BNDG

Recuperado el nieto de Carlotto, denuncian vaciamiento del Banco de Datos Genéticos

El personal del Banco Nacional de Datos Genéticos (BNDG) con el apoyo de legisladores nacionales y organizaciones de derechos humanos, entre ellas la abuela de Plaza de mayo Elsa Pavón, denunciaron que después de la recuperación del nieto de Estela de Carlotto, se desató el vaciamiento del BNDG para trasladarlo del Hospital Durand a una dependencia del ministerio de Ciencia y Tecnología y reemplazar a su personal actual con interventores. El traslado del banco a un edificio en la avenida Córdoba, previsto para marzo de este año, se pospuso por un recurso de amparo que ahora está caído.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24).- La recuperación de Ignacio Hurban, el nieto de Estela de Carlotto, parece haber acelerado los planes del Gobierno nacional de trasladar el Banco Nacional de Datos Genéticos (BNDG) a la órbita del ministerio de Ciencia y Tecnología, una mudanza que el personal del banco viene resistiendo hace tiempo y que una medida cautelar de marzo pasado había evitado.

La amplia difusión mediática que tuvo el caso del nieto recuperado de Carlotto dejaron en un segundo plano las denuncias que vienen realizando legisladores nacionales y organismos de DD.HH en contra del traslado del BNDG y de que su personal sea reemplazado por interventores elegidos por el Gobierno nacional.

Por eso, este lunes (25/08) organismos de derechos humanos, familiares de desaparecidos, personal del BNDG y legisladores nacionales realizaron una conferencia de prensa para "defender la universalización del derechos a la identidad" y expresar su " repudio" por el traslado del Banco.

Participaron Mirta Baravalle, integrante de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora; Luis Verdina, presidente de la Agrupación por los DDHH ¿Quiénes Somos?; Belén R. Cardozo, actual directora del BNDG; la senadora nacional del FAP-UNEN Norma Morandini; el diputado de izquierda Marcelo Ramal; y Gabriela Figueroa y Diego Aysine, abogados de DD.HH.

"El punto de partida de esta completa desnaturalización del objetivo del BNDG fue la sanción de la ley 26.548, impulsada por el oficialismo, que limita la resolución de sustitución y restitución de identidades de la última dictadura militar hasta el 10 de diciembre de 1983, lo que constituye una clara regresividad de los Derechos Humanos consagrados en los tratados internacionales", se quejaron los organismos.

Según entienden, "la ley anterior que diera origen al BNDG no estipulaba ningún tipo de límites y consagraba la universalidad del derecho a la identidad".

A su vez, se denunció que el vaciamiento del Banco Nacional de Datos Genéticos “que se pretende realizar en beneficio de laboratorios privados interesados en el negocio de la medicina genómica".

Los presentes manifestaron su preocupación por el futuro laboral de Cardozo y todo su equipo, quienes ganaron su cargos por concurso y ahora el Gobierno quiere reemplazarlos con interventores.

El Banco desde que nació siempre fue un laboratorio de primer nivel y fuimos nosotros quienes conseguimos el equipamiento, no el ministerio de Ciencia y Tecnología”, recordó Cardozo, en relación al reconocimiento, en general, que se le dio a esa cartera en la restitución del nieto de Carlotto. Y en particular, al genetista Víctor Penchaszadeh, a quien la presidenta de las Abuelas le atribuyó el mérito del trabajo por recuperación de la identidad de su nieto.

“Siguen bastardeándonos, no hace falta dañar a todo un equipo para poder salirse con una propuesta absurda como es cambiarlo de jurisdicción y cerrarlo”, dijo Cardozo.

Los argumentos se centraron en la inconstitucionalidad de la ley aprobada por la mayoría K del Congreso debido a que “restringe” el derecho y el acceso al organismo sólo a los casos de lesa humanidad perpetrados durante la última dictadura militar y deja afuera los conflictos por paternidad. En este sentido, Graciela Palmo de la agrupación “¿Quiénes somos?” dijo que por esa ley, los particulares deberán recurrir a ahora a laboratorios privados para determinar su filiación.