JANE FONDA
“Algunas exageran con las cirugías plásticas”
Envejecer no es fácil pero puede ser placentero. Al menos eso es lo que la actriz Jane Fonda predica en su discurso. En São Paulo, para participar del VII Fórum de Longevidad Bradesco Seguros, en el hotel Transamérica, ella conversó con la prensa sobre su nuevo libro 'El Mejor Momento –Aprovechando al máximo toda su vida'.
29 de noviembre de 2012 - 00:00
por GABRIEL PERLINE
S. PAULO (O Estado). Jane cumplirá los 75 años el 21/12 –día en que se promete el fin del mundo– y de lejos aparenta tener la edad registrada en sus documentos. ¿Exceso de plástica? Ella se defiende: “ Ya me hice cirugías y no soy hipócrita, sobre todo por escribir un libro sobre envejecimiento. No puedo negar haberme hecho cirugía estética. Le pedí a mi cirujano quitar las bolsas debajo de los ojos y de mi cuello. Le pedí que no me sacara las arrugas de los ojos para no parecer ridícula, ni tampoco aplicó aquellas inyecciones que te dejan con labio de pato. No quiero quedar con cara de idiota. ¿Viste cómo es? Gente, yo tengo novio! No quiero acostarme y que me novio diga que mi rostro no combina con mi cuerpo”.
Hablando de cirugía plástica, la actriz recordó que las brasileñas son adeptas a las intervenciones quirúrgicas. “Me parece buenísimo que estemos viviendo un momento en el que existen maneras para parecer más fresca, sin exageración y yo creo que en Brasil la tendencia es a la exageración. El país es famoso por la cantidad de mujeres que se hacen cirugías plásticas. Hollywood es asustador. Voy a hacer compras a Beverly Hills y veo una mujer caminando en mi dirección y digo 'a esta mujer la conozco, pero no tengo idea quien es. Está tan diferente que no la reconozco'. Es necesario mantener la apariencia de quien es uno.
-¿Fue difícil llegar a la tercera edad?
-Nunca me preocupé porque iba a envejecer, pero fue un shock. Cuando llegué a los 70 años pensé “wow”. Estoy más feliz que nunca. Todo el mundo en mi familia está deprimido y aquí estoy yo con 70 años. No tengo depresión, me siento tan bien… Escribí el libro “El Mejor Momento – –Aprovechando al máximo toda su vida”, nunca tuve miedo de envejecer, pero sé que muchas personas tienen ese temor y yo no quiero hacer una novela, decir que envejecer es una cosa buena. Si vos sos pobre y tenés una enfermedad triste como el cáncer, demencia senil o Alzheimer, todo eso vuelve el envejecimiento más mucho más difícil. No quiero minimizar las dificultades de envejecer. La mayoría de las personas después de los cincuenta, inclusive las personas que están enfermas, se sienten mejor en la tercera edad. Ya entrevisté a decenas de ancianos que no tienen miedo de morir. Cuando estás lejos de la vejez es que uno tiene miedo, ¿sabés? Entonces, nosotros, los más viejos, tenemos que ayudar a los jóvenes a no preocuparse con eso (risas).
-¿Cuál es su opinión sobre la reposición hormonal?
-El mejor momento para la reposición hormonal es la menopausia. Por ejemplo, cuando se tiene entre 45 y 55 años puede ser un momento muy difícil para las mujeres. Esa terapia de reposición hormonal puede ser muy útil, siempre que no haya una historia de cáncer de mama en la familia y que tenga un médico que pueda ver sus datos individuales. Es una cosa muy particular, que a veces es bueno para algunas mujeres y para otras puede ser pésimo.
Yo hice reposición hormonal durante 20 años, el año pasado tuve cáncer de mama y tuve que parar. Lo que yo hago: uso testosterona. ¿Conoces la hormona masculina? Si una persona está en una relación amorosa y quiere mantenerse sexualmente activa, tiene que mantener la libido. La testosterona viene en un gel y se necesita una receta médica para comprarla. Se pasa el gel por la cadera y mamá… Es lo más! Para la relación sexual es buenísimo. Lo que las mujeres mayores necesitan es de un ginecólogo.
-Ud. es un ícono de la belleza. Cuando se mira en el espejo, ¿cómo se ve?
-Me miro en el espejo y me perdono. Todo depende de la luz. El ascensor en este hotel, te cuento… Si yo estuviera en un ascensor como éste y entra un hombre lindo, ¿sabés lo que hago? Me escondo (risas). Luz de arriba, lejos! Cuando sos más grande, y sos vanidosa, hay que prestar mucha atención a la iluminación. En ciertas luces quedo perfecta. En otras quedo, digamos, antigua. Entonces trato de divertirme con eso y sonrío. Me miro y veo que estoy muy feliz. También veo que estoy llegando a los 75 años. ¿Entonces?
No tengo miedo de envejecer más y no tengo miedo de morir, pero tengo miedo de llegar al final de mi vida dando lástima y quejándome de las cosas que debería haber hecho y no hice. Vos decís: “ufa! Tendría que haber hecho tal cosa y no la hice”. Busco vivir este último lado de mi vida sin lamentarme. Hacer lo que deba hacer antes de que sea demasiado tarde. Es en eso que tengo que pensar. ¿Será que hay algo que aún no hice que deba hacer?
-¿Cuánto invierte por mes en belleza?
-No lo lograrás (risas). Tuve un año que gasté más que en un auto 0km y al año siguiente no gasté nada para estar bien. Ya me hice cirugías estéticas y no soy hipócrita, sobre todo por escribir un libro sobre envejecimiento. No puedo negar haberme hecho cirugías. Le dije a mi cirujano para quitar bolsas debajo de los ojos y en el cuello. Le pedí para no sacar las arrugas del cuello para no parecer ridícula y tampoco me puso inyecciones que te dejan con labio de pato. No quiero quedar con arrugas del cuello, ¿viste como es? Gente, yo tengo novio! No quiero acostarme y que me diga que mi cuerpo no combina con mi rostro.
Me parece bárbaro que estemos viviendo un momento en el que existen maneras de parecer con más frescura, sin exageración y creo que en Brasil hay una tendencia a la exageración. Brasil es famoso por la cantidad de mujeres que se hacen cirugías plásticas. Hollywood es asustador. Voy a hacer compras a Beverly Hills y veo una mujer caminando en mi dirección y digo 'a esta mujer la conozco, pero no tengo idea quien es. Está tan diferente que no la reconozco'. Es necesario mantener la apariencia de quien es uno. Me hice cada vez que pasaba por una ventana y me veía con cara de cansada. Y también porque soy actriz. Si hago el papel de una abuela no puedo tener cara de boba. Quedás con cara de boba cuando te ponés demasiadas cosas en la cara, rellena labios. Eso es muy feo. Ahora cuesta muy caro, ¿no?
-¿Piensa que ya hizo todo lo que quería en su carrera o todavía falta algo?
-Lo que realmente me gustaría hacer en la TV es crear un personaje, una mujer adulta, pero que aún vibra, es graciosa, sexi e intenta ayudar a las personas que están envejeciendo a no temer. Cuánta gente ves en la TV en el cine que son caricaturas, personas ridículas. Quiero crear una mujer que esté envejeciendo bien y que las personas digan: “quiero quedar así”.








