LA INTERNA DE LA CGT

Viviani, que discrepa con Lescano, acusó a Moyano de "vedettismo"

Desde las 15:00, en el salón Felipe Vallese del edificio de Azopardo 802, la CGT que dirige Hugo Moyano continuará la reunión del comité central confederal que tuvo que suspender el jueves 06/12 por la nube tóxica que emanó del puerto. En tanto, la central obrera de Antonio Caló tiene previsto comenzar a analizar una posible suba del mínimo no imponible al impuesto a las Ganancias... tema al que se refirió Omar Viviani, ex socio de Moyano, hoy junto a Caló. Interesante: los dichos del dirigente sindical de los peones de taxi es bien diferente de los de Omar Lescano, quien nunca fue socio de Moyano y también integra la CGT Alsina.

 

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). El plenario de la CGT que dirige Hugo Moyano realizará la reunión del Comité Central Confederal que tuvo que suspender el jueves 06/12 por la nube tóxica que emanó del puerto.
 
En esa reunión se espera la participación, entre otros, de sindicatos liderados por Luis Barrionuevo para elegir al Comité Arbitral de la CGT disidente, el organismo encargado de dirimir los conflictos de encuadramiento gremial.
 
Por su parte, la CGT Alsina, de Antonio Caló, comenzará a analizar la vigencia del impuesto a las ganancias sobre los salarios de los trabajadores, adelantó el titular de Luz y Fuerza, Oscar Lescano.
 
El dirigente remarcó que "la propia presidenta (Cristina Fernández de Kirchner) después de anunciar que no se tributará (en diciembre, la 2da. parte del) aguinaldo, se reunió 2 horas con 6 compañeros, y los muchachos le dijeron: 'Esto no va más", en referencia al impuesto a las ganancias. 
 
En ese marco, Lescano afirmó que hoy ese espacio se reunirá para "tratar el tema. La Presidenta se comprometió que a partir de enero del año próximo tenemos que tener respuestas sobre el impuesto al trabajo", recordó Lescano.
 
Pero dentro de la CGT Alsina no hay unanimidad sobre el tema, aparentemente. Basta con leer la entrevista a Omar Viviani, que publicó el diario kirchnerista Tiempo Argentino: "No es serio hablar de plazos (N. de la R.: sobre el impuesto a las ganancias). Cuando uno tiene una negociación abierta, poner un plazo es ponerle fecha de vencimiento a la negociación. Hay negociaciones que pueden ser más cortas, otras más largas. Poner un plazo es una falta de respeto."
 
"Además de presidir desde hace años la Federación Nacional de Peones de Taxi, Omar Viviani ocupa un lugar importante en el engranaje de la recientemente conformada CGT. En diálogo con Tiempo Argentino habló de las razones por las cuales se alejó del espacio liderado por Hugo Moyano, de la convivencia con los otros sectores al interior de la central obrera y de las aspiraciones del movimiento obrero de cara a las elecciones legislativas del próximo año.
 
–En los últimos días hubo expresiones públicas de dirigentes sindicales vinculados con su orientación que piden por la unidad con Moyano, aunque en privado reconocen que esa posibilidad es algo lejana. ¿Se puede dar realmente la unidad?
 
–El movimiento obrero, históricamente, tuvo divisiones. En algunas etapas se pudo convivir y trabajar en conjunto y, en otras, como la actual, no. Soy de la idea de que la división de los dirigentes no tiene que ser específicamente la división de los trabajadores. En consecuencia, en algún momento el movimiento obrero tenderá a unificarse. Hoy la posibilidad no es tan cercana. La unidad del movimiento obrero no significa amontonamiento de dirigentes, sino que debe reflejar una estrategia, una política que debe darse al movimiento obrero y quizás también una discusión dentro del marco de los dirigentes, a ver qué movimiento obrero queremos y cuál es el objetivo.
 
–Tienen la misma agenda, pero Moyano hoy desarrolla una estrategia radicalmente distinta.
 
–Por eso estamos divididos, por eso se dividió la CGT. Algunos compañeros tienen una estrategia y nosotros tenemos otra. Algunos optamos por la vía del diálogo. Este modelo económico le dio a la Argentina 5 millones de puestos de trabajo de manera directa e indirecta, generó que muchísimos compatriotas que no tenían aportes pudieran ingresar y ya en edad de jubilarse pudieran hacerlo. Hay que apostar, como lo hace el gobierno, a un país de producción y no sólo de servicios, porque cuando dejamos de ser un país productivo para ser uno de servicios, así nos fue, terminamos en manos de los monopolios.
 
–Usted es uno de los tantos dirigentes que se alejó de Moyano, como buena parte de los del transporte y de los que formaron el MTA. ¿Por qué se fueron?
 
–Porque no coincidíamos con la estrategia del compañero Moyano. Nosotros creíamos que todavía no se había agotado el camino del diálogo. Y otros compañeros interpretaron que se había agotado. Por eso la actitud de unos y de otros. Ese fue el factor fundamental de que nos alejáramos de la CGT inclusive todavía con el mandato sin haber concluido.
 
–En la CGT conviven hoy tres sectores bien marcados. Los gremios del transporte y el MTA mayormente dentro del MASA, el sector de "los Gordos" y los "independientes". ¿Cómo es la convivencia?
 
