CAOS EN LOS AEROPUERTOS

Se cayó el sistema de la deficitaria Aerolíneas y no salen los vuelos

Decenas de pasajeros se encuentran varados en Aeroparque y otros aeropuertos del país porque el sistema operativo de Aerolíneas Argentinas se encuentra fuera de servicio, por lo que los vuelos fueron cancelados.

Como consecuencia de la caída del sistema, Aerolíneas Argentinas debió cancelar sus vuelos en el Aeroparque Jorge Newbery, lo que generó demoras y malestar entre los pasajeros. Se desconoce el tiempo que demandará el restablecimiento del sistema.
 
Según trascendió, hay pasajeros varados desde las 3 de la mañana.
 
"Hay una sola mujer hablando en voz alta y no nos llega a todos. Falta organización", aseguró Mariano, uno de los pasajeros al canal 'Todo Noticias'.
 
"Nos tienen desde las 9 de la mañana, nos dijeron que no hay sistema. Tengo que tomar medicación y no se si voy a poder viajar", dijo Claudia, otra pasajera. 
 
# Más privilegios para Aerolíneas
 
A la autorización para que su déficit crezca día tras día, Aerolíneas Argentinas comenzó a sumar en las últimas semanas otra ayuda singular: la efectiva condonación de sus impuestos. Así lo dispuso el Tribunal Fiscal, con dos fallos recientes con los que borró del rojo de la compañía reclamos por casi 48,5 millones de pesos en deudas.
 
El Tribunal Fiscal comenzó así a implementar el polémico perdón tributario que el Gobierno otorgó a esa aerolínea y a su hermana menor, Austral, a través del artículo 72 de la ley de presupuesto, aunque los reclamos contra ambas compañías son más, por lo que el beneficio final continuará en aumento, revela una nota del diario 'La Nación'.
 
Ambos fallos tuvieron como protagonistas a los mismos miembros del Tribunal, que funciona como órgano administrativo de apelación de las decisiones de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP). Fueron los integrantes de su sala B, Armando Magallón y José Luis Pérez, ya que otro vocal se encontraba de licencia.
 
Magallón y Pérez acumulan varios fallos controvertidos en su todavía corta trayectoria dentro del Tribunal.
 
Ambos arribaron al Tribunal gracias a un polémico concurso impulsado por el Ministerio de Economía, a mediados de 2011, que incluyó impugnaciones administrativas y judiciales, luego desechadas.
 
Ya incorporados como vocales, Magallón y Pérez se apartaron de las pautas fijadas por un fallo plenario del propio Tribunal Fiscal en 2007 para fallar en contra de YPF cuando se encontraba en manos de la petrolera española Repsol.
 
A mediados de 2012, en tanto, Pérez falló en contra de la AFIP, que le reclamaba $ 1,8 millones a Badial, una empresa de Lázaro Báez, quien en el expediente administrativo relató cómo movía valijas de dinero desde Uruguay, por barco y avión, para depositarlo en Río Gallegos.
 
Ahora, otra vez juntos, Magallón y Pérez dieron luz verde al pedido de las nuevas autoridades de Aerolíneas, liderada por La Cámpora, en dos expedientes que tramitaron casi en paralelo por faltantes multimillonarios en el cobro del impuesto al valor agregado (IVA) de esa compañía en sus operaciones con la firma The Sabre Group, proveedora de su sistema informático de reservas.
 
El primero de esos fallos se firmó el 21 de marzo, sin que trascendiera hasta ahora, con un beneficio para Aerolíneas por poco más de 2,1 millones de pesos, en tanto que apenas seis días después se rubricó el segundo y más importante fallo, por otros 46,3 millones, según consta en las copias de esas resoluciones del Tribunal Fiscal que obtuvo el mencionado matutino.
 
En ambos casos, el Tribunal resolvió "declarar condonadas las deudas discutidas en autos", sobre la base de lo dispuesto por el artículo 72 de la ley de presupuesto de manera exclusiva para Aerolíneas Argentinas y Austral, lo que había levantado objeciones entre distintos tributaristas, por considerarla discrecional e inequitativa para otras empresas, incluso del sector público.
 
Desde el Gobierno criticaron esas objeciones cuando trascendió que impulsaría la condonación. Recordaron que se concentraría en la deuda tributaria que se contrajo y se acumuló durante la gestión de Marsans como dueño del grupo Aerolíneas. Pero el Estado nacional tenía la obligación de controlar el efectivo cumplimiento de aquellas obligaciones fiscales.