TENSIÓN EN IRAK

Que le cuenten a Bush Jr.: Al Qaeda ocupó Faluya y Ramadi

Difícil entender las 2 invasiones de USA a Irak. Pero la 2da. fue particularmente inexplicable y ridícula. George W. Bush nunca pudo explicarla porque, además, los fundamentos eran falsos según fue probado de inmediato. Imposible no recordarlo ahora que Al Qaeda logró controlar porciones de Faluya y Ramadi, 2 de las más importantes ciudades de Irak, tras incendiar estaciones policiales, liberar a prisioneros de cárceles y ocupar mezquitas, informó The New York Times. USA se retiró de Irak porque ya no podía justificar ni financiar el esfuerzo derivado de haber derrocado a su ex aliado Saddam Hussein. Soldados del gobierno de Irak fueron enviados a las 2 ciudades, situadas en la provincia de Anbar, núcleo de la resistencia suni. Los combates comenzaron luego que el primer ministro de Irak, Nuri Kamal al-Maliki, un chiíta, ordenara a las fuerzas de seguridad desmantelar campamentos en Faluya y Ramadi controlados por radicales sunis y miembros de Al-Qaida en Irak. El derrocado presidente de Irak, Sadam Hussein, era miembro de la minoría sunita. Tras la invasión estadounidense, el poder pasó a la mayoría chiíta (corriente islámica que gobierna Irán).

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Militantes del Estado Islámico de Irak y el Levante, organización vinculada a Al Qaeda, tomaron el control de la mitad de las ciudades iraquíes de Faluya y Ramadi, en la provincia de Al Anbar, al oeste de Bagdad, informaron fuentes del Ministerio de Interior iraquí.
 
"Una mitad de Faluya está bajo control del Estado Islámico de Irak y el Levante, la otra la controlan las milicias armadas, mientras una parte de la ciudad de Ramadi también ha sido ocupada", informó la cadena de televisión qatarí Al Jazeera.
 
Desde la madrugada se reanudaron los cruentos enfrentamientos entre decenas de milicianos armados de ambas ciudades y los "terroristas" de Al Qaeda, agregó la fuente sin especificar el número de víctimas.
 
Además de las milicias tribales, el ejército y la policía iraquíes están combatiendo a milicianos de Al Qaeda en Jalidiya, al este de Ramadi, así como en Al Siyar, al norte de Faluya.
 
El 1er. ministro iraquí, Nuri al Maliki, ordenó la víspera enviar refuerzos militares a la provincia de Al Anbar, escenario desde hace dos días de severos enfrentamientos entre el ejército y grupos de hombres armados.
 
Con esa decisión, al Maliki dio marcha atrás a su instrucción emitida un día antes de que las tropas se retiraran de la zona al considerar que las Fuerzas Armadas habían "vencido en su ataque a los nidos de Al Qaeda", tras el desalojo de sunitas en Ramadi, el lunes 30/12/2013.
 
La violencia se intensificó luego que el ejército lanzó ese día un operativo para retirar un campamento de protesta contra el gobierno en Ramadi.
 
Las autoridades denunciaron que el campamento albergaba extremistas armados, pero los manifestantes negaron las acusaciones y aseguraron que sólo protestaban legítimamente contra la discriminación y malos tratos a la minoría sunita por parte del gobierno.
 
A finales de 2012, miles de iraquíes sunitas iniciaron protestas masivas en varias ciudades del país para pedir la liberación de detenidos sin cargos y la anulación de la ley antiterrorista.
 
Las protestas terminaron convertidas en campamentos permanentes en las capitales de las provincias de mayoría sunita, incluida Al Anbar.
 
En la época del fallecido Saddam Hussein eran los sunitas quienes dominaban el gobierno iraquí, pero tras la invasión de USA y la caída del régimen anterior, los chiítas pasaron a controlar varios cargos clave, incluido el de primer ministro.
 
Irak vive en la actualidad una escalada de violencia sectaria originada por el conflicto entre sunitas y chiítas, además por atentados, que dejaron en 2013 unos 8.868, entre ellos 7.818 civiles, la cifra más alta en cinco años.
 
El balance dado a conocer por la Misión de Asistencia de Naciones Unidas para Irak (UNAMI) difiere del facilitado por las autoridades iraquíes, que han cifrado en 7,154 el número de muertos y de la organización británica Iraq Body Count, que da cuenta de 9.475.
 
El diario neoyorquino agregó que los estallidos de violencia en Ramadi y en Faluya tienen implicaciones más allá de la frontera de la provincia de Anbar, pues milicianos sunitas combaten contra el gobierno del presidente sirio Bashar al-Assad en alianza con la agrupación El Estado Islámico de Irak y de Siria, una rama de al-Qaeda.
 
Vestidos con ropas negras y agitando banderas de Al-Qaeda, los milicianos tomaron mezquitas y usaron los altavoces para pedir apoyo en sus combates en Ramadi y Faluya.
 
Los combates del jueves en esas ciudades de la provincia de Anbar, así como un mortífero atentado terrorista en Beirut, Líbano, indican que la guerra civil en Siria está diseminando la violencia sectaria en toda la región “desestabilizando el Líbano e Irak, mientras alimenta el resurgimiento de combatientes radicales islámicos”, dijo el diario.
 
Para el ejército de USA, que se retiró en 2011 de Irak, la provincia de Anbar tiene un gran significado histórico. Es el lugar donde murieron más soldados estadounidenses durante la ocupación de Irak.
 
The New York Times dijo que casi 33% de las bajas estadounidenses en Irak se registraron durante intentos por pacificar Anbar. Los soldados norteamericanos libraron 2 sangrientas batallas por controlar Faluya “en los combates calle por calle más sangrientos desde la guerra de Vietnam”, indicó el matutino.