–Buena, somos todos compañeros, nos merecemos el respeto entre todos. Como en toda mesa, tenemos algunas discusiones de forma, no de fondo, y en la discusión y diálogo encontramos el camino que beneficia al movimiento obrero. Es cierto que un sector de los gremios más grandes a lo mejor estaba acostumbrado a otro estilo, a otra forma de negociar las cosas, de llegar con las propuestas al Ejecutivo. Y nosotros creemos que hay formas que tienen que ser resueltas por el conjunto del movimiento obrero, y otras específicamente por el Consejo Directivo.
 
–No cortarse solo sería la idea.
 
–En una palabra, sería eso.
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–¿Los incomodó el paro de Moyano?
 
–Yo no soy fiscal de las actitudes ni de los actos de ningún compañero. Si hay compañeros que creen que ese es el camino y lo adoptan, está bien. Yo creo que, a veces, lo que le está haciendo falta al movimiento obrero es un poco más de seriedad y menos vedettismo. Porque, si no, pongamos la televisión a la tarde y vemos los programas de chismes. Hay que darle al movimiento obrero la seriedad que merece porque hoy, en la situación mundial que estamos viviendo, se necesita de dirigentes cautos, capaces. El general Perón nos decía que los dirigentes sindicales éramos sabios y prudentes. No sé si somos sabios, tampoco sé si somos prudentes. Pero no somos nenes de pecho, porque hemos vivido, lamentablemente, situaciones en la Argentina, que inclusive nunca pensamos que las íbamos a vivir, por ejemplo lo del 2001/2002, cuando las instituciones estaban rotas, no había conducción política, con 25% de desocupación y las calles se cortaban todos los días para pedir una bolsa de comida o un colchón.
 
–¿Tienen plazos para esperar una respuesta del gobierno por el mínimo no imponible del Impuesto a las Ganancias?
 
–No es serio hablar de plazos. Cuando uno tiene una negociación abierta, poner un plazo es ponerle fecha de vencimiento a la negociación. Hay negociaciones que pueden ser más cortas, otras más largas. Poner un plazo es una falta de respeto.
 
–¿Cuál es la propuesta de ustedes?
 
–La presidenta nos anunció la voluntad de conversar sobre este tema, hay tres o cuatro compañeros designados para comenzar a trabajar. El tema es complejo, no es tan fácil. No alcanza con subir el tope, hay que hacer un estudio minucioso de la escala y ver de qué forma se la puede reformar. Esperemos que en el transcurso del año que viene, como dijo la presidenta, se pueda encontrar un camino que permita que menos trabajadores paguen el Impuesto a las Ganancias, que yo siempre dije que es un impuesto al trabajo. Hay que buscar, a lo mejor, en algunos otros estamentos recaudatorios algo que pueda suplir el aporte que hoy los trabajadores estamos haciendo al Estado.
 
–Uno de los nichos sería la renta financiera, según el borrador que ya tienen confeccionado.
 
–Todavía no está definido, es un borrador, no es un documento aprobado, todavía es para discutir en el seno del Consejo Directivo de la CGT. Muchos hablan sólo de elevar el mínimo, pero no es el camino, porque el año que viene hay paritarias y el que no pagaba pasa a pagar. Hay que buscar otros lugares de financiación que puedan suplantar al 80% de los trabajadores que hoy pagan Ganancias. Hay otro 10, 15 o 20 por ciento, más o menos, que por la magnitud de su salario tendría que pagar. Lo que no quiere decir recargarles a ellos lo que no pagan los otros. Tampoco es así. El tema tiene que ser una solución de fondo, si no, todos los años estamos con el mismo problema. Además, ese porcentaje que dejase de pagar para el Impuesto a las Ganancias el trabajador lo gasta en el mercado interno, eso termina pagando IVA porque termina en un supermercado o en una casa de útiles escolares, es decir, en el mercado interno.
 
–O sea, la idea es buscar una solución de fondo, no sólo una suba del mínimo de Ganancias.
 
–Es lo que reclamamos nosotros al jefe de Gabinete y él se lo transmitió a la presidenta, y por eso se resolvió abrir una mesa de trabajo para ver cómo se le encuentra una vuelta.
 
–Aunque faltan más de dos años, Moyano ya empezó a jugar con Scioli para 2015. ¿Ustedes apoyarían una rereelección de Cristina?
 
–Yo sí apostaría a una rereelección. Creo que indudablemente faltan cosas, nadie lo puede negar, hay reclamos de la agenda sindical que todavía no fueron resueltos, pero creemos que se pueden resolver y nos mostraron voluntad para ello. Pero, si llega a haber reelección, yo voy a trabajar por la reelección de la compañera presidenta. Nosotros somos uno de los pocos gremios que en 2003 apoyamos a Néstor Kirchner. La mayoría del MTA apoyó a Rodríguez Saá y otro sector del movimiento apoyó a Menem. Éramos cinco o seis gremios, UATRE, APTA, SETIA, entre otros.
 
–¿Y si el que se presenta es Daniel Scioli?
 
–Reitero: si Cristina tiene reelección, nosotros –hablo de la Federación de Peones de Taxi– vamos a apoyar a Cristina. Si la presidenta resuelve no presentarse, porque no hay reelección o por lo que sea, analizaremos en su momento cuál va a ser el mejor candidato para la Argentina, no para un sector. Esto en cuanto a nuestro gremio, después cada uno de los otros compañeros resolverá.  (...)