SPEZZAPRIA- OBARRIO

"Hay militantes K jugando al autogolpe de Estado”

Sin las redes sociales, el 'caso Nisman' no se hubiese instalado con la inmediatez que ocurrió. Sin el periodismo, el 'caso Nisman' hubiera quedado en un fiscal federal desesperado que se suicidaba por alguna inseguridad emocional. El periodismo tiene un rol relevante en la Argentina en la que los políticos sufren una crisis de credibilidad. Y los periodistas terminan asumiendo, obligados, hasta roles que o no les competen o no les interesan asumir. Pero así transcurre la coyuntura de la crisis institucional que le pone fin a la mal llamada 'Década Ganada'. 2 periodistas (ambos de nombre de pila Mariano) fueron entrevistados por Urgente24 Radio para conocer las expectativas a menos de 1 semana de la Marcha del Silencio convocada por fiscales federales y alentada por el periodismo, que la llamó #18F. Mariano Spezzapria, ex secretario general de la agencia Noticias Argentinas hoy columnista político dominical del diario El Día (La Plata); y Mariano Obarrio, redactor del diario La Nación (Ciudad de Buenos Aires), conductor de Unas Cuantas Verdades (sábados a las 10:00 por Concepto FM 95.5) y con blog propio (http://unascuantasverdades.com/). Spezzapria dijo que en el núcleo más duro del kirchnerismo, “la reacción es la de no dar un paso atrás”, en cuanto a los cuestionamientos que viene sufriendo la Presidenta. Obarrió dijo que en Casa Rosada: “Hay una falta de estrategia y una desorientación bastante visible. Nadie sabe si será un costo político muy alto sumarse a la marcha u oponerse lisa y llanamente”.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Cuenta regresiva hacia la Marcha del Silencio, que ocurrirá el miércoles próximo, conocido ya en las redes sociales como #18F, en medio de una campaña electoral que se ha complicado muchísimo. Desde 2012 que no ocurren grandes movilizaciones populares. La más reciente fue el #8N, en medio de la disputa por la aplicación de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual y el intento de Cristina Fernández de Kirchner por descuartizar el Grupo Clarín, lo que fue percibido por una mayoría de la población como una amenaza a la libertad de expresión. En el electoral 2013 no ocurrió movilización popular multitudinaria alguna quizá porque los ciudadanos eligieron expresarse en las urnas: en agosto y en octubre le propinaron una paliza al Frente para la Victoria y acabaron con el anhelo de re-reelección de Cristina. En 2014 fracasaron varios intentos de movilización mientras la imagen pública de Cristina se recuperaba, con Daniel Scioli como beneficiario directo. Pero 2015 ha comenzado como una tromba. Apenas es febrero y la muerte del fiscal especial Alberto Nisman y el enojo por la sucesión de escándalos de corrupción K han decidido a muchos a salir a las calles ante la convocatoria de un grupo de fiscales federales que no integran la genuflexa y burda agrupación K Justicia Legítima.
 
El periodista Mariano Spezzapria (diario El Día, de La Plata, capital bonaerense), en diálogo con el programa Urgente24 Radio (Concepto FM 95.5), habló acerca del candidato oficialista mejor posicionado, Daniel Scioli: “Él se dio cuenta hace rato que su candidatura no tiene un traje de amianto aunque era lo que todo el mundo especulaba porque nunca nada lo afectaba. El caso Nisman tiene un impacto social muy profundo y el gobernador comprendió que tiene que diferenciarse de alguna manera”. El otro periodista invitado, Mariano Obarrio (diario La Nación) expresó: “Hay un paréntesis en la campaña electoral. Y habrá un cambio: las consecuencias del caso Nisman serán parte de la campaña. El ejercer el periodismo o la justicia sin que corra riesgo tu vida se instala en el centro de un debate que le impide a los candidatos hacer pie en temas de políticas de gobierno porque ellos están obligados a hablar de estas cuestiones”. 
 
Aquí parte del diálogo con Spezzapria y Obarrio
 
Edgar Mainhard: -Estamos a menos de una semana del 18F. ¿Qué sospecha Ud. que está ocurriendo dentro de la administración K acerca del 18F? 
 
Mariano Spezzapria: -Por un lado la reacción del núcleo duro del kirchenrismo, de la Presidenta y de La Cámpora es el de no dar un paso atrás, tal como lo demostró ella por cadena nacional de radio y TV. Empezaron a hablar de confrontar con la Marcha del Silencio pero también se está abriendo alguna situación de diferencia y cortocircuito con lo que es el Partido Justicialista más clásico. Eso es lo que expresó el bonaerense José Pampuro, que trabaja para (Daniel) Scioli, al expresar que “se debería ir a la marcha”; o lo que explicitó del jefe del bloque Frente para la Victoria en el Senado de la Nación, Miguel Ángel Pichetto,  aceptando satisfacer el pedido de 1 minuto de silencio en el recinto, en memoria del fiscal (Alberto) Nisman
 
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EM: -¿Hay decisión política de desbande en el PJ si la movilización del 18F llega a resultar tan exitosa o numerosa como se prevé? 
 
