UN FESTEJO CONTROVERTIDO

2/3 de la población festeja la longevidad salinera y 1/3 la padece

Celular cumplió 80 años y Dos Anclas le lleva 35: Ambas disputan casi por mitades el liderazgo en la producción nacional de sal industrializada, que se nutre de ricos yacimientos en el centro y norte del país que hace milenios explotaban los indios para alimentarse y engordar el ganado. Goza en el país de una demanda sostenida, ya que la población consume poco más del doble de lo que recomienda la Organización Mundial de la Salud, aunque 10 veces menos que Estados Unidos, los campeones mundiales de la comida chatarra que es uno de los principales transmisores. Un tercio de la gente en Argentina tiene problemas de hipertensión, que hace que los médicos la tachen de las dietas de quienes la padecen, pero el resto disfruta de los sabores potenciados que aporta a las comidas. Dos caras de una misma moneda, que dos marcas se reparten. Una de ellas, Celusal eligió para festejar de su cumpleaños mostrarla como “la sal de la vida”.

Unos, celebran “La Sal de la Vida”, como la marca Celusal, que acaba de hacer con su 80° cumpleaños. Otros, salen apabullados del cardiólogo con una dieta alimenticia rigurosa en la que la sal es mala palabra. Hay salmuera, nociva para la piel, con la sal curativa como contracara.

Ser saleroso sería la aspiración de cualquiera al que le gusta lucirse en fiestas o en intimidades. A lo contrario se le dice insulso. Los salares son desiertos blancos, inmaculados, que hasta se explotan como atractivo turístico. En el circuito de la quebrada de Humahuaca, cerca de Pulmamarca y Tilcara, la visita a la Salina Grande, el tercer salar más grande de Sudamérica después del de Uyuni y el de Arizaro, es una de las excursiones predilectas.

Las rutas de la sal ocuparon en la historia un papel significativo para equilibrar las antiguas relaciones políticas. El académico español Emilio Menéndez Pérez, narra en un libro dedicado al metier que la corona inglesa fue muy estricta en el control de su poder sobre la sal, que lo extendió a las colonias, a India, donde se produjo el acto simbólico para recuperar el autogobierno con el camino de Mahatma Gandhi al mar para recoger sal sin autorización inglesa.

En las mesas familiares contemporáneas el salero prolongó sempiternas posiciones encontradas aunque por el lado del cuidado de la salud. “Está bien de sal”, diría un gourmet al degustar un plato. “Coma sin sal”, amonestaría un médico al paciente hipertenso.

La crisis de identidad y el eterno tira y afloje en torno suyo como mercancía a través de los tiempos lo resume el título de un libro de Mark Kurlansky: “Historia de la única piedra comestible”.

Entre esas contradicciones navega en la Argentina una controvertida industria atendida por 2 empresas líderes que se reparten por mitades un mercado cuyo consumo per cápita de sal ronda 1,25 kilo, más de 10 veces menos que en Estados Unidos. Son ellas Dos Anclas y la Compañía Productora Timbó (que produce la marca Celusal).

El Ministerio de Salud de la Nación le viene apuntando los cañones a la ingesta de sal desde los días del kirchnerismo, con la funcionaria Marina Kosacoff, confirmada por el actual gobierno como subsecretaria de Prevención y Control de Riesgos, en rol de abanderada.

Desde esa área se advirtió que en Argentina se consumen 11 gramos diarios de sal por persona, más del doble de lo que la Organización Mundial de la Salud (OMS) aconseja: que no debe superar los 5.

Ya en 2013 la 3ra. Encuesta Nacional de Factores de Riesgo había dado como resultado que el 34% de la población argentina presenta problemas de presión arterial elevada y que "la ingesta elevada de sal es un factor de riesgo para personas que sufren enfermedades vinculadas con la hipertensión, y deficiencias renales y coronarias", se alertaba desde la cartera sanitaria.

Las 2 compañías líderes del sector lo saben hasta tal punto que hace rato apostaron por la categoría de las sales saludables, lo cual les reportó un crecimiento positivo de las ventas en los últimos años aunque sean más caras que las tradicionales. Además, la expansión fue más rápida que en los mercados consolidados, donde no pasa del 3% anual.

Este condimento, que contribuye al sabor de las comidas y los paladares reconocen, gracias a un influyente bombardeo publicitario que ha penetrado por generaciones, fue potenciado en las sociedades de consumo más desarrolladas, al igual que las prácticas edulcorantes, las bebidas colas azucaradas, las hamburguesas industrializadas y toda la industria vinculada con el fast food, o la comida chatarra, rubros sobre los que se va generalizando la conciencia de las consecuencias que trae a la salud su consumo excesivo.

Así como Coca-Cola y PepsiCo., a nivel internacional se diversificaron hacia las gaseosas libres de azúcar, Mc Donald's encaró un cambio de chatarreros a gourmets, Dos Anclas apunta a desarrollar los negocios no salinos, como ser aderezos líquidos, especias y todo tipo de condimentos, y Celusal eligió replegarse en su trayectoria a través de su política de marketing y comunicación, si bien ambas participan activamente en el Convenio Marco de Reducción Voluntaria y Progresiva del Contenido de Sodio, y de la iniciativa Menos Sal Más Vida, que lleva adelante la cartera sanitaria nacional, que abarca actualmente, 579 productos de consumo masivo de grandes y pequeñas empresas alimentarias afiliadas a 37 cámaras industriales de todo el país.

