INTERROGANTES SOBRE APPLE
Sin sorpresas (2) El iPhone 5 no cambia nada
La presentación de Tim Cook deja fríos a los inversores y a los fanes, que esperaban alguna novedad. ¿A Apple le ocurre lo mismo que a Microsoft y a Nokia desde hace algunos años? ¿Lo mismo va para Google/Android y Samsung? ¿La necesidad de vender y vender impone obligaciones a la tecnología que ésta no puede satisfacer aquí y ahora?
13 de septiembre de 2012 - 10:03
por ESTELA S. MAZO
NUEVA YORK (Expansión). Steve Jobs, el difunto fundador de Apple, vuelve a estar de moda en algunos foros de USA. No se habla de la escalada de las acciones de la compañía previa a la presentación del iPhone 5. Ni de sus dispositivos. Ni siquiera de nada que tenga que ver con Apple. Lo que comentan algunos en USA, desde que hace 2 semanas se abriera oficialmente la campaña electoral con la convención republicana, es aquel lapidario mensaje que Jobs, según confesó en su biografía, lanzó en 2010 a Obama: “Serás un Presidente de un solo mandato”.
Muchos ven ahí el fin del Presidente estadounidense, atribuyendo a Jobs cualidades de profeta. Es ir incluso más allá del papel de ídolo que le concede el ejército de applemaníacos, lo que da cuenta de la presión que tiene sobre sus hombros Tim Cook, que lleva poco más de un año al frente de Apple intentando dejar su propia firma. No lo logró en octubre del año pasado con el iPhone 4S que, dicen, era incluso un tributo al fundador: vendría a significar “para Steve”, dado que four (cuatro) se pronuncia como for (para) y S es la inicial del nombre del fundador.
Con ese yugo, la puesta de largo del nuevo iPhone 5 era la prueba de fuego de Cook. Y, a tenor del comportamiento en bolsa de la empresa durante la presentación, no la superó. Por si alguien lo dudaba, bastaba mirar al multitudinario público del Yerba Buena de San Francisco, que se quedó frío al comprobar que Apple no descubrió nada más que lo que llevaban días avanzando los medios a través de filtraciones.
Así que no hubo efectos especiales. Más bien al contrario: todo estaba previsto, lo que lleva a muchos a preguntarse si Apple está agotando su capacidad de sorprender. Juega en su contra la propia presentación, para la que Apple preparó un ensayado guión y una aún más preparada puesta en escena que recordaba al estilo de su antecesor. Cook se enfundó incluso el traje de showman que le enseñó Jobs, a base de vaqueros oscuros y camisa negra.
Es el atuendo con el que Cook subió al escenario, donde pasó demasiado rápido por los primeros compases de su presentación. No extrañaba que tuviera prisa por desvelar pronto el nuevo iPhone 5, para el que el guión preparado por Apple había reservado unas escogidas palabras: “Es un gran salto”, dijo Cook, repitiendo la misma expresión que usó Steve Jobs en 2007 cuando desveló el primer modelo del dispositivo. En el extremo cuidado de Apple por el detalle, parece muy improbable que fuera una casualidad.







