CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Agentes británicos supervisaron la destrucción de un número no especificado de discos duros del periódico The Guardian, al parecer, en un intento por impedir que se filtre más información del exanalista Edward Snowden.
RESISTIR A LA DICTADURA
Lección post Snowden: Subir a la nube datos clave y copiar los discos duros
Espías estadounidenses y británicos es lo mismo, según ya se sabe. Lo importante es conocer qué hacer para neutralizarlos. Alojar en la nube los datos clave sigue siendo una alternativa, y siempre hay que tener copias de los discos duros (multiplicar los archivos es estratégico). En la guerra contra la ciberdictadura que promueven Washington DC y Londres, hay que mantener informada a la opinión pública sensible para volcarla en contra de los gobiernos. Muy interesante la posición de Brasil.
20 de agosto de 2013 - 11:02
En un artículo de opinión escrito en el periódico, Alan Rusbridger aseguró que un par de miembros de la agencia de espionaje británica, conocida como GCHQ vigilaron el proceso en lo que él describió como "uno de los momentos más extraños en la larga historia de The Guardian".
Afirmó que los discos duros fueron destruidos en el sótano de la oficina "con la supervisión de dos expertos de seguridad de la GCHQ para garantizar que no quedara nada en los fragmentos destrozados de metal que pudiera ser de algún interés para agentes chinos".
No quedó claro cuándo se efectuó exactamente la destrucción del material. Rusbridger mencionó una fecha vaga al dejar entrever que tuvo lugar en el último mes, más o menos.
Según el medio, la destrucción de los discos duros fue la culminación de semanas de presiones por parte de funcionarios británicos, que exigieron la entrega o destrucción de los materiales de Snowden, exanalista de la Agencia de Seguridad Nacional estadounidense.
Poco después de que su periódico comenzase a publicar artículos basados en información de Snowden, el director del medio dijo que fue contactado por un "muy alto funcionario del gobierno británico para manifestar los puntos de vista del primer ministro", quien demandó que se devolviera o destruyera el material filtrado por el exanalista estadounidense. Esto siguió a una serie de reuniones cada vez más duras donde las autoridades exigían que el periódico cumpliera.
Al final, dijo Rusbridger, los funcionarios amenazaron con emprender acciones legales y ahí fue cuando el editor permitió a los agentes británicos entrar al sótano del periódico.
Un portavoz del primer ministro británico, David Cameron se negó a hablar al respecto.
La difusión de los materiales que filtró Snowden publicados por The Guardian, The Washington Post y otros medios expuso la magnitud de la vigilancia electrónica interna y externa que lleva a cabo Estados Unidos, y propició un debate internacional sobre los límites que deben tener ese tipo de prácticas.
Desde el 05/06, el periodista Greenwald escribió una serie de artículos en el diario The Guardian, en los que describió los programas de vigilancia que la Agencia Nacional de Seguridad (NSA) estadounidense, a partir de la información filtrada por el ex agente de la CIA Edward Snowden.
Según denunció el periodista, su pareja, David Miranda, fue interrogada en todo momento sobre la labor que están desarrollando referida al escándalo que involucró principalmente al gobierno de Barack Obama.
"Esto fue un mensaje de intimidación a los que trabajamos periodísticamente en informar sobre la NSA y su homólogo británico, el GCHQ", acusó Greenwald.
"Hace un par de meses, altos cargos del Gobierno contactaron conmigo en representación del primer ministro, tras lo cual se produjeron dos reuniones en las que me exigieron que entregara o destruyera todo el material sobre el que estábamos trabajando", recuerda Rusbridger, que aunque admite que el tono de estos encuentros fue “cordial”, “existía la amenaza implícita de que miembros del Gobierno y el Parlamento estarían dispuestos a optar por un enfoque más draconiano en todo este asunto”.
Un mes después de las reuniones, recibió una llamada del núcleo del Gobierno advirtiéndole. “Ya se divirtieron, ahora queremos que devuelan el material”. A esta amenaza le siguieron otras de “misteriosos miembros del Parlamento”, que no concebían que el editor del periódico quisiera seguir informando sobre este asunto. “Ya provocaron debate, no hay necesidad de escribir nada más”.
Rusbridger preguntó si estarían dispuestos a acudir a la vía judicial en caso de no acceder a su petición, ante lo cual los funcionarios respondieron que “esa era exactamente la intención del Gobierno”. Después de rechazar esta idea y hacer un alegato a favor de la libertad de prensa, Rusbridger afirma que “entonces tuvo lugar uno de los momentos más bizarros de la larga historia de The Guardian: dos expertos en seguridad (de los servicios de Inteligencia británicos) supervisaron la destrucción de los discos duros del sótano para asegurarse de que no quedase ningún 'bit' de interés para los agentes chinos".
