INÉDITO: SUECIA BAJÓ SU TASA DE INTERÉS A 0%

La deflación, problema tan grave como la inflación

La economía sueca está relativamente fuerte y la actividad económica sigue mejorando. Pero la inflación es demasiado baja". Así comienza el comunicado en el que el Riksbank, el banco central de Suecia, ha anunciado que rebaja los tipos de interés hasta el gratis total; hasta el 0%. Se esperaba un recorte menor, del 0,25 al 0,10%, pero la entidad ha entendido que, después de que la inflación haya arrojado tasas interanuales negativas en siete de los nueve primeros meses de 2014, ha llegado el momento de poner toda la carne en el asador monetario y reducir los intereses a la nada: buena introducción al reporte de la web El Confidencial.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). El banco central de Suecia recortó de manera sorpresiva sus tasas de interés a 0% a fin de neutralizar el prolongado riesgo de una deflación, y dijo que retrasaría el endurecimiento de su política monetaria hasta mediados del 2016.
 
La deflación, en economía, es la bajada generalizada y prolongada (como mínimo, dos semestres según el FMI) del nivel de precios de bienes y servicios.
 
Suele responder a una caída en la demanda y puede tener consecuencias más negativas que la inflación.
 
Al igual que la vecina zona euro, Suecia está lidiando con una inflación persistentemente baja y desea evitar una espiral deflacionaria que perjudicaría a su economía, puesto que la caída de los precios alentaría a los consumidores a postergar sus compras.
 
Hasta la fecha se afirmaba que Suecia era un ejemplo virtuoso de deflación. De hecho, Wikipedia sostenía: "Los efectos virtuosos de la deflación se pueden ver en países como Suecia donde una moneda fuerte atrae capital extranjero que está dispuesto a soportar todas las trabas comerciales y los fuertes impuestos para obtener dividendos en esa moneda específica."
 
Pero ya no hay virtuosismo alguno. La peligrosidad de esta situación proviene de lo difícil que es salir de ella: al caer la demanda, las empresas ven reducidos sus beneficios al tener que reducir los precios para conseguir ventas, como consecuencia de ello, tienen que reducir costes, lo que significa que tienen que recortar empleados. A su vez, si hay gente que se queda en paro, la demanda seguirá disminuyendo ya que estos dejarán de comprar también.
 
La inesperada decisión del banco central sueco, llamado Riksbank, generó una caída de la corona local a un mínimo de 4 años contra el dólar y a un piso de 4 meses ante el euro.
 
Economistas han acusado al banco central de ser responsable de la reducida inflación que ha visto el país por años y que le ha impedido cumplir con la meta oficial de 2% en el índice de precios, señalando que las autoridades han estado demasiado enfocadas en la preocupación por la deuda de las familias en lugar de afrontar el riesgo deflacionario.
 
La decisión representó el 1er. cambio a la tasa de interés clave desde julio.
 
Al haber agotado los recortes a las tasas de interés como herramienta de política monetaria, el próximo paso para el Riksbank sería tomar medidas no convencionales como ofrecer préstamos baratos de largo plazo a los bancos y realizar compras de activos en el sector público, tal como lo ha hecho el Banco Central Europeo.
 
 
El banco central sueco jamás había ido tan lejos con los tipos. En 2009 llegó a reducirlos hasta el 0,25%, nivel en el que estuvieron vigentes hasta julio de 2010. Desde entonces, inició un proceso de subidas que los llevó hasta el 2% en octubre de 2011. Pero ya en diciembre de ese año cambió de nuevo el paso y comenzó un ciclo de recortes que culmina con el tijeretazo hasta el 0%
 
Y más que eso, porque, dadas las condiciones actuales, el Riksbank ha marcado una hoja de ruta muy clara. No tocará los tipos "hasta que la inflación repunte claramente", y se atreve a pronosticar un calendario: prevé que solo a mediados de 2016 se darán las condiciones para comenzar "una lenta subida de los tipos". En concreto, y según las previsiones presentadas por la entidad, ese proceso situaría el precio del dinero a finales de 2017 en el 1,75%. 
 
En cuanto a los precios, la institución confía en que los tipos en mínimos históricos propiciarán una progresiva subida de la inflación. Si para este año espera una tasa del -0,2%, desde el anterior 0%, para 2015 la sitúa en el 0,5% -hace un mes, en el 1,3%- y para 2016, en el 2,1% -en septiembre, en el 2,1%-. En paralelo, pronostica que la economía crecerá este año un 1,9%, un 2,7% en 2015 y un 3,3% 2016. 
 
Por inesperada en su magnitud, la decisión adoptada por la entidad gobernada por Stefan Ingves deja una clara huella en la corona sueca. El euro se aprecia un 1,2% contra ella, hasta las 9,374 coronas, y el dólar, un 1%, hasta las 7,37 coronas. Con estos descensos, la corona se sitúa en su cambio más bajo contra ambas divisas desde 2010. 
 
Estas caídas, que se propagan contra otras divisas, confirman a la corona sueca como la más débil entre las principales divisas del mundo en lo que va de año. Sus descensos oscilan entre el 4% que se deja contra la corona noruega y el 14% que cede contra el dólar estadounidense. Con el euro pierde más de un 5% de su valor en 2014. 

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