Las luces amarillas titularon con más intensidad ante la explosión que tuvo el mercado de los snacks salados en los últimos años, cuando creció más del 60%. Lo lidera en forma absoluta PepsiCo, con marcas como Lay’s, Cheetos, Doritos, Pehuamar, y 3D. En 2do. plano, pero muy lejos, aparece el grupo nacional 5 Hispanos (Krachitos). El resto se lo reparten Don Héctor (Croopers), Nikitos Snacks, Burbujas, Smart Food (Mundo Nuevo), Productos Peti Snacks, y Cra-ket, entre otros. Pero a PepsiCo le compitieron Arcor con Saladix; y Molinos con Gallo, a base de arroz.

Los snacks, que se consideran adictivos, son en esencia salados y es esa la clave de su éxito.

Las unas y las otras

En el caso de Compañía Introductora de Buenos Aires y Dos Anclas S.A. conforman un holding empresario que, desde 1901, se dedica a la industrialización y comercialización de sal de mesa, condimentos, especias, vinagres y aceite de oliva para ser consumidos en los hogares.

También está presente en el mercado industrial, ofreciendo sus productos a las empresas que procesan alimentos, las textiles, petroquímicas, entre otras. En total, tiene 5 grandes líneas de productos que se comercializan en mayoristas y cadenas de supermercados de todo el país. Tiene presencia en Uruguay, Paraguay, Chile, Venezuela, Corea y Estados Unidos.

La otra marca líder, Celusal, se originó en 1936 partiendo de la cosecha de la materia prima que hace la empresa Timbó en la salina Colorada Grande, la que en la planta ubicada en General San Martín, de La Pampa, transforma en sales de mesa y productos para la industria.

Celusal se abastece de la salina La Colorada Grande, que se encuentra en la localidad pampeana de San Martín y es una de las mayores productoras de la Argentina, con 500 mil toneladas anuales. Se trata de un recurso natural sumamente importante para la provincia. Parte del mismo es industrializado en la localidad en una planta de la empresa Timbo SA que produce la marca Celusal y es, además, uno de los grandes proveedores de sal para alimentos y para la industria química y petroquímica en todo el país que procesa la empresa Valuveal SA.

Además del consumo humano, el cloruro de sodio es la materia prima de grandes demandantes, como las firmas Pagrun Samica, una sulfatera ubicada en Guatraché (La Pampa), e Iupac, una petroquímica que se encuentra en la provincia de Río Negro y fabrica jabones a partir del mineral.

No todo tiene que ver con el ámbito alimenticio. Antes también se solían vender las piedras de sal para alimento de los animales.

Ahora festeja 80 años y eligió apelar a lo que representa desde el centro de la mesa argentina para acompañar con distintas piezas de comunicación “los momentos, grandes y pequeños, en los que la vida cobra sentido y nos sentimos felices”, tal como resaltan los responsables de la campaña publicitaria alusiva al cumpleaños, “Celebremos La sal de la vida”, a cargo de las agencias e4 Creatividad y SCA Medios, integrantes del Grupo SC. presentan su nueva campaña , cuyo objetivo es comunicar los valores con los que la empresa creció en el mercado a lo largo de todos estos años, brindando calidad y sabor a las mesas argentinas.

“La sal de la vida son muchas cosas: un beso, el abrazo de un amigo, enganchar esa canción que nos encanta, reírnos, la alegría del primer trabajo, el nacimiento de un hijo. Hoy la sal de la vida cumple 80 años, por eso, a través de esta comunicación, proponemos celebrar la vida”, señalaron Coco Cherny y Humberto Lopardo, directores creativos del Grupo SC.

Bajo ese concepto nació la acción, focalizada en consolidar los principales atributos de la marca: calidad, confianza, cercanía, pureza y trayectoria.

Se trata de una campaña integral compuesta por 3 spots (“Pareja”, “Pesca” y “Playa”) para TV, cine y online; 3 piezas gráficas para diarios y revistas, diversos formatos de vía pública y banners para sites.

Diego Bramajo, gerente comercial de Celusal, afirmó que, “al momento de pensar esta campaña, apuntamos a una creatividad muy actual con la que los consumidores se sientan identificados”, para lo cual se apoyaron en la historia y trayectoria de la marca para consolidar el liderazgo y proyectarlo hacia el futuro.

Dos Anclas la saca de un yacimiento que posee una capa madre de dicho mineral debajo del lecho de la laguna Salinas del Bebedero, al sur de la localidad de Balde, en San Luis, de una superficie de 5x15 kilómetros.

Milenios después que los indios extrajeran la sal para sazonar sus comidas, cultivar las tierras y alimentar a los animales, una compañía importadora que dio origen a Dos Anclas comenzó en 1909 y 1917 la explotación salinera en La Pampa y San Luis y en 1951 instaló la primera línea de lavado, purificado y secado de sal y empezó desde entonces a integrar la cadena de valor de la sal, condimentos y sales saborizadas. Actualmente comercializa sal fina, light, entrefina y gruesa para consumo en hogar, y a granel, comunes y especiales para industrias.