CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24).- José Sbatella es el titular de la Unidad de Información Financiera (UIF), organismo encargado de prevenir e impedir el lavado de activos. Su labor siempre fue muy cuestionada por su falta de contribución a las causas de lavado que rozan al kirchnerismo, especialmente el Lázarogate o la causa por irregularidades en la construcción de viviendas a cargo de la Asociación Madres de Plaza de Mayo. En enero de 2014, la UCR, el GEN y el ex ministro de Economía Martín Lousteau (SUMA+UNEN), impugnaron la continuidad del funcionario al frente de la UIF por la falta de antecedentes técnicos y profesionales de Sbatella y la deslucida actuación de la entidad ante los sucesivos planes de blanqueo de capitales impulsados por el Gobierno. También, solicitaron a la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional Federal información sobre el estado de las causas iniciadas en su contra. Luego, los cuestionamientos sobre Sbatella decayeron en los medios de comunicación para dejar lugar a casos de corrupción resonantes, pero el diario Hoy de La Plata retoma el tema con tres notas fuertes donde recuerda el pasado montonero del funcionario y lo señala como el protector de Lázaro y Boudou.
CUESTIONADO TITULAR DE LA UIF
Tres brulotes sobre Sbatella: De Montoneros a "protector de Lázaro y Boudou"
Tres artículos del Diario Hoy que tienen el mismo objetivo: el titular de la UIF, José Sbatella. El diario platense publica este viernes (28/8) una columna de la legisladora porteña por Confianza Pública. Graciela Ocaña, que advierte sobre la falta de idoneidad de Sbatella para ocupar el cargo al frente de la Unidad de Información Financiera. Luego, otras dos notas: el pasado montonero del funcionario kirchnerista y su actualidad como ?el protector de Lázaro Báez y Amado Boudou que camina por La Plata? donde destaca sus ?cuatro domicilios? en La Plata.
Sbattella tiene graves cargos como para no estar en ese puesto, no solamente por el desconocimiento, sino básicamente hay una clara protección en todas las causas vinculadas al gobierno nacional, lo mismo ocurre en la causa de Lázaro Báez, y en ese sentido no opusimos a su nombramiento.
Argentina está en una situación grave por el lavado de dinero porque fue señalada por los organismos internacionales por haber tenido graves irregularidades en la investigación de este tipo de delitos.
La gestión de Sbattella en la UIF ha sido muy mala, y todas nuestras objeciones para que siguiera al frente de la UIF fueron descartadas por el gobierno, y por lo tanto con las mayorías automática que la presidenta tiene en el Congreso, se autorizó y se lo nombró a cargo de este organismo.
El tema es que aparecen denuncias en catarata el día después de que los hechos salgan a la luz, pero la verdad que la UIF está para hacer una investigación preliminar y de prevenir el lavado de dinero, y esto evidentemente no se está logrando, y Sbattella es el máximo responsable de que esto suceda.
El titular de la UIF, José Sbattella, suele jactarse de su “militancia setentista” que incluyó acciones en grupos ligados a la guerrilla que fueron echados por Perón de la Plaza de Mayo y levantaron las armas para combatir al presidente que había sido elegido en 1973 con el 61,85% de los votos.
Sbattella comenzó su “militancia” en la agrupación estudiantil ANCE de la Facultad de Ciencias Económicas de La Plata, espacio que confluyó posteriormente en la llamada Federación Universitaria de la Revolución Nacional (FURN), donde supuestamente participaba Néstor Kirchner cuando era estudiante de Derecho de la UNLP.
Pepe, en los ´70, también formó parte de la agrupación Peronismo de Base, una de las organizaciones de superficie de Fuerzas Armadas Peronistas (FAP), un grupo guerrillero que se fusionó con Montoneros. Distintas fuentes consultadas por Hoy afirmaron que Sbattella ascendió algunos escalones en la estructura guerrillera y hasta habría formado parte del área de Inteligencia. En lo que parece ser una paradoja del destino, quien hace más de 40 años formó parte de los ataques subversivos contra un gobierno democrático, actualmente tiene entre sus funciones –en la Unidad de Información Financiera- el combate contra “el financiamiento del terrorismo”.
Con el retorno de la democracia, Sbattella buscó reciclarse en la función pública. Fue Director de Rentas durante la gobernación de Antonio Cafiero en la Provincia y compartió funciones con su mujer, Mónica Carné, que se desempeñaba como directora de Recaudación. Cuando Cafiero perdió la posibilidad de ser reelecto en la Provincia, el ahora titular de la UFI no dudó en reciclarse con el duhaldismo, en la época más oscura de la provincia de Buenos Aires en lo que se refiere a los negociados y al saqueo que sufrió la provincia. Concretamente, en 1998, Sbattella desempeñó funciones en la intervención de la Policía bonaerense.
De la mano de Balestrini, Pepe recaló en el Mercado Central de la Ciudad de Buenos Aires.
La llegada del kirchnerismo, encontró a Sbatella cumpliendo funciones en el Ente de Regulación de Servicios Públicos y luego pasó a desempeñarse como director la Aduana, un organismo con alarmantes niveles de corrupción, cargo al que había llegado de la mano del duhaldismo y del no tardaría en salir eyectado luego de una interna con el entonces titular de la AFIP, Alberto Abad. Sbattella fue reemplazado por el ahora titular del organismo recaudador, Ricardo Echegaray, con quien años más tarde confluiría en las acciones orquestadas por el gobierno para apretar a críticos y opositores.
“Muchos empresarios se quejaban ante el gobierno de sus prácticas extorsivas”, dijo a Hoy una fuente calificada que, casualmente, actualmente cumple funciones en el mismo ministerio que aglutina a la UIF.
Por último, el tercer artículo sobre Sbatella; “El protector de Lázaro Báez y Amado Boudou que camina por La Plata”:
José Alberto “Pepe” Sbattella, tiene cuatro domicilios en nuestra ciudad (ahora estaría viviendo en el country Campos de Roca, sobre la Ruta 2) y acumula numerosas denuncias como titular de la denomina Unidad de Información Financiera (UIF), un organismo que debería dedicarse a combatir el lavado de dinero.
Sbattella, en lugar de investigar si hubo lavado de dinero en la compra de la ex Ciconne, no duda en defender al vicepresidente: “No hay documentación que vincule a Boudou con el levantamiento de la quiebra de la ex Ciccone”, afirmó el año pasado sin sonrojarse. La realidad no tardó en mostrar que el economista platense es un verdadero encubridor: el juez Ariel Lijo dio por acreditada las pruebas y procesó a Boudou y al ex jefe de asesores de la AFIP (mano derecha de Echegaray), Rafael Resnick Brenner, que ahora están cerca del juicio oral.
Además, la UIF está bajo la mira judicial ya que habría protegido a Lázaro Báez al retener indebidamente, durante cinco años, Reportes de Operaciones Sospechosas (ROS) relacionadas con Lázaro Báez. Por eso, en 2014, el juez federal Claudio Bonadio allanó las oficinas del organismo en busca de la documentación que debería haberse enviado a la Justicia. Apuntaba a desentrañar sospechosas y millonarias transferencias de dinero de empresas - vinculadas al presunto testaferro K- por un total de 180 millones de pesos. Las operatorias las habría realizado Báez con la financiera Invernes, de Ernesto Clarens.








