Hace frío, se impone abrigarse y por debajo de las puertas pasaron boletas de luz, gas y agua $ 1.000 para arriba. Los tres dígitos rigen también para la carga mensual del combustible o usar la Sube para el transporte público. Y ni hablar del carrito del supermercado… No es difícil entonces imaginar cómo se reestructuran los presupuestos para adecuarse al nuevo cuadro de gastos de rutina: ahorrar en jabón de tocador, champúes, cremas de enjuague y desodorantes parapetándose en el arropamiento para saltear alguna que otra ducha, evitar la peluquería en el caso de las mujeres, aunque sin dejar de teñirse las canas, beber menos cervezas, jugos de soja y concentrados, y tomar menos leche y comer menos quesos de los duros.
CARRERAS POR PROMOCIONES Y OFERTAS
Tinturas sí, jabones no, detrás de las puertitas del Señor López
"Las puertitas del Sr. López" es una historieta fantástica argentina creada por el guionista Carlos Trillo y el dibujante Horacio Altuna, que comenzó en 1979 en la exrevista El Péndulo, y en 1980 pasó a la exrevista Humor. Trata de la doble faceta de un hombre, de una forma sobria y cuidada en sociedad, y se transformaba cuando entraba al baño. Transcurridos 5 meses consecutivos de pérdida de poder adquisitivo en los hogares por la explosión del sistema de precios relativos que provocaron la devaluación y los tarifazos, los hábitos de la gente se acomodan privilegiando las apariencias y ahorrando en lo menos visible. Ya en la última época de las estadísticas administradas, que coincidió con la parte final del prolongado mandato kirchnerista, los consumidores con tarjetas de crédito defendían sus ingresos de la inflación entre aprovechar la política de ofertas y promociones de las grandes cadenas comerciales y ordenar estrictamente la cantidad y frecuencia de las compras a una planificación puntillosa. Pero, en plena experiencia macrista, la tijera del ajuste en los hogares empezó a pasar por la adaptación de los hábitos de sus miembros a la mishiadura que fue calando en las finanzas individuales, ancladas en los viejos salarios. El consumo cayó 3% tomando los cinco meses consecutivos de retracción que se registraron, según la consultora, y los rubros más afectados en ese período en relación al mismo de 2015 fueron: bebidas, cuidado personal y lácteos, tácitamente declarados “prescindibles” porque se sale menos, está fresco y el abrigo cubre detalles estéticos como la falta de depilación o de cremas, se pueden saltear las duchas y reducir la ingesta de bebidas refrescantes y placenteras. Si las tinturas se convirtieron en la excepción de tanta malaria habrá sido por la resistencia, sobre todo de las mujeres que trabajan afuera de la casa, de erigir a la coquetería en variable de ajuste. En todo caso, optaron por pasarse solas las tinturas para cubrirse las canas y se ahorraron la peluquería.
Un ejercicio de imaginar por dónde pasó la tijera dentro de los hogares para hacerles lugar al fuerte impacto que tienen los ajustes sobre servicios públicos y transporte en la capacidad de gasto no difiere demasiado de las conclusiones que manejan auditorías comerciales como las de Kantar Wordpanel, Nielsen, CCR, extrapoladas de filas de pantallas que afectan al seguimiento de las estadísticas de ventas de productos de la canasta familiar, de las que sacan datos y los cruzan para monitorear el comportamiento de los consumidores e identificar tendencias.
El último reporte que emitió la consultora Kantar Worldpanel indica que el consumo cayó en picada en mayo, 4%, acumulando una retracción de 3% en el año. Sumó así el 5to. mes de contracción, exceptuando febrero que mostró estabilidad.
Mientras del medio para debajo de la pirámide socioeconómica el ajuste recayó en gran parte sobre el botiquín de tocador, afectando hasta el dentífrico y las cremas corporales y faciales, los más pudientes regularon las cantidades compradas y las frecuencias de visitas a los puntos de venta para no privarse de sus hábitos de higiene y confort, informó Kantar Worldpanel.
Los jabones antibacteriales muestran un freno y se registra un retroceso para los líquidos, mientras que los formatos de pastilla y beauty -jabones que no son antibacteriales-, crecen.
Mientras que hasta fines del año pasado se observaba una tendencia positiva en penetración -cantidad de hogares compradores- para los segmentos de mayor valor de la categoría: jabones antibacteriales y líquidos.
El caso de las tinturas
La categoría de tinturas es la única de cuidado personal que logra un mayor volumen este año comparación al mismo período del año pasado. El crecimiento se registra en hogares con amas de casa activas -que trabajan fuera del hogar-, y en todos los niveles socioeconómicos excepto en el medio bajo.
Entonces, está registrado que en momentos donde el consumo se contrae -por un contexto difícil-, la categoría suele crecer.
Por ejemplo, en 2002, la canasta se contrajo un 11% y tinturas crecía un 2% junto con otras categorías básicas como leche, yerba, pasta, entre otras y, en el 2009 fue la que más logró crecer dentro del rubro cuidado personal.
"En momentos de presupuestos ajustados, inflación acelerada y precios relativos poco claros, el consumidor redefine sus prioridades y adapta hábitos a su capacidad de pago", explica Juan Manuel Primbas, director de Kantar Worldpanel.
Y agrega: "El crecimiento de las tinturas para aplicación en el hogar, como ocurrió en otros momentos similares, permite reducir el gasto con respecto a hacerlo en peluquerías".
El director comercial de la consultora, Federico Filipponi, añadió que la baja del consumo "se explica a partir de las grandes ciudades del interior donde los hogares no sólo fueron menos veces al punto de venta, sino que las compras fueron de menor volumen, principalmente para el rubro bebidas".
"Respecto a canales, los ganadores siguen siendo los formatos que ofrecen una relación más conveniente entre dinero y valor", señaló.
Al respecto, precisó que "los canales discounts y mayoristas lograron incrementar su compra por acto" y además en el último caso "recuperó clientela volviendo al nivel que tenía en 2014".
Según el análisis, "el hipermercado pierde hogares de niveles socioeconómicos bajos, conformado por familias numerosas con hijos de hasta 12 años".
Asimismo, remarcó que "las promociones siguen ganando peso" y "representan un 22,3 % del gasto que realizan los hogares en las cadenas".
En este sentido, Filipponi comentó: "Cuando preguntamos a los hogares sobre qué tipo de cambios realizó en la forma de comprar en abril de este año, el 78 % afirmó estar más atento promociones y ofertas".









