LA CONSPIRACIÓN

Chau López Rega: Acelerando la caída de Isabel

El Partido Justicialista nunca tuvo alguna relevancia en días de Juan Perón con vida. Perón era el peronismo, ¿qué más se precisaba? Sin Perón, el Partido Justicialista careció de capacidad de reacción. Tampoco la tuvo el sindicalismo peronista. José López Rega ocupó la escena, a disgusto del peronismo, que cuestionaba el maltrato del ministro de Bienestar Social y confidente de María Estela Martínez de Perón, viuda del general. La alternativa a López Rega eran los militares. Ni los líderes peronistas ni los sindicalistas peronistas anticiparon que apostando al derrumbe intempestivo de López Rega, si no lo hacían de manera apropiada, sólo acelerarían el golpe de Estado. Precisamente eso fue lo que sucedió. En cuanto al terrorismo, también ubicó sus expectativas de poder en una dictadura militar: según ellos, les convenía para liderar el descontento civil. Sin duda, un desconocimiento increíble de la realidad. Esa situación tan intensa merece un extenso capítulo en el flamante nuevo libro del prolífico Juan Bautista Yofre, "La Conspiración - 24 de marzo - Civiles y militares en el día que cambió la Argentina" (Sudamericana, 2016). Aquí un fragmento de ese texto:

"(...) También parece haber fracasado cualquier probabilidad de que los políticos peronistas den un paso contra López Rega con el fracaso de su intención para nombrar un presidente provisional del Senado, durante la reunión del 25 de abril. La maniobra de dejar el puesto vacante fue ideada claramente por López Rega con la intención de obtener más poder para la Sra. de Perón -y para él mismo- a expensas del Congreso (y de la Constitución). (...)  No obstante, la conclusión de que uno de los escenarios más probables para transferir el poder es que sectores políticos civiles, con el apoyo de los militares, puedan forzar la salida de López Rega y posiblemente la de la Señora de Perón para luego apoyar un sucesor constitucional hasta las elecciones, no parece ya convincente. (...) Mientras tanto López Rega tratará de neutralizar la amenaza militar. La defenestración del Gral. Anaya fue sin duda el primer movimiento en este sentido. Las alternativas parecen resumirse en el Ejército o López Rega. (...)".
Embajador de USA en la Argentina, Robert Hill,
al Departamento de Estado, 19/05/1975.

 

por JUAN BAUTISTA YOFRE

El miércoles 4 de junio de 1975 fue asesinado Raúl Alberto Amelong. Se desempeñaba como gerente de Relaciones Industriales de la empresa metalúrgica Acíndar en Villa Constitución (provincia de Santa Fe). Tenía 53 años, era casado, tenía once hijos y vivía en el Barrio Fisherton de la ciudad de Rosario. A las 17:30, mientras transitaba con su automóvil por la intersección de las calles Guatemala y Córdoba, de Rosario, trasladando a su hija de 17 años y a una compañero del colegio, fue interceptado por cuatro hombres jóvenes que descendieron de una camioneta. De inmediato y sin mediar palabra le dispararon con armas automáticas a través del parabrisas. Amelong recibió más de diez impactos y su hija, un tiro en la pierna.

Montoneros, a través de la revista Evita Montonera Nº6 de agosto de 1975, se adjudicó el asesinato.

El miércoles 11 de junio, David Bargut fue asesinado por varios individuos que ingresaron al comercio de propiedad familiar. Delante de la madre, Elena, de 70 años, le dispararon en la cabeza. Pertenecía a la firma Bargut y Galizia, talleres metalúrgicos. Ya había sufrido varios atentados de amenazas de muerte y bombas, y su hermano había sido secuestrado.

El 7 de junio asesinaron a Carlos Alberto Pita. Se desempeñaba como gerente de Ventas de la firma Faravela y Ronaura, representante de YPF en el partido de Lomas de Zamora, provincia de Buenos Aires. Había sido secuestrado ese día de su casa, en la localidad de Banfield, por un grupo de ocho a nueve personas jóvenes, y fue encontrado después acribillado con 23 disparos en un despoblado en el partido de Moreno. Nadie reivindicó el asesinato.

El 11 de junio de 1975, Foggy Botton –el barrio de Washington donde está el Departamento de Estado- realizó una nueva radiografía del gobierno de Isabel Perón y lo tituló:
"La administración Argentina debilitada por López Rega".

La presidente María Estela Martínez de Perón se enfrentaba a la situación política más precaria de sus 11 meses de mandato. La influencia de López Rea es nefasta. “La situación no tiene vuelta atrás, pero en la ausencia de medidas coercitivas, las chances de sobrevivir del gobierno hasta las elecciones de 1977 continúan declinando”.
(…)

“Las esperanzas de unidad que traía Perón y que su esposa también sostiene se desvanecen.

(…) “Las viejas políticas de fragmentación y confrontación tan familiares están nuevamente a la orden del día. Los signos son muy claros:

Una administración más preocupada por sobrevivir que por dar vuelta una situación económica cada vez más deteriorada.

Grupos de poder que critican al gobierno y a cualquiera con la misma vehemencia.

