CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24).- Ayer (07/08) Urgente24 dio cuenta de la descoordinación que tuvo el batallón de seguridad que había previsto el secretario de Seguridad, Sergio Berni, para garantizar la seguridad de la visita presidencial, que llegó tarde y provocó que la Presidente no descendieron del auto en el que se trasladaba y se marchó, tras recibir además un botellazo y varios abucheos matizados con algún aplauso.
EXPLOSIÓN EN ROSARIO
El Fracasado operativo anti-abucheos de La Cámpora
Ayer (07/08) la Presidente de la Nación decidió visitar la zona de la tragedia de Rosario donde una explosión a causa de una pérdida de gas provocó hasta ahora 10 muertos, más de 60 heridos y 11 personas que seguían desaparecidas. El operativo de seguridad estuvo a cargo de Sergio Berni, pero la agrupación La Cámpora tenía que hacerse cargo de que la visita presidencial transcurriera sin muestras de desaprobación de los vecinos hacia la primera mandataria. Montaron principalmente dos ‘operativos’; uno en la salida del Sanatorio Parque y otro en el palacio de la Gobernación. Los jóvenes camporistas con sus aplausos y cánticos apenas lograron disimular el fastidio de los vecinos que logró hacerse oír y hasta les arrojaron agua desde algún edificio.
Paralelamente, se conoció este jueves 08/08 que le correspondió a la agrupación juvenil La Cámpora al menos dos ‘operativos anti-abucheos’ en otras dos actividades que desarrolló la presidente en Rosario: una visita a la Gobernación y otra a los heridos internados en el Sanatorio Parque.
Tras visitar el lugar del hecho en la intersección de Salta y Boulevard Oroño, la presidente se dirigió al Sanatorio Parque, ubicado a escasos metros del edificio siniestrado, donde ya estaba La Cámpora.
Allí, a diferencia del clima vivido en el lugar de la explosión, hubo aplausos (ver foto). Según ilustra este 08/08 el diario Clarín, los militantes de La Cámpora estaban al tanto de la visita presidencial y sin banderas ni remeras fueron a mostrarle su apoyo a Cristina ahogando los insultos, que de todos modos fueron audibles para una presidente acostumbrada a los actos políticos armados con la militancia propia donde nunca hay una muestra de desaprobación.
Luego Cristina Fernández debía reunirse con el gobernador de Santa Fe, Antonio Bonfatti. Allí se montó otro operativo camporista con al menos 70 militantes que procedían de la Facultad de Derecho de Rosario. Según relata el diario La Nación, los jóvenes realizaron un cordón, tomados de los brazos, para que la Presidenta pueda retirarse del lugar sin ser abordada por periodistas o increpada por algún vecino.
"Nos enteramos una hora antes que venía Cristina para acá", dijo uno de los militantes de la agrupación kirchnerista, que no poseían la tradicional pechera que los identifican.
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"Cuando llegue la Presidenta, gritemos fuerte para que los insultos no se sientan", arengaba otro.
Sin embargo, nuevamente no pudieron ‘taparse’ los abucheos. Incluso desde el cuarto piso de un edificio que da al frente de la entrada a la municipalidad, unos jóvenes le pidieron a los gritos que se fuera.
Hubo momentos de tensión, con cruces de insultos entre los vecinos y los militantes de La Cámpora –incluso arrojaron agua desde un edificio cercano- que éstos intentaron disimular cantando: "Si la tocan a Cristina qué quilombo se va a armar", mientras saltaban rítmicamente en un día de tragedia ya declarado de duelo.