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De ahí que Rusbridger se haya decidido a escribir un editorial tras la reciente detención injustificada de David Miranda, pareja de Greenwald, durante más de 9 horas en el aeropuerto, al amparo de la Ley Antiterrorista de 2000. “El Estado se está erigiendo en un formidable aparato de vigilancia y hará todo lo posible para evitar que los periodistas informemos de ello. Muchos profesionales ya han sido testigos, pero me pregunto cuántos de ellos han entendido el peligro que supone una vigilancia total. Todavía no estamos ahí, pero puede que no tardemos mucho en que sea imposible tener fuentes confidenciales", afirma.
"Aquellos colegas que denigran a Snowden o que dicen que los periodistas deberíamos confiar más en el Estado, quizá tengan un cruel despertar. Algún día, su información, su causa, serán atacadas", concluye.
Brasil
El canciller brasileño, Antonio Patriota, formuló duras críticas a la detención de David Miranda, pareja del periodista Glenn Greenwald que reveló los documentos filtrados por el topo Edward Snowden, y apuntó: "Seguimos presenciando algunos desmanes y desvíos en este tema del combate al terrorismo". Patriota advirtió que una detención no podía "volver a ocurrir"
El canciller indicó que su país reconoce que el combate al terrorismo es "legítimo, que debe ser articulado de forma tal que impida que vidas inocentes sucumban a actos de violencia gratuita, pero también debe inspirarse en los ideales de multilateralismo, el derecho internacional y la racionalidad".
Patriota consideró que la detención de Miranda en base a una ley que se aplica a sospechosos de terrorismo es "injustificable" y advirtió: "Espero que no vuelva a suceder".
El diplomático también criticó el uso de tecnologías militares, como los vehículos aéreos no tripulados, en el combate al terrorismo. "La comunidad internacional ve, con cierta sorpresa, a veces, la actividad de vehículos no tripulados que están al servicio del combate al terrorismo, pero que también provocan un número elevadísimo de víctimas civiles inocentes, sin que haya un debate sistemático sobre eso", indicó.
En tanto, el embajador del Reino Unido en Brasil, Alex Elissi, atribuyó a "una cuestión operativa de la policía metropolitana de Londres" la retención de Miranda. Además, Elissi informó que Patriota mantuvo una conversación telefónica con su par británico, William Hague.
El funcionario adelantó que se quejará ante su par británico, William Hague, por la detención durante nueve horas del brasileño David Miranda, que llegó hoy a Río de Janeiro tras ser interrogado por una ley “anti-terrorista” en el aeropuerto londinense de Heathrow.
"El combate al terrorismo es legítimo y debe ser articulado de forma tal que impida que vidas inocentes sucumban a actos de violencia gratuita, pero también debe inspirarse en los ideales de multilateralismo, el derecho internacional y la racionalidad", expresó Patriota.
Otro que solicitó explicaciones fue el titular del Comité de Asuntos Internos de la Cámara de los Comunes, Keith Vaz, que le envió una carta a la policía británica con detalles sobre la retención.
"Lo extraordinario es que sabían que es la pareja de Greenwald, por lo que es evidente que no sólo están buscando a las personas que están directamente involucradas (en revelar los programas de espionaje), sino también a sus parejas", comentó.
"Existe preocupación por el uso de legislación anti-terrorista para algo que no parece esté relacionado con terrorismo, por lo que debe ser clarificado pronto", completó.
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Patriota también señaló que su país no tolerará que surjan en el panorama internacional situaciones como la invasión a Irak, haciendo alusión a la intervención militar que Estados Unidos hizo en esta nación en el año 2003.
Él habló en un homenaje ofrecido a su compatriota, Sergio Vieira de Mello, exrepresentante especial de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en Irak, quien perdió la vida en un atentado en Bagdad hace diez años atrás.
Además de cuestionar la intervención militar estadounidense en Irak, Patriota destacó la visión multilateral que tenía Vieira de Mello que defendía el principio de "no demonizar al otro".
''Antes del surgimiento del mundo multipolar, Vieira de Mello ya era multipolar. Nunca incurrió en la tendencia de ser norte-atlántico-centrista, o de creer más en lo que se lee en la prensa estadounidense, inglesa, europea, siempre cultivó una variedad de fuentes para informarse, para tener la adecuada comprensión de un problema; es un aspecto de su universalismo", dijo el canciller brasileño.
En relación con Irak, Patriota consideró que “la primera obligación debe ser no empeorar, no desestabilizar más la situación”. El titular de Exteriores recordó que luego del derrocamiento de Sadam Husein en 2003, Irak poseía 360 mil desplazados y refugiados y en 2007 esta cifra aumentó a 2,3 millones de personas.