Ausencia de liderazgo, tanto dentro como fuera del gobierno.

(…) Un Ejército cada vez más inquieto por la falta de consenso y desarrollo nacional.

Los rumores de golpe crecen con cada nuevo suceso político..."

Departamento de Estado, Bureau of Intelligence and Research. Secret, Intelligence Summary, 11 de junio de 1975. Versión resumida. 

La Señora de Perón está aislada

La responsabilidad por el resurgimiento de las viejas prácticas  es del gobierno. “La Presidente dejó claro que el suyo sería un gobierno de derecha peronista con poco interés en mantener el dialogo iniciado por su marido con grupos por fuera del gobierno”. Su excesiva dependencia de López Rega la aleja de otros sectores políticos que están convencidos de que sólo lo escucha a él.

Esto ocurre con partidos políticos como el radical e incluso con los sindicalistas, que frecuentemente han chocado con López Rega. Sus repetidos fracasos ponen en evidencia la falta de voluntad de la administración de gobernar a través del diálogo. Cada vez tienen menos apoyo. (…)

“Sin embargo, la oposición a López Rega se ha vuelto tan amplia que su campo de maniobras se ha visto muy restringido.  Cada movimiento que realiza es escrutado por todos los grupos de poder y la situación es lo suficientemente delicada y un paso mal dado o fuera de tiempo puede disparar un golpe contra el gobierno. (...)”.

Las fuerzas de la oposición dudan en actuar

“Una mayoría de los jefes del Ejército están insatisfechos con el desempeño del gobierno de Perón, pero no hay acuerdo sobre una alternativa a la actual administración. No obstante, ha habido un marcado alejamiento del compromiso de no meterse en política a casi cualquier costo. Está surgiendo la idea de que el gobierno es incompetente y que las intromisiones terminarán en una nueva intervención militar.

(…) otros grupos insatisfechos con el desempeño del gobierno han estado tratando de forzar el tema. “Los sindicalistas y el Ejército han evitado cuidadosamente presentarle un ultimátum a la Presidente sobre el rol de López Rega. Cada grupo tiene sus razones específicas para mostrar cautela, pero hay dos factores que son aplicables:

El deseo de mantener el sistema constitucional intacto, y

 El efecto desmoralizante de ser constantemente manejados por López Rega”.

• “Hasta este momento, las fuerzas de la oposición de ven resignadas a uno o dos escenarios posibles:

 seguir con este gobierno hasta las elecciones de 1977, o

 esperar hasta que el peso de los problemas políticos y económicos los fuercen a actuar contra el gobierno”.

¿Puede sobrevivir el gobierno de la señora Perón?

“Los argentinos (…) aún ven el gobierno de Perón como la mejor de las opciones. No hay figuras civiles cuyo desempeño indiquen que puedan hacer algo mucho peor que la Presidente y la perspectiva de un golpe militar es casi indigerible para casi todos, incluso muchos miembros de las fuerzas armadas”. Si el gobierno se flexibiliza en lo que hace a López Rega y a un ajuste económico tiene probabilidades de llegar a 1977.

El mismo día que el Departamento de Estado cerraba su último (negativo) trabajo sobre la Argentina, La Opinión daba a conocer en la tapa que José López Rega había decidido darse unas cortas vacaciones en España: “Como realmente me siento un poco cansado, le he pedido a la señora Presidente unas breves vacaciones de cinco o seis días”. Durante esa jornada, luego del acto de firma de convenios para poner en marcha el programa de colonización Agro-Industrial con siete provincias realizado en su ministerio, López Rega habló: “Estos actos a mí me emocionan, y la emoción me sube el azúcar, y el azúcar me está terminando la vida”. En un momento, mirando al ministro Celestino Rodrigo, salió en su defensa: “Señores, las conversaciones, los versos y las guitarreadas ya no caminan más. Hoy hay que hacer obra para construir”.

El hombre fuerte del gobierno no fue a España. Varios días más tarde, La Opinión contó que López Rega estaba en Brasil, de acuerdo con la agencia de noticias Télam. Estuvo acompañado en todo momento por Claudio Ferreira, una suerte de pai umbanda, según los medios; director de la agencia estatal de noticias Télam en Río de Janeiro; director de la Casa Argentina en la misma ciudad y director de la Cámara de Comercio Brasil-Argentina.

Ricardo Balbín vuelve a entrar en la residencia presidencial de Olivos

El lunes 16 de junio por la mañana, Isabel de Perón pronuncio un discurso por el Año Internacional de la Mujer. Por la tarde, en Olivos, se entrevistó con Ricardo Balbín, con las presencias de Alberto Rocamora y del canciller Juan Alberto Vignes, a cargo de la firma del ministro López Rega. La cita duró dos horas en la que el jefe radical expuso casi sin encontrar respuestas de la dueña de casa. Repasó los temas que creía importantes, a saber: la política universitaria, el papel dirigista de la Secretaria de Prensa y Difusión, el drama de la intervención de Lacabanne en Córdoba y, sin nombrarlo, las actividades de López Rega: el “microclima”, como denominó Balbín al espacio de incondicionales que se había creado alrededor de la Presidente. Meses más tarde se hablaría de “entorno”.

