JUEGOS DE INVIERNO EN RUSIA

Putin persigue a los periodistas que cuestionan a Sochi 2014

El primer ministro ruso, Vladimir Putin mantiene amenazados a periodistas que denunciaron el lado oscuro de los Juegos Olímpicos de Invierno que se desarrollaran en Sochi. En los últimos meses, algunos comunicadores han sido detenidos y juzgados. A otros se les ha prohibido su movilidad como ir a la playa. A dos meses de los juegos, las autoridades presionan a quienes se niegan a suspender sus denuncias de lo que presentan como la destrucción del medio ambiente y de un estilo de vida.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24).- El primer ministro ruso, Vladimir Putin amenaza a periodistas que denuncian el lado oscuro de los Juegos Olímpicos de Invierno que se desarrollarán en la ciudad de Sochi. Algunos de los periodistas han sido detenidos y juzgados mientras que sobre otros pesan prohibiciones como ir a la playa.   

A raíz de estas denuncias, un cable de la agencia Associated Press dio a conocer a través de un informe reciente de la organización Human Rights Watch que consideraba a las autoridades locales directamente responsables de una campaña de hostigamiento a esos comunicadores. Otras agrupaciones defensoras de los derechos humanos lamentaron los antecedentes de Rusia en el terreno de los derechos humanos por años, pero hay quienes dicen que las tácticas que se están empleando en Sochi son extremas incluso en un país con algunos patrones autoritarios.

Por otra parte, la investigadora de Human Rights Watch, Yulia Gorbunova afirmó a AP que las autoridades de la región de Krasnodar hostigan a los ambientalistas y otros activistas que osan criticarlos en el contexto de la preparación de los Juegos Olímpicos de Sochi” y que a medida que se acercan los juegos, sostuvo, “la presión aumenta”.  

Los preparativos para los Olímpicos ya habían sido ensombrecidos antes por las críticas internacionales a la ley promulgada en Rusia que considera ilegal "la propaganda de relaciones sexuales no tradicionales, entre menores". Algunos temen que pueda aplicarse a atletas gay y asistentes a los Juegos.

Vladimir Putin, que ha hecho de la organización de grandes eventos deportivos internacionales una prioridad, utilizó toda su influencia para conseguir en 2007 la nominación de Sochi como sede de los Juegos de 2014 y después consiguió que a finales de este año se celebre un Gran Premio de Rusia de Fórmula 1 en el recinto olímpico. Antes se organizó el mundial de atletismo y en 2018 será el Mundial de Fútbol.

Rusia ha sido muy criticada por ONG's, que denuncian a la vez los destrozos medioambientales ocasionados por las obras olímpicas, el tratamiento al que son sometidos los trabajadores inmigrantes reclutados en masa para las obras de Sochi y la corrupción de algunos responsables de la organización.

Al recibir a principios de octubre la llama olímpica en Moscú procedente de Grecia, Putin declaró que Rusia mostrará a través de los Juegos su "respeto por la igualdad y la diversidad", conforme a los "ideales mismos del movimiento olímpico", en una aparente alusión a las críticas de Occidente por su política.

Una ley rusa firmada en junio por Putin impide la 'propaganda' homosexual ante menores, bajo penas de prisión, lo que provocó una gran polémica, con llamamientos de diferentes personalidades mundiales a boicotear los Juegos. Defensores de los Derechos Humanos reprochan a las autoridades rusas de querer estigmatizar a los homosexuales a través de esta ley, cuya formulación deja la puerta abierta a múltiples interpretaciones. Los dirigentes rusos, empezando por Putin, niegan ese extremo y prometen que Rusia respetará "los principios del olimpismo que prohíben cualquier discriminación".