FIN DE AÑO CALIENTE
De Florencia a la chica de barrio: Hackerazzi & sexting, problemas del sexo digital
'Hackerazzi' es una combinación de los términos 'hacker' y 'paparazzi', y lo utilizan los investigadores del FBI para definir a quienes roban en los celulares o computadoras de los famosos y luego difunden su intimidad. 'Sexting' es un acrónimo de sex (sexo) y texting (escrito, mensaje), que define la costumbre entre los adultos jóvenes actuales de enviar mensajes o fotografías sexualmente explícitas mediante los teléfonos móviles. Y para la opinión pública es un atractivo mayor que el porno convencional. El video de Florencia Peña tuvo 4 millones de vistas en apenas 1 día.
28 de diciembre de 2012 - 00:00
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). El caso de Florencia Peña actualizó el debate sobre 2 conceptos muy de estos tiempos.
> El peligro del video comprometedor que se filma por diversión o placer;
> La atracción que provoca en el público el sexo casero y en especial cuando al menos uno de los participantes es famoso.
3 diarios porteños tienen en sus portadas del viernes 28/12 las repercusiones y algunos fotogramas del video de Florencia Peña, boom en la web el jueves 17/12.
El tema merece algunas precisiones.
Filmarse
Hay parejas que se filman como parte de la relación.
“La mayor parte de los que se filman durante algún encuentro sexual lo hacen por pura curiosidad. El deseo de cumplir una fantasía sexual o de complacer a la pareja son dos de las razones primordiales para decidir filmar o dejarse filmar”, explica la sexóloga Carmen Valcárcel.
De igual forma, las figuras públicas que han adquirido fama internacional por escándalos similares, como Pamela Anderson y Paris Hilton, podrían haber convertido su comportamiento en costumbre de atisbos mediáticos.
Valcárcel dice que al acceder a la Internet “es posible encontrar videos de personas comunes que han tratado de imitar a los artistas que han tenido esa exposición”.
Ella señala que, al verse a sí mismas, algunas parejas experimentan un aumento en la excitación. “Muchos alegan que la idea de ver a otros o que otros te vean puede ser en extremo excitante. Sólo hay que ver el número de webcams que existen de amateurs en la red”, informa.
La obsesión por el espectáculo y los medios de comunicación también ejerce su influencia en las costumbres sexuales del tejido social. La consecuencia, alerta la experta, es que “la relación sexual se vea como un producto más de consumo”.
“En los medios de comunicación y tecnológicos hay tantas imágenes sexuales que muchas veces se argumenta: '¿Por qué no?'. Filmarse en la intimidad no necesarimente es una patología. La parafilia surge cuando la persona necesita esa conducta específica para poder lograr excitación. Pero para algunos filmar la relación sexual podría ser motivo de diversión y de placer. Dependiendo de las experiencias previas, madurez, valores y consideraciones personales, (grabarse) podría convertirse hasta en una experiencia de aprendizaje”, según ella.
Pero si una persona tiene la necesidad de grabar cada acto íntimo, debe buscar ayuda: no es saludable y puede traerle problemas.
Luego, el riesgo.
1. Es una huella probablemente imborrable.
2. ¿Qué pasa si termina mal esa relación? ¿Quién custodia ese archivo?
3. ¿Qué pasa si otras personas acceden a esas fotos o videos?
Hackerazzi
Por un lado, los 'hackerazzi', tal como lo recuerda Diario Popular, la idea de 'escrachar' a los famosos que se suma, en ciertas ocasiones, a la idea de extorsionarlos, probablemente a cambio de dinero.
Cuando el FBI estuvo meses para descubrir a los autores del robo de fotografías de la actriz Scarlett Johansson, que recorrieron el mundo exhibiendo su cuerpo desnudo, la investigación se llamó 'Operación Hackerazzi', demostración de la popularidad del término.
El FBI encontró al culpable: Christopher Chaney.
Sin embargo, ¿alguien encontró en la Argentina al responsable de la difusión de fotos íntimas de Juanita Viale y Gonzalo Valenzuela?