Con respecto al microclima, luego trascendió que, en un momento, el canciller Vignes le dijo al visitante que su visión era “muy pesimista”.

-Su opinión no es la mía… Vea, por respeto a la señora no me levanto y me voy –respondió Balbín.

-A la Presidente la aplauden en la calle… -comentó el canciller Vignes.

-Sí, los trecientos que le juntan todos los días cuando sale de la Casa de Gobierno. Pero llévela al cine y que vea si la aplauden cuando aparece en los noticiarios.

Estos diálogos aparecieron en Última Clave, Nº 239, el 19 de junio de 1975.

Durante la conversación, Balbín observó que la Presidente no respondía. Lo hacían el ministro del Interior o el canciller. “El diálogo sin respuesta no tiene sentido. Señora, si no hay cambios, me resultará muy difícil volver”. Dicho esto, se retiró.

José López Rega retornó a Buenos Aires de sus vacaciones el viernes 20 de junio con renovado impulso. La Presidenta fue a Aeroparque a darle la bienvenida junto con algunos miembros del gabinete y por la tarde le organizó un té en Olivos con todos los ministros.

El lunes 23 López Rega recibió en la residencia de Olivos los informes del Canciller Vignes y del ministro de Defensa, Adolfo Mario Savino. El mismo día, un alto funcionario del palacio San Martin (que no podía ser otro que Vignes) le contó al periodista de La Opinión, Heriberto Kahn, que “el eje de la política exterior argentina pasa en este momento por nuestra relación con Estados Unidos”. 

El periodista reveló que en el último encuentro con Vignes con el secretario de Estado, Henry Kissinger, en la segunda semana de mayo, el canciller argentino “se esforzó especialmente por lograr que el jefe de la diplomacia norteamericana echara todo su peso encima de los sectores financieros privatizados de los Estados Unidos, a fin de provocar y acelerar sus decisiones en materia de inversiones en la Argentina. Todo parece indicar que el canciller obtuvo éxito en esa materia”. Era solo una expresión de deseos –por decir lo mínimo- del jefe del Palacio San Martín. Olvido recordar que los empresarios norteamericanos en esa época ya realizaban reuniones en Montevideo, adonde se habían ido a vivir por cuestiones de seguridad. En el mismo artículo se informó que el embajador argentino en Alemania Federal, Rafael “Chocho” Vázquez, había sido designado ente la Casa Blanca en reemplazo de Alejandro Orfila.

Ese mismo día recibió a una importante delegación japonesa con interés de realizar una gran inversión en la zona de Tigre. La escena resulto hilarante. Un funcionario de Presidencia de la Nación recibió una orden del “Gordo” Carlos Alejandro Villone: “Cruzate a Bienestar Social a ver al ministro”. No hacía falta preguntar qué ministro. El funcionario llegó al despacho de José López Rega, que se hallaba acompañado por el escribano Jorge Conti y otros funcionarios explicando a un grupo de eventuales inversores japoneses un plan urbanístico en la zona de Tigre. Tenía una gran maqueta enfrente y les hablaba despacio: “Aquí es la zona verde… de pasto”, y mirando al recién llegado le preguntó: "¿Cómo se dice pasto?”. “Grass”, fue la respuesta. “Claro, grass”, dijo López Rega. Los japoneses miraban sin decir palabra. Luego continuó: “Aquí pensamos unir estos dos lugares con un puente”. Volvió a mirar al funcionario: “¿Cómo se dice puente?”. Y la respuesta fue “bridge”. “Por supuesto –dijo el ministro- , aquí un bridge”. Y así durante un rato, hasta que el funcionario se atrevió a preguntar: “Ministro, ¿no tenemos un traductor?

“No hace falta –respondió López Rega-. Si hablo despacio y pausado los “ponja” van a entender”.

Por supuesto que las inversiones Japonesas nunca se hicieron en la localidad de Tigre. Tras la audiencia, el ministro les dijo a los periodistas: “Hemos retornado con ánimo y fuerza renovadora para darles duro a quienes no quieran colaborar con la Patria; y a los que tengan la cabeza dura les vamos a encontrar una masa adecuada a su dureza: el quebracho de la Argentina es muy bueno”.

El viernes 27 de junio, columnas obreras llenaron la plaza de Mayo en reclamo de aumentos salariales, con fuertes críticas a López Rega, el centro de todos los insultos.

“A mediodía, la Casa Rosada queda al cuidado de la Casa Militar. La señora de Perón se va a almorzar con José López Rega a Olivos. La plaza comienza a llenarse de gente, sus canticos eran agresivos, pero nadie se le ocurrió acercarse a la Casa Rosada para entrar o golpear sus puertas. En esas horas, desde la residencia presidencial, me llama López Rega. Estaba con la Presidente al lado, se podía escuchar su voz.

-¿Qué tal? ¿Cómo está todo por allí?- me preguntó.

-Mire, acá hay mucha gente y las opiniones están divididas.

-¿Están divididas?

-Sí, la mitad de la plaza lo putea a usted, y la otra mitad a (Celestino) Rodrigo”.

