Tras el escándalo político por la detención de José López, el kirchnerismo y la Iglesia católica salieron a despegarse del exsecretario de Obras Públicas y del monasterio donde fueron arrojados los bolsos con más de US$ 9 millones.
LÓPEZ, LA IGLESIA Y EL DINERO
De la bóvedas de Néstor a las bóvedas de Di Monte ¿el ‘López’ de la Iglesia?
Anoche (20/6) se revelaron imágenes del allanamiento en el convento de General Rodríguez y el descubrimiento de una bóveda, sitio donde el ex funcionario K José López fue sorprendido por la Policía la madrugada del martes 14/06 queriendo esconder cerca de US$ 9 millones. Si bien ahora se afirma que se trataban de criptas o bóvedas mortuorias, el nexo entre algunos integrantes de la Iglesia católica con el kirchnerismo y sus negocios es un tema para ahondar. Ya se ha hablado del nexo entre Néstor Kirchner y Di Monte (el denominado Obispo de la Obra Pública), pero esa relación nació y se multiplicó también por el rechazo a Jorge Bergoglio, hoy papa Francisco. La Iglesia católica advirtió ese riesgo y por eso la semana pasada el arzobispo Agustín Radrizzani desligó a la institución y aclaró que las monjas de ese monasterio "constituyen una asociación privada de fieles, cuyo gobierno es autónomo". Pero no quedó claro quien se hace cargo del lugar y qué otras sorpresas guarda además de las bóvedas bajo el altar. Y otro interrogante ¿hay un solo Di Monte en la Iglesia católica?
Este lunes (20/6) se revelaron imágenes del allanamiento en el convento de General Rodríguez y el descubrimiento de bóvedas que estaban vacías (dos sin contenido y otra con escombros). Las monjas afirmaron que se trataba de criptas y otras fuentes indicaron que eran bóvedas mortuorias, quizás para albergar los cuerpos de las mismas monjas del lugar. Sin embargo, el ‘monasterio’ podría guardar aún algunas sorpresas más, por caso en Urgente24 ya mencionamos la peculiar presencia de cámaras de seguridad en el lugar y refacciones en una docena de habitaciones de la construcción, a pesar de que sólo 4 religiosas viven en el sitio.
La Iglesia la semana pasada se refirió tangencialmente al tema cuando el presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, monseñor José María Arancedo, mencionó la "corrupción" en nuestro país. "Como argentinos venimos de una historia con luces y sombras, con desencuentros y heridas, con el flagelo de la corrupción y del narcotráfico, pero nos sentimos animados por la luz de la fe que fortalece nuestra esperanza y renueva nuestro compromiso de una Patria de hermanos", dijo Arancedo sin mencionar el caso López.
La cuestión de López le tocó aclararla al arzobispo de Mercedes–Luján, monseñor Agustín Radrizzani, que el 14/6 despegó a la Iglesia Católica del monasterio del escándalo, cabe preguntarse: ¿quién responde, entonces, por el monasterio de Nuestra Señora del Rosario de Fátima de General Rodríguez? Resulta imperioso rastrear quién está por detrás de este convento, en pos de intentar desentrañar si existe alguna otra conexión tanto con López como con el kirchnerismo en general. Y además comprobar si existían otros intereses no espirituales/cristianos tras el mismo.
Aquí cabe aclarar algunos puntos: las monjas de General Rodríguez no son de clausura, ni su casa es un monasterio. Se trata de una casa construida por De Vido y López para monseñor Rubén Di Monte, el llamado “obispo de la obra pública”. Di Monte, diocesano de Mercedes-Luján que falleció en abril pasado, fue contactado por De Vido y López a través de José Roberto Dromi, quien ya era muy próximo a él desde que era obispo de Avellaneda, en tiempos de Carlos Menem. Dromi también fue un abogado clave para Jorge Bergoglio, sobre todo cuando hubo que resolver el desastre financiero que dejaron Antonio Quarracino y monseñor Roberto Toledo con la Mutual Militar Seguro de Vida.
Néstor Kirchner sedujo a Di Monte apenas llegó al poder, adjudicando una gigantesca obra de restauración de la Basílica de Luján. El trabajo se demoró años, con los consiguientes sobrecostos. Una curiosidad adicional: entre las empresas adjudicatarias está Crearurban, de Angelo Calcaterra, el primo hermano del presidente.
Los Kirchner utilizaron la basílica para sus movimientos políticos. Allí fueron al Te Deum cuando estaban peleados con Bergoglio. Y también lanzaron candidaturas e hicieron actos de campaña, como el de septiembre de 2007, para relanzar los trabajos ya anunciados.
Di Monte era además el "consejero espiritual" de De Vido y su mujer, Alessandra Minicelli, tras la muerte de un hijo de 21 años de la mujer en un accidente de tránsito en Río Gallegos.
El ex ministro de Planificación Federal solía frecuentar el convento para mantener largas charlas con el obispo emérito.
Se rumorea que De Vido pagó el "Fatimóvil", una camioneta que transporta la imagen de la virgen de Fátima para las festividades religiosas.
Las bóvedas de Di Monte están vacías, seguirán los rastreos en el lugar quizás con retroexcavadoras, pero cabe la pregunta si sólo había un ‘Di Monte’ en la Iglesia católica.








