfetti, falló, en base a informes del programa Buenos Aires Presente sobre contactos con la familia, en los que “se reiteran ofrecimientos de soluciones precarias e indefinidas” centrados en la concurrencia a paradores o el acompañamiento en la búsqueda de un hotel que reciba a los 8 miembros del grupo familiar.

"Se observa que existe una situación de violación evidente de la dignidad de las personas afectadas, también de los intereses superiores de los niños y adolescentes, incluida la persona por nacer, todos viviendo en condiciones de salud precarias y con un ostensible menoscabo del derecho a la vivienda digna", argumentó el magistrado.

Trionfetti también señaló que "frente a ese escenario, la propuesta del Estado a través de los funcionarios y agentes del programa Buenos Aires Presente es definitivamente inaceptable desde el marco convencional y constitucional" y agregó que el Estado ofreció a la mujer embarazada que concurra a un parador "sólo para pernoctar", parador que "no logra contener a las familias biparentales" y es "exclusivo para mujeres solas y con hijos menores de edad".

"Lo que resulta inexplicable es que ante estos datos ciertos, con el rigor del clima de esos días y con niños en situación de salud delicada (uno recién nacido y otro con noticias de estar enfermo), el BAP, es decir, el Estado, se limita ‘en los consecutivos días del mes’ a acompañar a la familia hacia la búsqueda de un lugar propicio para el alojamiento", sentenció.

Trionfetti concluyó que el niño "murió de noche y en la calle, un tiempo y un lugar donde jamás debería estar un niño de 26 días de edad".