Testimonio al autor del capitán Carlos A. Martínez.

Cuando se acallaron las consignas “Isabel coraje, al brujo dale el raje” y las columnas se retiraron de Plaza de Mayo al caer la tarde, Adalberto Wimer, en reemplazo de Casildo Herrera, entró encabezando la delegación sindical en Olivos a conversar con la Presidente. Luego de escuchar las exigencias sindicales, Isabel Perón, en una audiencia televisada en directo a todo el país para amedrentarlos, respondió: “Muy bien, señores. Como yo tengo mi opinión formada, ruego que regresen a sus gremios, llevando la seguridad de que el problema queda en mis manos exclusivamente y que mañana daré a conocer mi respuesta a todo el país. Eso es todo”.

(Ensayó la misma actitud de Juan Perón de febrero de 1974, cuando recibió a los diputados del JP en Olivos).

La respuesta, como lo había prometido, llegó al día siguiente con un discurso televisado en cadena, del que las fuentes atribuyen la autoría al secretario Legal y Técnico, Julio Carlos González. Se la veía cansada y nerviosa al lado de José López Rega y Raúl Lastiri: “La producción nacional ha decaído. La especulación pareciera no tener límites… durante 18 años de exilio desfilaron ante el general Perón muchos miles de personas de todos los sectores políticos y gremiales del país. Uno de los argumentos más escuchados fue “mi general, si usted retorna solucionaremos las dificultades económicas del país trabajando gratis una hora más por día para ayudarlo”.

Al despedirse de la teleaudiencia dejó caer una disyuntiva: “Medite el pueblo argentino, serene su pensamiento y luego decida, si toma una vez más el camino de la liberación nacional que lo lleve indefectiblemente al destino de grandeza que merece”.

Mientras se desarrollaba todo tipo de encuentros a nivel sindical, en la Cámara de Senadores se liberaba otra contienda de tipo institucional. El vicepresidente primero José Antonio Allende, demócrata cristiano, un aliado del justicialismo, había presentado la renuncia.

En su lugar fue designado por amplia mayoría Ítalo Argentino Luder, presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores y vicepresidente del bloque FREJULI. En su discurso de asunción no hiso una sola mención a María Estela Martínez de Perón, pero sí a su marido, al sindicalismo y a la oposición. Ese mismo día, el senado aprobó la reforma a la Ley de Acefalía: pese a los esfuerzos de López Rega, solo entraron en la línea sucesoria los elegidos mediante sufragio (senadores y diputados nacionales), incluidos los gobernadores. Fuera del orden sucesorio quedaban los ministros del gabinete y de la Corte Suprema de la Nación.

Los apuntes del general Harguindeguy del 14 de julio de 1975

En su diario, el comandante de la Brigada de Caballería Blindada I anotó todas las exposiciones que se dieron ese día. Lo hizo puntillosamente y dejó escritos detalles desconocidos hasta ahora. En sus páginas atraviesa la crisis política y sindical, el paro de la CGT y los prolegómenos que desembocarían en la partida de López Rega de la Argentina.

"Reunión de Altos Mandos con el Comandante de Ejército; de Cuerpo de Ejército I del 14 de julio (1975) a las 11 horas. Expusieron: jefe del Cuerpo; comandante 2º del Cuerpo; Comandante de la Brigada de Infantería I: Jefe del Destacamento de Inteligencia, jefe del Comando de Artillería 101; jefe del Destacamento de Exploración Blindada 101; Jefe del Distrito Militar Buenos Aires; jefe del Distrito Militar “San Martin”.

Objeto: Informar.
No siempre se dispuso de información veraz y correcta. Ver dónde estaba la verdad y la mentira política. Se pudo no informar no deteriorando el frente interno (militar).

Síntesis de los hechos:
Viernes 27 de junio los tres comandantes (fueron) invitados a almorzar a Olivos el sábado 28 (de civil por decisión de los mismos). Laplane llegó a las 11:45, Masera a las 12:05. A las 12:10 entran Isabel y el Ministro José López Rega. Sonrientes, sin problemas.

(Al comenzar) Massera les dice a Laplane y Fautario que Isabel está al tanto de la realidad política.

Reunión de gabinete. Evaluación (de la) concentración de la CGT (contra López Rega); evaluación de la huelga (general) lanzada; evaluación (del papel de) Otero-traición.

Firmó un acta ante todo el gabinete de no más del 45% (de aumento de los salarios). Posición de los tres comandantes de apoyo institucional. López Rega (LR) ratifica (reconoce) sus contactos con (algunos miembros del) Ejército Argentino “que están ahí afuera, lo atestiguan”. Torpeza, falta de inteligencia… Isabel llamó la atención muy serenamente. Massera se dirige a López Rega y éste no contesta. Rocamora (dice) que López Rega interfiere.

Llega información (del) senado eligiendo Presidente Provisional (Ítalo Luder). Los preocupó (a Isabel y JLR). LR cenar en el Congreso. Massera con su euforia interfiere en los otros ministros, salvo en (las) FFAA. Otero renunciaría y pidió permiso para ir a la cripta (de Perón). Finaliza la reunión y se firma respuesta del gobierno a la CGT.

