por EDGAR MAINHARD
FRENTE ¿RENOVADOR?
El peligro que enfrenta Massa, entre Ramón y Bianchi
Acto peronista para Sergio Massa en Ciudad de Buenos Aires, un distrito no peronista. El evento, bautizado "Cena de la Victoria", fue un tributo porteño al triunfo en Provincia de Buenos Aires. Quedó la duda acerca de la capacidad de Massa de convocar a sectores independientes en un distrito donde el voto independiente define cada comicio, y hoy día se lo dividen entre el PRO y UNEN.
05 de diciembre de 2013 - 14:39
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Ante el fervor de los presentes, Sergio Massa estuvo de buen humor en el ágape del peronismo porteño no kirchnerista que se realizó en la Casa de Galicia, con mesas colmados y que se denominó "la cena de la victoria", por el resultado del Frente Renovador en Provincia de Buenos Aires. Los presentes eran los exiliados del PJ de Juan Cabandié, Víctor Santa María y Daniel Filmus. Pero también fueron los exiliados del PJ de Alberto Fernández. No debería olvidarlo Massa.
Massa descendió de la camioneta acompañado de Baldomero Álvarez de Olivera, o sea 'Cacho', una demostración de que su preocupación se encontraba, en ese momento, en las negociaciones por espacios legislativos en La Plata. Sin embargo, decidió enfocarse en su auditorio, donde hubo quienes arrancaron con la tradicional 'Marcha Peronista'.
No es frecuente que en los actos políticos de Massa se entone la 'Marcha Peronista' porque en el origen del Frente Renovador se encuentra la idea de la pluralidad y la búsqueda de trascender al justicialismo, en base a una idea que se ignora si ha prosperado o declinado en Massa acerca de la necesaria reformulación de muchas de las iniciativas políticas de la Argentina pasada. Pero, podría afirmarse, era una noche especial y el invitado decidió aceptar el 'mimo' de sus anfitriones.
No fue un dato menor que Massa no fue acompañado por sus habituales acompañantes en las giras políticas: alcaldes del GBA, economistas, legisladores. Tan sólo estuvo 'Cacho', a quien Massa le solicitó que se quedara con él cuando 'Cacho' se despedía de él, en la puerta del club.
En definitiva, fue el 1er. acto político de Massa en Ciudad de Buenos Aires, luego del triunfo electoral en Provincia de Buenos Aires el domingo 27/10.
El gran interrogante que quedó fue si Massa se encuentra en condiciones de realizar cuanto antes un evento no peronista en el mismo territorio, que es de éxito casi imposible para el peronismo.
Precisamente, en un lugar alejado de la calle San José al 200, donde ocurrió el evento, fue evidente la sonrisa y el alivio de Jaime Durán Barba cuando le llegó el relato de lo que había sucedido con Massa. Por un lado, el consultor político preferido del líder del PRO ha insistido ante Mauricio Macri que Massa seguirá aglutinando básicamente al peronismo, y por lo tanto su 'armado' nacional se encontrará muy condicionado; por otra parte, Durán Barba cree que con el peronismo no alcanza para ganar... y menos en Ciudad de Buenos Aires, donde el peronismo no triunfa en un comicio desde aquella elección legislativa en la que el demócrata cristiano Antonio Erman González aprovechó el estado de gracia de Carlos Saúl Menem y la convertibilidad, en 1993.
El enfoque de Massa es, según parece, todo suma, y el concepto seguramente provocará controversias, por cierto, comenzando por lo que ya se mencionó: muchos de los presentes en el evento realizado con mucha buena voluntad por militantes peronistas porteños, se encuentran enfrentados con el ex titular del PJ porteño, Alberto Fernández, a quien se le atribuye una creciente influencia cerca de Massa.
Luego se encuentran los que insisten no arrojar al canasto lo que dijo Durán Barba: que la popularidad presente de Massa no se circunscriba al peronismo. Al respecto, Massa tiene por delante una tarea fundamental que o intenta desconocerla o le pesa mucho afrontarla: él tendrá que comenzar a redefinir su concepto de Frente Renovador para que la opinión pública que no es de Provincia de Buenos Aires comprenda qué es lo que él propone renovar. Massa parecía más renovador antes del 27/10 que luego del 27/10. Hasta ahora, Massa no ha encontrado una estrategia de crecimiento más allá de la convencionalidad de agrupar peronistas descontentos con el kirchnerismo o fumigados por el kirchnerismo.
Un confidente de Mauricio Macri llegó a afirmar: "Lo que está proponiendo Sergio no es competitivo con lo nuestro. A nuestro electorado no le importan las consignas del universo que él convoca en capital federal".
No fue una frase arrojada al azar. En verdad, fue equivalente a afirmar que, probablemente, Massa y Macri sean complementarios. Uno conoce la tecnología electoral de provincia de Buenos Aires y el otro la de Ciudad de Buenos Aires. Hay gente que sigue trabajando al respecto, más allá de la negativa pública de ambos líderes.
Hasta el momento, Macri tiene muy poco en Provincia de Buenos Aires, y Massa no demostró tener mucho en Ciudad.
No habría que ser injustos con Massa: al fin de cuentas, el esquema que él utiliza es el que muchos le aplaudieron cuando viajó a Trelew (Chubut) y fue recibido por Mario Das Neves y varios alcaldes municipales del dasnevismo; y es el que ejecutará en horas más en su visita a Entre Ríos, aún cuando en esta ocasión, a causa de las disputas internas que hay en el peronismo no urribarrista, Massa decidió desprogramar el viaje del jueves 05/12 y reprogramarlo para el viernes 06/12, aparentemente con un cambio en los interlocutores según fue evidente en comentarios de Jorge Busti horas atrás.
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Pero la cuestión central consiste en conocer de qué trata la renovación que propone Massa desde el lunes 28/10. En el distrito porteño, los electores son más exigentes al respecto que en otros distritos. No debería olvidar Massa que en Ciudad de Buenos Aires, Néstor Kirchner nunca ganó. Tampoco Cristina Fernández de Kirchner.
Alberto Fernández podrá presumir que ganó detrás de Aníbal Ibarra, en 2003. Pero ese fue un error de Ricardo López Murphy, quien por exceso de ética decidió cumplir su promesa a Patricia Bullrich de permitirle a ella candidatearse.
Volviendo a Massa,
¿Es una renovación del peronismo o una renovación de las estructuras políticas en general?
¿Es una renovación de las ideas o de las formas de la política o de las herramientas empleadas?
¿Es una renovación de nombres o de personas?
Es probable que Massa no se encuentre interesado en responder de inmediato tantas preguntas, y menos todas a la vez, y considere que es mejor festejar un poco más su esfuerzo y encomiable decisión de aventurarse a romper con el Frente para la Victoria.
Sin embargo, no debería exagerar con el festejo porque él es un político profesional en una Argentina caníbal, que devora todo lo que tiene por delante en cuestión de horas.
En definitiva, Massa corre el enorme peligro de imitar, en los movimientos luego del 27/10, a Carlos Bianchi y Ramón Díaz, quienes han sido los entrenadores más exitosos tanto en Boca Juniors como en River Plate, respectivamente, pero no han comprendido que el fútbol cambió, que los jugadores que ellos tienen son diferentes, que el desafío a que son sometidos es más complejo.
Lo que Massa obtuvo el 27/10 fue un éxito enorme... pero tiene escasa utilidad para la competencia en la que él se encuentra desde el 28/10.







