CRISIS TOTAL EN SEGURIDAD

Previsible adhesión de gendarmes y lenta reacción K

Durante todo el martes 02/10 se habló y especuló acerca de la adhesión de los gendarmes al conflicto de los prefectos. Al caer la tarde inclusive los de Prefectura se lo pidieron abiertamente a los de Gendarmería frente a las cámaras de TV. Cerca de la medianoche ya era un secreto a voces que habría una adhesión que ocurrió durante la madrugada. Pero en todo ese tiempo el Ejecutivo Nacional no tuvo capacidad de reacción para impedir una situación que lo complica muchísimo porque Gendarmería, aún más que Prefectura, es la fuerza de seguridad clave para el Ministerio de Seguridad, que choca con frecuencia con Policía Federal Argentina, mientras que la fuerza restante en su jurisdicción, la Policía de Seguridad Aeroportuaria, carece de envergadura suficiente. Muy lento todo en la Administración Cristina, demostración de que hay un gabinete 'pintado'.

 

 
Efectivos de la Gendarmería adhirieron durante la madrugada al acuartelamiento que llevan adelante desde el martes 02/10 los suboficiales de la Prefectura Naval Argentina, quienes el miércoles 03/10 mantienen su reclamo en distintos puntos de la capital federal y el Gran Buenos Airesen  un inédito reclamo contra una fuerte reducción en sus salarios, provocado por un decreto firmado por la presidenta Cristina Kirchner.
 
Patético el esfuerzo de la prensa K como Página/12 por culpar a la Administración Alfonsín o a la Administración Menem por lo que está ocurriendo en la Administración Cristina.
 
"(...) “Esto viene de la época de Raúl Alfonsín, que nos desenganchó de los judiciales. Hasta ese momento, un prefecto nacional argentino cobraba igual que un juez. Después (el ex ministro de Economía Domingo) Cavallo nos sacó el plus por comandar los buques extranjeros desde La Plata al puerto de Buenos Aires”, aseguró Oscar. (...)", es el relato en Página/12.
 
Los gendarmes comunicaron a la prensa que se sumaban a la medida de fuerza a las 5:00 en el edificio Centinela. 
 
La protesta había obligado al ministro de Economía, Hernán Lorenzino, a sumarse al secretario de Seguridad, Sergio Berni, para intentar destrabar el conflicto, aunque ambos funcionarios aún no lograban convencer a los prefectos de que depusieran la medida de fuerza.
 
Urgente24 advirtió que al aparecer un petitorio en escena, todo se le había complicado al Ejecutivo Nacional.
 
 
"(...) “terminaron presentando un petitorio en el que ya no se estaba hablando de los reclamos anteriores. Por ejemplo, plantearon un mínimo de 7000 pesos, que no hubiera sanciones para los efectivos que golpearon a los jefes e incluso exigían que la Presidenta no firme más decretos que tengan que ver con los sueldos de los efectivos. Ya son planteos políticos, inaceptables.”
 
“Al mismo tiempo, se produjeron hechos que no podemos tolerar –concluyeron–. Suboficiales o prefectos que golpearon a sus jefes; efectivos con armas que puso en sus manos el Estado impidiendo el ingreso o la salida de unidades; insubordinación respecto de sus mandos. De manera que afrontamos una doble situación. (...).”
 
Pero lo de Gendarmería modifica bastante el escenario.
 
Los representantes de los de la Prefectura rechazan de dejar sin efecto el Decreto N°1.307/12, que también afecta a los de la Gendarmería Nacional, ya que ahora reclaman otras cuestiones adicionales para aprovechar el impulso que ganó el reclamo, los prefectos -que no poseen representación sindical y son empleados del Gobierno nacional- sumaron a su lista de pedidos una reestructuración salarial histórica, pidiendo un mínimo de $ 7.000 para las escalas más bajas (marineros y oficiales ayudante). La reunión cumbre se dio luego de 10 horas de protesta y cortes en el edificio Guardacostas de Puerto Madero, la unidad Cinturón Sur de La Boca, y en los puestos de Ensenada, Tigre, Zárate y Posadas (Misiones), entre otros.
 
Berni recibió a un grupo de representantes de los prefectos y les pidió que abandonaran la protesta con el compromiso de dejar sin efecto el decreto dentro de 24 horas, para que volvieran a cobrar los sueldos como el mes anterior. José Luis Cabaña, representante del cuartel Cinturón Sur de La Boca, explicó a Noticias Argentinas que la propuesta fue rechazada porque "más allá de que la disolución del decreto beneficia a más de 5 mil efectivos que lograron una medida cautelar para no verse afectados, el reclamo involucra a mucha más gente que es la que hoy está reclamando".
 
En esa misma reunión, los prefectos entregaron a Berni un petitorio con diez puntos entre los que se destacan la nueva grilla salarial con el mínimo de 7.000 pesos, el respeto a los derechos adquiridos, el cese de la aplicación del decreto y la garantía al no castigo. Este último apartado respondía a que, según denunciaron varios prefectos ante la prensa, los oficiales -superiores de los manifestantes- amenazaron con represalias si participaban de la protesta.
 
Incluso, alrededor de las 19:30, un grupo de oficiales intentó salir del edificio Guardacostas de Puerto Madero y fue increpado por los alternos que reclamaban, en el momento más tenso de la jornada. El conflicto se inició cuando los prefectos fueron a los cajeros automáticos a chequear el cobro de su salario y confirmaron que el monto era muy inferior a lo que percibieron el mes anterior.
 
"Hubo una reducción de entre el 30% y 60% del sueldo", denunciaron los efectivos de la Prefectura Nacional Argentina, que en distintas dependencias se encarga de apoyar en la prevención de la seguridad a la Policía Federal como la custodia de edificios públicos, el patrullaje en las villas y los controles vehiculares.