Confirmado: Otero fue a rezar a la cripta de Juan Perón.

Domingo 19: sin novedad. Reunión de los ministros para disminuir (los) efectos (de la) huelga. MND (Ministro de Defensa) solo citando (al) Concejo de Defensa. Los tres jefes militares coinciden: no movilización (militar), ni ZE (Zona de Exclusión), ninguna medida ilegal, ni reprimir…

Solo en caso de desmanes, caos, para “restablecer el orden”.

Lunes 30: almuerzo semanal (de los tres comandantes): (se conviene) no reprimir manifestaciones.

Martes 01 de julio: invitación oficial de la Presidenta de la Nación a las 0800 a Laplane y Massera. (Isabel) aclara lo publicado en La Opinión.
(N. de la R.: La Opinión publicó en tapa trifulca entre López Rega y el almirante Emilio Eduardo Massera).

Miércoles 02 de julio: Clarín (publica sobre) diferencias sobre el ejército y fuerza Aérea. Fautario y su audiencia (con) el Ministro de Bienestar Social. Avión de Aerolíneas Argentinas.
Consulta del senado a las tres FFAA. Los tres fueron favorables a (preservar) la institucionalidad. A las 1800 un senador hablo con Laplane diciendo que si no se eliminaba a López Rega no habrá solución al problema. Laplane contesto que el ejército Argentino no va a reaccionar, sino que es facultad del PEN.

Jueves 03 de julio: reunión de los tres comandantes con el Ministro de Defensa (Jorge Garrido) durante 4 horas. Conclusión: plantear a Isabel cual era el problema político sin cortapisas. El MDN (Ministro de Defensa Nacional) mejorara esto. ¿Cuándo?

Viernes 04 de julio: Comida de camaradería. Fautario (mantuvo una) larga conversación con ésta (Isabel) sobre la situación política: pérdida de imagen, aislada. No era (un) planteo sino una apreciación de uno de sus comandantes.

Sábado 05 de julio: nada.

Domingo 06 de julio: Ministro de Defensa cita para informarle (a Laplane) sobre la reunión del gabinete nacional del día anterior. Lastiri informa sobre su conversación con dirigentes (sindicales). (Sueldos) 50% hasta Septiembre y luego convenciones salariales. Aparece el Mayor Bauzá y se dirige a Casildo Herrera de parte de Isabel. Intromisión de López Rega. (Ministro de Economía) Rodrigo insiste en mano dura. Reunión termina es respaldado por la CGT.

VIGNES propone la renuncia del gabinete.

Lunes 07 de julio: Almuerzo en el Edificio Libertad. (Se comenta) que la CGT buscó contacto y se resolvió no (acceder). Necesidad de hablar con Isabela antes de la CGT. Ir los tres juntos. No en forma individual. (A las) 2200 horas citación a la casa del MDN. Homologación, posición de mano dura de Rodrigo.

Se resuelve viaje de Isabel a Tucumán. MAN sugiere a Isabel cita de los tres comandantes a tomas café. Nadie ponía cascabel al gato. No enfrentaban el problema político.
Se analizó la reunión realizarse al día siguiente con Isabel qué se plantearía: Nada, todo intermedia.

También (se planteó) levantar la reunión (con Isabel). Se hizo pero se cambió la tónica de la misma."

Martes 8 de julio: Laplane (le plantea) a Fautario: ojo con una trampa a Massera. Ojo podemos caer con su relevo. Plantear el problema político que aflige a las FFAA.
Comandantes expresan su satisfacción por la invitación. (Se declaran) Institucionalistas. Inquietud sobre que no hay solución política. Laplane, Fautario, Massera, en ese orden.
Se comprobó que el tema era conocido por Isabel. (Hubo) Franqueza, (se habló) sin cortapisas. Hablo sobre la Patria Sindical, Patria Metalúrgica, sionismo, antipatria. Se tocó (el tema) reelección (de Isabel).

REFLEXIONES.

Cohesión de las tres FFAA y especialmente cada uno de los 3 comandantes. Reforzar con nuestra actitud (el) profesionalismo integrado.

No dejarse presionar por nadie.

Se habló con claridad (actitud del Ejército: no represiva, no zona de exclusión, etc.).

El Comandante General se mantuvo en silencio luego habló. Cuando las papas quemaban no dijeron nada.

Miércoles: FFAA por encima de los sectores enfrentados.

3) Situación actual:

La crisis no está resuelta. Todos han perdido.
Gran triunfador (la) subversión; perdedor el país.
Perdió autoridad (pero) mantuvo poder.
Poder Legislativo llego tarde.
CGT: oficializo (la) presión de las bases.
FFAA: en buena posición para enfrentar (la) situación.

El teniente general Numa Laplane aconsejo mirar adentro (hacia) la Fuerza se entiende. Hablar, cohesión.

(Observo) gravísimos problemas en el campo económico: Inflación, recesión, huelgas parciales.

Capo político: Difícil de comentar el alejamiento de López Rega. Brecha entre el Poder ejecutivo y el legislativo.

Nos esperan horas difíciles. Repercusión de la economía en los cuadros del Ejército."

