DURO DE DOMAR Y TIEMPO ARGENTINO VS. YAMIL SANTORO
Feroces mediáticos K contra algunos caceroleros ingenuos
Fue una situación muy similar a la se registró en la puerta de la casa de Guillermo Moreno, secretario de Comercio Interior y pro hombre K: un escenario para ridiculizar a algunos caceroleros que se prestan al escarnio porque creen que así demuestran la ferocidad de sus ridiculizadores. Todo muy confuso y, pese a lo que afirme Yamil Santoro, ningún resultado positivo para el movimiento contestatario.
17 de noviembre de 2012 - 00:00
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). El joven Yamil Santoro es un activista crítico del kirchnerismo que se hizo famoso cuando integraba el Partido Liberal Libertario y realizó un video en Plaza de Mayo, donde hacía un strip-tease político promocionando el 13S, fundamentado en que la Presidente de la Nación lo dejaba a diario en bolas. El 13S repitió el procedimiento, ya en compañía de una casi porn star Natacha Jaitt.
Hoy día Santoro defiende una línea de acción de no movilizarse en diciembre contra la aplicación de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual. Y hasta escribió en su blog para fundamentarlo.
Es curioso porque Santoro es considerado hoy día próximo a la diputada nacional Patricia Bullrich (Unión por Todos), quien sí considera necesario impedir, por ejemplo, la canibalización de Cablevisión/Fibertel.
Santoro convocó a una reunión el mismo día y a la misma hora que se realizaba otra para debatir el 6D / 7D / 8D. Por lo menos, muy curioso...
Su evento personal ocurrió en una sede del Banco Ciudad, y según él fue un éxito pero segun otros fue un desastre a causa de la presencia de la prensa K, liderada por Duro de Domar (que produce Diego Gvirtz), y CN23 y Tiempo Argentino (medios de Sergio Szpolski y Matías Garfunkel). De acuerdo a Santoro, ese era su propósito, o uno de ellos. De acuerdo al punto de vista de otros, no hacía falta montar esa escena para comprobar lo que él dice haber dejado en claro. Ya se sabía.
Pero Santoro insiste en que él logró demostrar que la prensa K miente. Otros dicen que esperaban algo más interesante del evento y que así solo se desgasta a alguna gente que se tomó el trabajo de asistir sin conocer los objetivos en todo caso ocultos del ego-organizador.
"(...) Ahora, vamos a lo concreto: la trampa al periodismo ficción. La trampa fue armar un buen evento y darles la posibilidad de que elijan qué cubrir (o todo lo bueno y rico que tuvo o “la falla evidente”). Les cuento algunas cositas, trabajo en organización de eventos desde los 11 (gracias papá por enseñarme a laburar de chico) y sé que la cantidad de sillas se adecúa a la cantidad de gente por un tema estético y de comodidad de la gente. Si sabíamos de antemano que venían 50 (...) por qué pedirle al Banco 150 sillas? (igual me sorprendió la adhesión web que llegó a los 90 asistentes online). Normalmente va más gente hasta a las charlas académicas que doy o sea, tranqui.
Te tiro otra, “si sabías que iban a tomar de punto lo del Banco Ciudad, por qué elegiste ese lugar?” Porque le iban a hacer prensa al asunto y para el próximo evento, cuando le pida un salón al Gobierno Nacional, deberían dármelo, no? Y si no me lo dan, marcaría una tendencia concreta. Y si me lo dan… va a ser interesante para la prensa. No? Se los vamos a pedir para el próximo evento, ahora con moviéndonos seriamente.
Cómo lográs engañar a los oficialistas y ponerlos sobre un rastro falso? con un par de tweets acordados. Cuando te están siguiendo el rastro es muy fácil hacerles creer cosas con pistas falsas. De hecho, Rafael Palavecino me mostró el mail con el “reporte” del evento donde estaba mal escrito el horario /18hs) y pobre Rafael se tuvo que comer media hora en el bar.
(...) Quiero recordarles a los periodistas de la prensa oficialista que me llamaron para preguntarme si podían pasar, les di la bienvenida, les ofrecí charlar con los asistentes, los dejamos sacar todas las fotos que quieran y preguntarle a todos los asistentes lo que quisieran. Cosa que nuestra primera mandataria no hace.
Por otra parte, reclaman que se articule el discurso del cacerolazo, que trascienda la órbita virtual y cuando hacemos algo nos forrean. Porque esa es la palabra, nos faltan el respeto. Inventan cosas, actúan de forma maliciosa y distorsionan la realidad, hacen periodismo ficción.