Los llamados 'delitos informáticos' han crecido mucho en la sociedad argentina. Así nació la web IdentidadRobada.com/, que dirige Daniel Monastersky, enfocada a brindar información y consejos sobre las medidas tendientes a evitar los casos de delitos informáticos, y que obsequia un manual de conceptos elementales.
El informático Pablo Benavente ofreció sus consejos:
-Quitar la batería del teléfono cuando éste no esté siendo utilizado. Esto prevendrá que cualquiera se conecte a tu equipo.
-Deshabilita la conexión Bluetooth del teléfono para prevenir que se envíen señales desde el dispositivo.
-Algunas empresas ofrecen paquetes de seguridad específicos para celulares, recomendables para quienes manejan mucha información a través de sus dispositivos móviles. La otra sugerencia es ser cuidadosos.
-Desactivar opciones no utilizadas como Bluetooth o GPS, instalar sólo aplicaciones provenientes de tiendas oficiales, y actualizar el sistema operativo y las aplicaciones del teléfono.
-Evitar utilizar redes inalámbricas públicas y, en caso de ser imprescindible, no usarlas para servicios que requieran información sensible como transacciones bancarias y compras.
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Sexting
Y de un tema al otro: de los 'hackerazzi' al 'sexting', que consiste en filmarse en poses provocativas. A veces ni siquiera llegan a enviarse esas imágenes pero quedan registradas y alguien las puede obtener.
Monastersky afirma:
"Apuntamos mucho a concientizar a los adolescentes, que practican mucho lo que se llama sexting. Siempre les decimos que en algún momento van a tener que trabajar, y en su curriculum estarán incluidas esas imágenes. Hoy, la realidad es nuestra reputación también incluye lo que hacemos en internet. Las fotos, los videos, lo que escribimos no se borra. Y si logramos que una página retire una foto, es más que probable que alguien la haya guardado en su propia computadora y la difunda cuando quiera", dijo Monastersky.
Investigadores de la Universidad de Michigan (USA) han analizado a fondo la práctica del "sexting" en 3.447 hombres y mujeres, con edades de 18 a 24 años, y han llegado a la conclusión de que no se trata de una conducta sexualmente arriesgada, sino que se está convirtiendo en parte habitual del intento de seducción.
“Es una de las formas en que la tecnología influye en nuestras vidas, incluida la sexualidad y nuestros comportamientos sexuales”, ha explicado José Bauermeister, director del Laboratorio de Sexualidad y Salud y coautor del trabajo que se publica ahora en la revista Journal of Adolescent Health.
El 'sexting' es recíproco y suele ocurrir entre parejas románticas, que ya tienen una relación, a veces es un pasatiempo dentro de la propia convivencia.
Las primeras referencias al sexting datan de 2005 en la revista Sunday Telegraph, y desde entonces se ha constatado su existencia en diversos lugares del mundo.
Una encuesta de 2008, dentro de una campaña estadounidense para la prevención del embarazo entre adolescentes, reveló la rápida extensión del 'sexting' y otros comportamientos similares online entre los adolescentes.
Pero hoy día ya no ocurre solo entre adolescentes.
Si bien en enero de 2009, una encuesta entre 1.200 adolescentes mostraba que 1 de cada 5 había enviado fotos de sí mismos con desnudos explícitos; hubo otra encuesta preocupante en abril de 2009, entre 655 chicos estadounidenses: el 19% de los adolescentes habían enviado, recibido o reenviado fotos con desnudos o semidesnudos sexualmente sugerentes, por medio de mensajes de celular o mediante correo electrónico. El 60% los habían enviado a su novio o novia, pero el 11% afirmó haberlos enviado a personas que ni siquiera conocían.
Se ha señalado al sexting como causante de ciertas consecuencias imprevistas y graves. Se ha relacionado con situaciones tan embarazosas, tras haberse pasado fotos a terceros, que han conducido al suicidio del remitente original.
Asimismo, ha sido señalada como una actividad que puede exponer a los menores de edad a otros riesgos tales como el 'grooming' y el 'cyberbullying', como medio de presión y ridiculización contra la persona fotografiada.








