LOS REPUBLICANOS SE APODERAN DE LA CÁMARA DE REPRESENTANTES

El exilio interno: 2 años muy difíciles para Obama

El nuevo presidente de la Cámara de Representantes, el republicano John Boehner, tomó las riendas del cuerpo legislativo estadounidense. Antes de jurar el cargo y en medio de vítores de su bancada, Boehner advirtió que el Congreso afrontará “decisiones difíciles” ante los problemas económicos que atraviesa USA. El presidente Barack Obama tendrá, en los 2 años que restan de su mandato, un Congreso dividido y con los republicanos decididos a desmantelar sus principales logros legislativos.

 Con una tasa de desempleo de casi el 10%, el incremento en los costos de la salud para las familias y pequeña empresa y el aumento en la deuda pública, “no podemos quedarnos cortos ni postergar las decisiones” en soluciones, señaló el nuevo presidente de la Cámara de Representantes estadounidense, el republicano John Boehner, de Ohio.

 
El 112 período legislativo ordinario comenzó en medio de grandes divisiones y con los republicanos al timón de la Cámara de Representantes, desde donde han prometido una lucha sin cuartel contra la Casa Blanca en asuntos como la reforma de salud, el gasto fiscal y la reducción del déficit.
 
Siguiendo los ritos que rigen al Legislativo, la ex presidenta de la Cámara de Representantes y ahora líder de la minoría demócrata, Nancy Pelosi, hizo la entrega a Boehner del mazo utilizado en el trámite legislativo para mantener el orden en la sala.
 
Antes, Pelosi destacó los logros demócratas durante los casi 4 años de su mandato: una ley contra la discriminación salarial, las reformas de salud y de Wall Street, y el levantamiento de la veda a los homosexuales en las Fuerzas Armadas.
 
“Los demócratas juzgaremos si lo que se presente ante el Congreso de ambos lados ayuda a crear empleos, fortalece la clase media y reduce el déficit, y no es una carga para futuras generaciones”, dijo Pelosi.
 
Pelosi elogió a Boehner, a quien describió como un “hombre de convicciones, un servidor público con determinación”, y “un hombre de fe en Dios, nuestro país, y su familia".
 
Boehner, de 61 años, prometió un proceso legislativo justo y transparente que respetará el derecho de la minoría a un “debate franco".
 
En el más reciente período de sesiones del Congreso, “no hubo reglas transparentes en la Cámara de Representantes. En esta, habrá muchas”, dijo Boehner, en clara alusión a la gestión de Pelosi.
 
“Con esta transparencia restablecida también se restablecerá la responsabilidad. No tendrán derecho de interrumpir intencionalmente los procedimientos de la Cámara de Representantes, pero siempre tendrán el derecho de representar a sus votantes, defender sus ideas y ofrecer alternativas”, afirmó Boehner.
 
La elección de Boehner para suceder a Pelosi fue una mera formalidad: 241 votos a 173 (ella no consiguió el voto de varios demócratas de distritos conservadores, descontentos con su gestión liberal).
 
Ahora los republicanos son 242 contra 193. Los demócratas, no obstante, 53 escaños contra 47, incluyendo los 2 independientes que suelen votar con ellos.
 
Así, el presidente Barack Obama tendrá, en los dos años que restan de su mandato, un Congreso dividido y con los republicanos decididos a desmantelar sus principales logros legislativos.
 
Los republicanos ya han programado un voto para la próxima semana para revocar la reforma de salud aprobada en 2010 y reclaman un recorte de US$ 100.000 millones en diversos programas internos y un recorte del 5% en el presupuesto operativo del Congreso.
 
Así lo explicaron, desde Washington DC, Thomas Ferraro y Andy Sullivan, para Reuters:
 
WASHINGTON (Reuters) - Los republicanos asumieron el miércoles el control de la Cámara de Representantes y redujeron sus planes de impulsar profundos recortes en los gastos del Gobierno estadounidense, diluyendo una promesa clave que les ayudó a ganar las elecciones de noviembre.

Una figura clave entre los republicanos señaló además que su partido podría trabajar con el Gobierno demócrata del presidente Barack Obama para evitar una crisis de deuda en los próximos meses.

"Nuestro gasto nos ha hecho frente, y pronto nuestra deuda eclipsará el tamaño de toda nuestra economía. Se necesitará mucho trabajo y decisiones difíciles", dijo el presidente entrante de la Cámara, John Boehner, según un extracto de su discurso.

Boehner fue elegido nuevo presidente de la Cámara en sustitución de la demócrata Nancy Pelosi.

El control republicano de la Cámara y su importante minoría en el Senado marcan el comienzo de una nueva era de un Gobierno dividido, en el que Obama deberá negociar con los legisladores para sacar adelante los planes de su administración.

Sin embargo, los demócratas siguen controlando el Senado y pueden bloquear la agenda republicana, que incluye un plan para revertir la reforma sanitaria del presidente.

El nuevo jefe de la Comisión de Presupuesto de la Cámara, el republicano Paul Ryan, comentó al programa "Today" de la NBC que la promesa de su partido para recortar US$ 100.000 millones del gasto este año ha quedado "amenazada" por la velocidad del gasto que ya está en marcha.

Los recortes propuestos podrían ser "significativamente menores" a los US$ 50.000 millones, dijo un asesor republicano de la Cámara, pues el año fiscal será justo a mitad de camino del momento en el que los republicanos tendrán la posibilidad de modificar el gasto.

Temor a la crisis de deuda

Los mercados de bonos temen que un Congreso dividido pueda hacer más difícil la toma de decisiones tales como una reducción en los niveles de deuda del Gobierno.

Bill Gross, gerente del fondo de bonos más grande del mundo, advirtió de que gastos "sin sentido" podrían llevar a una inflación más alta, a un dólar más débil y a la eventual pérdida de la elevada calificación crediticia del país.

"El problema es que tanto los políticos como los ciudadanos no tienen una clara visión del coste de tener un déficit por encima del billón de dólares", señaló Gross, que controla US$ 256.000 millones del fondo PIMCO Total Return Fund.

Ryan, el nuevo jefe de la Comisión de Presupuesto de la Cámara, dijo que exigirá concesiones de gasto al Gobierno de Obama a cambio de una eventual alza en el techo de la deuda nacional.

"Yo sólo estoy interesado en elevar el techo de la deuda si conseguimos concesiones en el gasto, sobre controles reales para lograr que nuestra situación fiscal se revierta y vaya en la dirección correcta", sostuvo Ryan al programa "Morning Joe" del canal MSNBC.

"No me interesa subir el techo de la deuda con la expectativa de que más tarde se cumplirá una promesa", agregó.

Sus comentarios sugirieron que los republicanos están dispuestos a trabajar con Obama en el aumento del nivel de deuda, aunque las peleas podrían hacer descarrilar esa posibilidad antes de que el tema llegue a un punto crítico en marzo o abril.

Ambos partidos tendrían su primer gran conflicto la próxima semana, ya que los republicanos de la Cámara planean una votación para revocar la reforma sanitaria de Obama. La iniciativa fracasaría casi con seguridad en el Senado, que sigue estando controlado por los demócratas, pero la votación podría fijar el tono combativo de los primeros meses.