Por último, lo que más me indigna es que hayan inventado que había sanguchitos y gaseosa. Si había me cagaron un cocktail porque nadie me avisó y nos fuimos todos a Güerrín (La Rey) y nos regalaron postres. (...)".
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El periodista Luis Gasulla -quien acaba de publicar un muy buen libro sobre el negociado K con los derechos humanos (Urgente24 reprodujo 2 fragmentos)-, escribió acerca del evento organizado por Yamil Santoro, y no coincidió con él, y sí se apiadó de lo que le sucedió a Laura Elías, la ex mujer del diputado provincial K, el irascible José Ottavis. Ella fue víctima del diario Tiempo Argentino, y Santoro lo permitió, de alguna manera, probablemente porque él cree en las virtudes de la victimización pero, en cualquier caso, fue un hecho doloroso e innecesario.
"(...) Durante las reuniones de grupo aproveché para charlar con Santoro, Elías y los periodistas de Duro de Domar. Ellos fueron a provocar a los asistentes y se llevaron su merecido premio luego de 2 horas y media de esperar “cazar” a algún ingenuo entrevistado. ¿Deben tener los ciudadanos de a pie las soluciones a los males económicos, sociales y políticos que nos aquejan?
Ahora bien, ¿cuál fue el objetivo del encuentro? ¿Existe una interna entre los referentes del cacerolazo?
Al igual que el fenómeno posterior a los sangrientos días de diciembre del 2001, las asambleas barriales fueron infiltradas por los partidos intransigentes de izquierda.
El resultado fue que Eduardo Duhalde fue Presidente de la Nación como él mismo se había encargado de pronosticar desde el exterior. Las buenas intenciones de Santoro, por escuchar a todas las voces, chocaron con la realidad. Los que estaban presentes no son capaces de representar a nadie. Ni siquiera a ellos mismos.
Su deseo por salir en televisión o figurar en algún portal K y conseguir su minuto de gloria, contrasta con lo que pregonaban: sentirse silenciados y sin derechos. Víctimas de un modelo exclusivo somos todos pero, los que sufren puntualmente aprietes, censuras y amenazas, son los excluidos del relato.
¿Por qué Duro de Domar no se animó a entrevistar a Laura Elías? ¿Qué le quiso decir el cronista de CN23 a la víctima del diputado cuando le aclaró que era mejor que no apareciera delante de la cámara para evitar que después “la matasen en la edición”? ¿Puede ser tan cínico el joven enviado de Tiempo Argentino que le explicó a Elías que la iba a dejar “bien parada en la redacción” pues “no me banco al gordito de Ottavis”?
¿Por qué tanta bronca contra 50 personas que no representan a nadie? ¿Cuándo alguien mencionó la palabra molotov o habló de Cristina como una “yegua”? Así se monta una operación para dejar contento a los funcionarios del gobierno que leen, gratis –pues no pagarían un centavo por ese pasquín- que la tarea fue cumplida.
El contexto es otro, no existe dictadura en el mundo occidental que sobreviva al mundo de las comunicaciones para desaparecer personas por miles, pero, en un punto, el sistema actual se parece: señala con el dedo al disidente, lo humilla o lo ningunea.
También debo aclarar que algunos caceroleros dijeron algunas barbaridades que me causaron gracia: “Debemos usar una cinta roja o un escudo para que nos identifiquemos” (…) “Si el gobierno hace algo el 7D tenemos que estar atentos para comunicarnos entre nosotros y armar cacerolazos espontáneos”.
Por dentro, recordé la oscura Ciudad Gótica y la batiseñal. Un hombre, infinitamente más sensato, explicó que, “si el gobierno entra con Gendarmería a Cablevisión o cierra Canal 13, solitos millones saldrán a las calles”. Es así. ¿Por qué les preocupa tanto la batalla contra Clarín que, en parte es contra la libertad de expresión, pero que no debería pertenecerle al ciudadano común?
A la salida, luego de que las personas más “llamativas” eran llevadas a un pasillo lateral para ser ridiculizadas por el móvil de Duro de Domar, le pregunté a uno de ellos, ¿para qué hablan con esos medios? ¿No se dan cuenta que, con la edición o con su simple falta de experiencia, saldrán perdiendo? “No, no, hay que hablar con fundamentos y le dije varias cositas”. Al hombre mi silencio, le molestó. (...)".







