CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24/GBA). El asunto es de larga data, no es nuevo. ¿Por qué el Partido Socialista le dio largas al asunto hasta ahora, que lo 'empomaron'? Son los tiempos de Hermes Binner... peligrosamente largos...
SOCIALISTAS EN GUERRA
Maia es chupaKirchner, ¿cuál es la novedad?
La concejal de Avellaneda, Maia Grisel Lata, anunció que disolverá el bloque del Partido Socialista en el Concejo Deliberante de esa ciudad del Gran Buenos Aires, y creará el bloque 'Socialistas para la Victoria', por considerar que el partido que encabeza a nivel nacional Hermes Binner ha abandonado los principios fundamentales del socialismo: "Esos principios – sostuvo Lata – se expresan hoy en el espacio político que conduce el diputado Jorge Rivas, cuya posición respecto de las políticas adoptadas por el Frente para la Victoria comparto y sostengo hace ya mucho tiempo". El asunto ya tiene repercusiones.
Lo cierto es que hace algo más de 1 año, en julio de 2013, Andrés Lorusso, secretario adjunto de la juventud del Partido Socialista; y Maia Lata, concejal de Avellaneda, ya acumulaban 8 pedidos de expulsión desde el espacio que lidera Hermes Binner.
Lorusso y Lata creían que el Frente Amplio Progresista tenía que ir hacia un kirchnerismo light, algo así como Nuevo Encuentro... o el socialismo K de Jorge Rivas, a quien todos le perdonan casi todo a causa de su situación física.
Lorusso le dijo a la revista K Veintitrés: "El FAP dio un giro hacia una derecha y hacia un antikirchnerismo duro. El partido había apoyado las leyes más importantes de estos años: la ley de medios, la restitución de los fondos de las AFJP, la expropiación de Aerolíneas, el matrimonio igualitario. Ahora el partido no acompañó nada. Binner empezó a decir que hay que pagarles a los fondos buitre, apoyó a Capriles en Venezuela. Dijo que no tenía límites con quien juntarse, fue a asesorarse al Banco Mundial, a hablar con el FMI. Conformó una lista para consejeros de la Magistratura con toda la oposición."
Complicado lo del muchacho Lorusso, apoyando las formas y fondos autoritarios de Nicolás Maduro. No habla bien de él...
Maia Lata: "En un principio pensamos que Binner estaba mal asesorado. En 2011 fuimos en nuestra plataforma con propuestas en las que estaba la reforma de la Constitución para ir hacia un sistema parlamentario. Por eso, empezamos a chocar con el partido cuando nosotros planteamos que no íbamos a salir a juntar firmas en contra de la reforma constitucional y en contra de una “re-re de Cristina”, que fue como el caballito de batalla apenas fueron las elecciones. Eso ni siquiera estaba en agenda y fue claro que el partido quiso visualizarse como oposición y lograr un punto de coincidencia entre todos."
Lata, una melancólica de la re-re.
Era un hecho que Lata estaba en el kirchnerismo. Los socialistas tendrían que haber presionado más que declamado. Recién ahora Lata decidió dejar de hacer kirchnerismo con el sello del PS. Demasiado tiempo, mucho desgaste, pérdida de prestigio para todos, inclusive Binner.
Ya por entonces Lata describió así a la fuerza política de Binner: "Hay dos camadas muy marcadas. Una de los mayores de 60 y otra los menores de 30. En el medio no hay mucha militancia. Por eso la construcción juvenil tuvo sus altibajos, no había desde la dirigencia mucho fomento a la militancia. Cuando nuestro espacio empezó a tomar un poco más de cuerpo nos empezaron a mirar de otra forma, con malos ojos, porque estábamos empezando a confrontar con el poder del establishment partidario. Teníamos votos propios, armábamos listas, dábamos los debates. El Partido Socialista tiene una forma muy sectaria de hacer política y nosotros queremos seguir avanzando y creemos más en una lógica movimientista que partidaria".
Ahora, Lata decidió disolver el bloque Partido Socialista, en el Concejo Deliberante de Avellaneda, y abrir el bloque Socialistas para la Victoria. Era un final harto anticipado.
Y los socialistas salieron, con velocidad de tortuga, con un comunicado:
A raíz de las últimas declaraciones de la concejal Maia Grisel Lata, que manifiesta haber disuelto el Bloque del Partido Socialista en el concejo local, para pasarse públicamente al Frente Para la Victoria es que el Partido Socialista de Avellaneda se ve en la obligación de volver a aclarar la situación política de la edil. Hace ya mucho tiempo que la concejal no pertenece al Partido Socialista, producto de su accionar negligente y su conducta que se aparta de nuestras bases de transparencia y la solidaridad.
El partido, que lidera a nivel nacional el compañero Hermes Binner, le confirió a Maia Lata la responsabilidad de ocupar un lugar en nuestra lista municipal para las elecciones de 2011. Elección que nos ubicó, por decisión de los vecinos que acompañaron nuestro programa político, en la segunda opción más votada en nuestra ciudad detrás del Frente Para la Victoria. Es en este marco que el socialismo obtuvo la banca en el Concejo Deliberante que le fue encomendada a la concejal en cuestión. Algunos meses después de haber asumido, Lata desconoció la voluntad popular que la llevo al cargo, y tomó la decisión personal de asociarse al kirchnerismo, apartándose de sus responsabilidades partidarias, para privilegiar sus intereses individuales. Es nuestra organización centenaria ejemplo de transparencia y honestidad, algo que la concejal olvidó cuando definió que el voto de confianza de los vecinos de Avellaneda no valía. Actos como estos, que desconocen la voluntad de los vecinos de apoyar al Partido Socialista, para saltar el cerco y negociar nuestra banca al mejor postor, son los que le valieron a la concejal ya hace tiempo la expulsión automática de su afiliación al socialismo.
Maia Lata se ajusta hoy a derecho, y cumplimenta el mandato del Partido Socialista que le prohibió en reiteradas ocasiones utilizar esta denominación partidaria a la que ya no pertenece, y la que ha utilizado para sus especulaciones políticas. Lamentamos profundamente que en tiempos en los que la ciudadanía se moviliza en la calle exigiendo a la política seguridad, transparencia y honestidad, nos encontremos nuevamente con ejemplos como estos, en los que un funcionario público elegido por el pueblo no haga más que defraudar a sus votantes en pos de especulaciones personales y no colectivas.
Partido Socialista de Avellaneda