Mariano Obarrio: -Sí, creo que hay diferencias hasta dentro del propio seno de la Casa Rosada. Hace 3 días, el secretario general de la Presidencia, Aníbal Fernández, dijo que los fiscales tienen el derecho a protestar y que estaba garantizado pero que el foco del gobierno estaba puesto en la oposición. Luego salió el diputado nacional Jorge Landau, apoderado del PJ, a dar una visión muchísima más dura, embistiendo contra los fiscales federales al advertirles que participando de la Marcha, ellos podían ser blanco de recusación futura. Más tarde Cristina (Fernández de Kirchner) dijo: “A ellos le dejamos el silencio”. Hay una falta de estrategia y de coordinación dentro de la Casa Rosada y una desorientación bastante visible respecto a este tema (la muerte de Nisman). Hay mucha preocupación por los efectos, nadie sabe si será un costo político muy alto sumarse a la marcha  u oponerse lisa y llanamente. En cuanto al PJ, creo que la marcha va a marcar un hito. Landau hizo un comunicado muy fuerte sobre el caso Nisman diciendo que era un complot contra Cristina Fernández de parte de los espías y de los empresarios; y esa línea no la compartió la mayoría de los gobernadores del PJ. Hoy la mayoría de los gobernadores sciolistas quisieran estar en la marcha. 
 
EM: -¿Hay vida para Daniel Scioli después del 18F?
 
MS: -Scioli se dio cuenta hace rato que su candidatura no tiene un traje de amianto como todo el mundo especulaba en la política, o que nunca nada lo afectaba. El caso Nisman tiene un impacto social muy profundo y el gobernador se dio cuenta que tiene que diferenciarse de alguna manera. Hay que ver si le alcanza esta postura de matices para que la sociedad lo diferencie respecto de Cristina, que se ha hundido por su reacción en el caso
 
EM: -¿Cómo imaginá el jueves 19/02 en la Quinta de Olivos? 
 
MO: -Los efectos me los imagino un poco similar a lo que ocurrió luego de la muerte de Nisman. La Presidenta por lo general no reacciona. Hubo oportunidades en las que ha reaccionado bajando un poco la cabeza o cambiando un poco de rumbo pero hoy la veo muy combativa. Hay gente que se pregunta: '¿Por qué ella redobla la apuesta si es una Presidenta que se está por ir?' Hay gente que se pregunta si ella está pensando en un retiro en paz o una salida confrontativa, sin medir las consecuencias o si piensa en alguna otra cuestión aún más extrema. Hay que dejar en claro que ella va a terminar el 10 de diciembre. A todos los partidos políticos les conviene que termine bien su mandato porque todos quieren llegar con elecciones ordenadas. Pero es evidente que hay militantes K que están jugando al autogolpe de Estado. La Presidenta misma juega a una guerra de conspiraciones para presentarse como una víctima y muchos se preguntan con qué objetivo lo hace. Hoy (jueves 12/02) alguien arrojó en el centro de la ciudad panfletos hoy (12/02) que decían: “Quieren voltear a la Presidenta, hoy más que nunca defendámosla”.  Cuando vemos esto nos preguntamos qué hay detrás. 
 
EM: -¿Cuál será la agenda post 18F? ¿Corrupción o economía? 
 
MS: -Claramente será la corrupción. Los próximos 3 o 4 meses será el tema de la agenda, no sólo por el caso Nisman sino por todas las demás causas que tiene el gobierno y que son muy pesadas. Tal como ocurrio con el tema de Lázaro Báez o la imputación al hijo de Cristina (Máximo Kirchner). Habrá 3 o 4 meses donde el gobierno sentirá el peso de la justicia. En el momento más concreto de la votación pesará más la economía
 
Claudio Chiaruttini: -¿Cómo retoman la campaña electoral los presidenciables en este momento donde todo lo domina el tema Nisman y el tema judicial a causas que le pegan al gobierno?
 
MO: -La campaña electoral sufrió un paréntesis. En el futuro, las consecuencias del caso Nisman serán parte de la campaña. El tema de ejercer el periodismo o la justicia sin que corra riesgo tu vida tapa la campaña electoral. Los candidatos no pueden hacer pie en temas de políticas de gobierno concretas. Están obligados a hablar de este hoy por hoy. Quería hacer una mención sobre los abogados de (Amado) Boudou que renunciaron hoy (12/02), ellos tenían sellada su suerte desde que Cristina echó a Jaime Stiuso y a Francisco Larcher de la SIDE. Todos saben en el gobierno que Diego Pirota y Darío Richarte estaban vinculados con Stiuso e incluso muchos dicen que la defensa de Boudou que ellos ejercían era una defensa vinculada a los intereses de la SIDE. Ellos formaban parte del 'status quo'. Esto confirma las sospechas del gobierno de la velocidad que fueron tomando las causas que comprometían a la Presidenta y sus funcionarios. En relación a las elecciones, a pesar de todo, la gente suele votar más con el bolsillo que con el tema de la corrupción. 
 
MS: -La vigencia de la agenda de corrupción o anticorrupción está beneficiando de movida a (Mauricio) Macri. La percepción de que sería el próximo tema apresuró en el PRO el anuncio de la alianza con Elisa Carrió, sin duda una dirigente percibida como que puede desplegar esa bandera durante la campaña. No creo que la elección interna resulte un problema para Macri porque según las encuestas puede ganarla con facilidad. El objetivo es otro. A Sergio Massa también le viene bien esta situación pero no creo que ninguno de los precandidatos a Presidente estén centralizando la agenda. Para los ciudadanos, las elecciones están demasiado lejos y lo que reina es una incertidumbre política y social, dejando lo electoral en un tercer plano. Insisto: en el caso Nisman, Macri puede obtener mayor beneficio político que el resto de los presidenciables.