Otro cambio de ministros. El general Jorge Rafael Videla asume la jefatura de Estado Mayor Conjunto. La CGT declara un paro general de 48 horas

El martes 1 de julio de 1975, como si el ambiente no estuviera lo suficientemente caldeado, La Opinión de Jacobo Timerman se ocupó de elevar aún más la temperatura al publicar en su tapa una trifulca entre López Rega y el almirante Emilio Eduardo Massera. En medio del reclamo sindical y el rechazo del plan económico, con el fin de “facilitar la tarea de la señora presidente”, el gabinete en pleno presentó la renuncia. 

José López Rega quedaba como secretario privado (luego se explicitó que lo reemplazaba Julio Carlos González). En su lugar, en Bienestar Social fue designado Carlos Villone, y se confirmó a Celestino Rodrigo (Economía), Cecilio Conditti (Trabajo), Oscar Ivanissevich (Educación) y Juan Alberto Vignes (Relaciones Exteriores). Antonio J. Benítez juró en la cartera de Interior; Ernesto Corvalán Nanclares en Justicia y Jorge Garrido en Defensa.

Como si no hubiera ocurrido nada, Rodrigo continuaba defendiendo su plan a través de una cruda radiografía de la situación, destacando que había desaparecido la inversión productiva en el país, que no había inversión privada, y que las empresas extranjeras estaban analizando abandonar la Argentina. La polémica se trasladó al Congreso aquella primera semana de julio. La Cámara de Diputados interpeló al gabinete económico ante el silencio de la bancada oficialista. Fueron maratónicas sesiones de más de doce horas.

El viernes 4 de Julio, el general Jorge Rafael Videla se despertó temprano. A las 11 tenía que presidir una formación y ese día en el Ministerio de Defensa asumía como jefe del Estado Mayor Conjunto (su segundo seria su brigadier Jesús Orlando Capellini). Antes de comenzar sus actividades sobrevoló los titulares de los matutinos. “Tomará decisiones hoy el comité confederal de la CGT” (a la tarde se decidió el paro general a partir del lunes 7) “A un costo de 66 millones de dólares diarios, la crisis político-social continuaba sin definiciones”, informaba en tapa La Opinión. Se refería a las negociaciones entre los dirigentes sindicales y los miembros del Poder Ejecutivo Nacional.

“La incertidumbre en torno de las tratativas secretas… fue correspondida por una virtual paralización de la actividad industrial en buena parte de la Capital, Gran Buenos Aires, Córdoba y Rosario. Los técnicos del área económica estimaron que la inactividad fabril estaría ocasionando pérdidas diarias del orden de 66 millones de dólares, acumuladas en la última semana”, y Massera negaba expresamente disensos con el comandante general de la Fuerza Aérea, brigadier Héctor Luis Fautario.

Al asumir la jefatura del Estado Mayor Conjunto, el general Videla pronunció un discurso al que tanto él, como sus allegados, prestaron atención para el presente y el futuro. Dijo uno de sus párrafos: “Mandar no es solo ordenar. Mandar es orientar, dirigir el esfuerzo del conjunto en procura de un objetivo superior. Mandar es resolver y afrontar responsabilidades emergentes de las decisiones adoptadas”. Luego afirmó: “A cambio, exigiré de vosotros subordinación. Subordinación no es sumisión,  no es obediencia ciega, al capricho del que manda. Subordinación es obediencia consciente a la voluntad del superior en procura de un objetivo superior que esta por encima de la persona que obedece”.

Cerca de las 21, Isabel Martínez de Perón presidio la cena de camaradería de las Fuerzas Armadas. Ante unos 500 oficiales de las tres fuerzas, a los postres la Presidente rindió tributo a los militares en su lucha contra la subversión: “No me cabe la menor duda que las Fuerzas Armadas Argentinas, cada vez, más cabalmente conscientes de su responsabilidad institucional, respaldan con vigor insobornable la transformación que el país exige (…) y este respaldo asume perfiles heroicos en la lucha contra grupos subversivos”.

A las 23:20 de ese día, el presidente del bloque justicialista, Ferdinando Pedrini, dijo: “En estos momentos se ha decretado un paro general de 48 horas”. Mientras el ministro de Economía Rodrigo se levantaba de la sesión de Diputados en que se hiso el pedido de informe para atender la crisis que se avecinaba,  Pedrini les recriminó a los Diputados que querían seguir interpelándolo: “Déjenlo que se vaya. ¿Para qué seguir pegándole?”.

La huelga para exigir la homologación de los convenios paritarios se realizó a partir de las 0 horas del lunes 7, abarcando todas las actividades. Era la primera vez en treinta años que el sindicalismo peronista le hacía un paro a un gobierno de origen peronista. La respuesta del gobierno no se hiso esperar. Desandando el camino, en la madrugada del martes 8, el ministro de Trabajo, Cecilio Conditti, ratifico las paritarias sin topes y derogo el decreto que previamente las había anulado. Como gesto, la central sindical dispuso que “a efectos de contribuir el fortalecimiento de la economía nacional y particularmente brindar una solución al problema salarial de los trabajadores del sector estatal, proceder de donar al estado el jornal de un día al mes”. Como era de prever, el ofrecimiento no se concretó.

La nota periodística del año

El matutino La Opinión público en su edición del domingo 6 de julio un recuadro principal cuyo título era: “Denuncia militar sobre la triple A”. Fue uno de los artículos más importantes del año. Con la firma de Heriberto Kahn, se revelaron los entretelones del casual descubrimiento por parte de un oficial de Granaderos de una oficina del Ministerio de Bienestar Social en que se encubrían operaciones de la organización terrorista de derecha.

El hecho se remontaba a  abril de 1975 y le había costado el cargo el teniente general Leandro Anaya. Al margen de la propia denuncia, en el recuadro se exponían, en varios puntos, las inquietudes castrenses por las “actividades de sectas que actúan en algunos medios oficiales, cuyos fines seudo religiosos parecen poco claros”. También sobre la “utilización de fondos oficiales en campañas proselitistas”.

En una clara referencia a López Rega, se hacía mención a la “excesiva centralización de poder por funcionarios de escasa claridad de conducción, cuya acción afecta la imagen presidencial”. No estuvo al margen la situación socioeconómica: “Falta de solución de problemas económicos y sociales que se reconocen como alimento del terrorismo, cuyo recrudecimiento provoca desazón en los ámbitos económicos (…) zozobra en los medios familiares como consecuencia de los medios de desabastecimiento de artículos de primera necesidad y la evidente existencia del mercado negro”.

Tras retirar la preocupación por la “supuesta impunidad de grupos terroristas de ultraderecha, al punto que se generaliza la sospecha de que pudieran tener apoyo de algunos sectores de la administración”, el artículo planteaba algunas “medidas mínimas” de las más altas esferas castrenses al Poder Ejecutivo. Entre otras, “obtener el alejamiento de figuras irritativas y a las que se considera responsables de una larga serie de errores que han llevado al país al borde de un grave conflicto institucional”. También se expresaba el pedido de “apertura de un diálogo político amplio… para tratar medidas de emergencia”.

El matutino informó además sobre el día de “furia de compras en Córdoba tras 48 horas sin alimentos”. Reseño las largas colas y las peleas entre vendedores y amas de casa sobre los límites del abastecimiento: faltaba productos y escaseaba el dinero, teniendo que pagar con cheques “desconocidos”. El hecho reavivó las peleas con las cajeras.

Las "apreciaciones sobre el cambio de gabinete" de la inteligencia de Estados Unidos (National Intelligence Bulletin, 7 de julio de 1975)

"La renuncia del gabinete argentino, anunciada anoche, parece destinada a atenuar la oposición creciente a la administración de la Presidente Perón, demostrando así que es la Presidente quien está a cargo y no el controvertido Ministro de Bienestar Social y asesor, José López Rega. En realidad, lo que está haciendo la Presidente no es disminuir su dependencia de López Rega, sino simplemente dar la impresión de que lo hace.

El rechazo de la Presidente a limitar el papel de López Rega ha conducido a sus actuales problemas con los líderes sindicales, quienes hacen responsable a este último por la decisión del gobierno de anular los aumentos salariales negociados el mes pasado. Algunos líderes de la Confederación General del Trabajo peronista sienten que la salida de López Rega es su objetivo más importante, más importante incluso que revertir la decisión de anular los aumentos de salarios.

La renuncia del gabinete llego unas horas antes del comienzo de una huelga general de dos días, la segunda desde la decisión del gobierno. Los políticos de la oposición han pedido abiertamente la salida de López Rega, e incluido miembros del partido peronista gobernante están ansiosos por su despido. Y aunque todavía son precavidos, los militares han expresado su sentir al respecto. En una declaración del fin de semana, los jefes de la institución enumeraron entre sus “principales preocupaciones... dar a la Presidente la libertad de acción para cambiar a los miembros del gabinete”. La referencia estaba dirigida claramente hacia López Rega.

En los últimos días la prensa porteña se ha unido al coro contra López Rega. Proliferan las historias sobre su salida, a pesar del miedo a las represalias por parte de los escuadrones terroristas de derecha que, se ice maneja el Ministro.

Por el momento, políticos y oficiales del Ejército se han unido con el sindicalismo para enfrentar al enemigo común, pero la alianza no es justamente una alianza feliz. Ambos, los políticos y los militares, se dan cuenta que si se apresura un cambio de gobierno por la presión del sindicalismo. Los trabajadores, que están cada vez más indisciplinados, serán una fuerza muy difícil con que tratar.

Los líderes sindicales, por su parte, no necesariamente quieren la salida de la Presidente junto con López Rega. Como heredera legitima de Juan Perón, ella es esencial para sus esfuerzos de retener el control sobre el movimiento obrero."

José López Rega es desalojado de la residencia de Olivos y abandona la Argentina

La situación en el país era mirada con expectativa y preocupación desde el exterior. Se observa nítidamente, e través de los documentos diplomáticos de la época, el temor a la expansión del desorden argentino más allá de sus propias fronteras.

Por ejemplo, el martes 15 de julio de 1975,  el encargado de Negocios argentino en Brasilia envió a la cancillería el parte informativo “Reservado” Nº 998. El trabajo de seis carillas llevaba como título: “Elecciones internas en la A.R.E.N.A. y el M.D.B.” pero transcribía varios comentarios sobre la situación argentina.

El semanario brasileño Manchete publicó un artículo en su edición 1.213 bajo el título “La agonía peronista”. En uno de sus párrafos señalo: “Buena parte de los observadores pasó a preguntarse si ya no era demasiado tarde, y si la viuda de Juan Perón tenía las condiciones reales para continuar siendo la jefa de la Nación”.

La Agonía

"Como si una gran torpeza hubiera invadido a todos los sectores, nada de lo que se resuelve queda resuelto, nada de lo que se arregla queda arreglado, nada de lo que se dice queda claro. Y como si un pertinaz delirio hubiera invadido los espíritus, nada de lo que se cree vivir responde a la vida real, nada de lo que se cree posible es una posibilidad real. Una larga agonía. Los salarios fueron estudiados, analizados discutidos, homologados, anulados, otra vez homologados, decretados, aprobados. Pero la crisis social penetra cada vez más profundamente en el cuerpo de la república. La crisis política fue desarrollada, desatada, discutida, combatida, resuelta. Pero el gabinete sigue sin poder ejercer la administración de los asuntos públicos. No tiene objetivos. No tiene poder. El plan económico no fue otra cosa que un diagnóstico de laboratorio. No hubo plan. Solo un grupo de funcionarios confundidos, y todo el cuerpo económico de la nación a la deriva, día a día, conciencia de que el país al que estaban acostumbrados está muriendo. Y no saben qué país, qué vida, los espera. Ni cuánto durará la agonía."
La Opinión, 16 de julio de 1975, recuadro de tapa.

El mismo miércoles 16 de junio que se publicó “La agonía” en La Opinión, se conoció que la jefa de estado presentaba “un cuadro gripal que hace necesario su reposo”. El parte médico lo firmaron los doctores Pedro Eladio Vázquez y Adolfo F. Fontao. Esa misma noche se conoció un segundo parte médico que señalaba: “(La Presidente) no acusa estado febril, habiéndosele indicado continuar en reposo, por lo menos, durante 48 horas”. Había sido un día muy frio y sorprendentemente había nevado en Buenos Aires.

El día siguiente, el ministro del Interior, en representación de sus colegas, concurrió a la residencia presidencial a conversar con la Presidente. Luciendo una remera roja, López Rega le impidió el paso. “Yo me tengo que ocupar de cuidar la salud de la señora”, dejo trascender López Rega. También ese día se conoció otro parte médico sobre la salud de Isabel de Perón: “Se encuentra en franca mejoría de su estado gripal, debiendo continuar en reposo”.

El ministro del Interior declaró a la prensa en la Casa Rosada un día después:" No tengo conocimiento de que haya pedido o quisiera pedir licencia la señora de Perón”. En cuestión de horas, la Secretaría de Prensa y Difusión anuncio que “pese a no estar totalmente restablecida del estado gripal que la aqueja, la Presidente mantuvo una intensa reunión de trabajo con los ministros del Poder Ejecutivo”.

Dentro de la cancillería argentina, la Dirección General de Informaciones, con la firma de Ricardo José Etchegaray, elevó al canciller y a los niveles superiores del Parte Informativo Nº 395 de fecha 17 de julio de 1975, que contenía análisis de artículos que los medios extranjeros publicaban sobre el país. Lo sorprendente era la calificación del documento en dieciocho carillas como “estrictamente secreto y confidencial”. En el apartado “España” se trataban los trabajos del corresponsal del diario ABC, quien en la edición del 14 de junio había informado sobre “la singular resonancia del agasajo al general Anaya” en el Círculo Militar, y reproducía el párrafo del general Benjamín Rattenbach que decía: “Evitemos a toda costa derribar con las armas lo que las urnas han construido”.

También analizaba tres artículos de The New York Times, uno de ellos sobre “el discurso pronunciado por el general Rattenbach en la comida de homenaje al general Anaya, en la cual predijo el citado oficial que si el gobierno era malo caería por si solo sin que el Ejército debiera intervenir”.

En cuanto a los medios de Gran Bretaña, el documento observaba que The Times había publicado un artículo que describía una caricatura que circulaba en Buenos Aires, en la que el ministro de Bienestar Social bailaba al son de una orquesta y los músicos tenían ametralladoras e instrumentos de tortura en lugar de instrumentos musicales. El diario estimaba que esa caricatura se originaba en el hecho de que la actual Presidente y el “hombre fuerte del gobierno, López Rega, gobernaban sin haber sido elegidos por el pueblo (sic)”.

Mientras en Buenos Aires la atención estaba focalizada en los últimos días de José López Rega, el 17 de julio visitó la zona de guerra, en Tucumán, el vicario Victorio Bonamín, que les habló a los soldados: “El Ejército está expiando la impureza de nuestro país. Pido protección divina en esta guerra sucia… en defensa de la moral del home. En definitiva, en una lucha en defensa de Dios”.

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