CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). La estrategia militar de Washington se encuentra por estos días supeditada a la crisis de presupuesto que atraviesa USA, en particular a las resueltas de la “súper comisión” parlamentaria encargada de identificar aquellas partidas susceptibles de ser recortadas.
2013 ¿FIN DE LAS GUERRAS?
El Pentágono tendrá su propio (y merecido) default
El departamento de Defensa, cuyo presupuesto casi se ha duplicado desde 2001, debe economizar US$ 450.000 millones en los próximos 10 años. El Pentágono deberá hacer lo propio con US$ 53.000 millones adicionales. Los analistas entienden que queda comprometida su seguridad nacional.
El Pentágono se mostraba capaz de adaptarse a nuevos recortes. Sin embargo, el rotundo fracaso de la comisión parlamentaria implica una amputación automática de cerca de US$ 600.000 millones suplementarios para el Pentágono a partir de enero de 2013, lo que excede su capacidad de adaptación y hace peligrar más de una operación militar en el extranjero, informa AFP.
El comité bipartidista del Congreso encargado de negociar la reducción el déficit de USA en al menos US$ 1,2 billones reconoció su "incapacidad para alcanzar" un acuerdo antes de la fecha límite del 23/11. La noticia, aunque esperada, causó cierto malestar en los mercados, pero no creó una crisis política, dada las escasas esperanzas que se habían puesto en un diálogo entre demócratas y republicanos. Pero si causa mucho malestar en el complejo industrial-militar de USA.
El secretario de Defensa, Leon Panetta, advirtió que los recortes podrían dejar al Ejército estadounidense con el número más reducido de efectivos desde 1940. Panetta dijo que la reducción en defensa podría dejar de lado la terminación de los aviones F-35 de Lockheed Martin Corp. Algunos programas sociales como el Seguro Social, Medicare y beneficios para veteranos de guerra están exentos de los recortes. El senador republicano Jon McCain, excandidato a presidente y miembro de la "súper comisión", advirtió que 1 billón de dólares de recortes en defensa “pone en peligro la seguridad nacional”.
"Una nube de incertidumbre planeará sobre el presupuesto de la defensa, potencialmente en los próximos 13 meses", advirtió Todd Harrison, experto del Centro para la evaluación estratégica y presupuestaria (CSBA) en Washington.
El departamento de Defensa, cuyo presupuesto casi se ha duplicado desde 2001, debe economizar US$ 450.000 millones en los próximos 10 años.
Ese escenario, "devastador", según los responsables de la defensa, puede ser evitado si republicanos y demócratas alcanzan un acuerdo, extremo casi improbable a esta altura.
Como consecuencia, el Pentágono esta comprometido desde hace varios meses en una revisión de su estrategia, una reflexión que debe terminar el próximo mes.
La nueva estrategia tiene en cuenta recortes por un total de US$ 450.000 millones ya previstos e implica "tomar riesgos, de todas maneras manejables", según el jefe del Pentágono, Leon Panetta.
El gobierno del presidente Barack Obama ya ha presentado el principal aspecto de esa estrategia: concentrarse sobre ciertas regiones del mundo, particularmente en Asia-Pacífico (ver nota relacionada).
Sobre el plan de presupuesto, debería traducirse en recortes más severos para el ejército de tierra, cuyos gastos se han incrementado debido a los conflictos en Irak y Afganistán, que para la aviación o la marina, de acuerdo con los analistas.
Paralelamente, el Pentágono prepara su proyecto de presupuesto para el ejercicio fiscal 2013 (octubre 2012-septiembre 2013), que presentará en febrero. Debería establecerse en alrededor de los US$ 525.000 millones, sin tener en cuenta los costos de las operaciones en Afganistán, según Harrison.
Si el callejón sin salida político entre demócratas y republicanos continúa como se prevé, el mecanismo de recortes automáticos entrará en vigor a principios de 2013, mientras que el presupuesto de 2013 comenzará a ser aplicado 3 meses antes.
Los créditos pasarán entonces automáticamente de US$ 525.000 millones a US$ 472.000 millones en plena ejecución presupuestaria, estimó Harrison.
Aunque los recortes automáticos no harán más que devolver el presupuesto del Pentágono a niveles de 2007, sin tener en cuenta las operaciones de combate, su impacto sería devastador debido a que los recortes se harán de forma similar para cada lugar de gastos y pondrán en entredicho la aplicación de la nueva estrategia.
Para el capitán de navío John Kirby, portavoz del Pentágono, "lo que es devastador en estos recortes automáticos es que nos quitan la capacidad de tener reflejada una planificación".
Por tanto, el Pentágono insiste en que prepara su presupuesto teniendo en cuenta solo US$ 450.000 millones en recortes en 10 años, sosteniendo que rechaza tener en cuenta ese mecanismo "apocalíptico" de los recortes automáticos, como los describe Leon Panetta.
Esto no deja de asombrar, ya que los militares deben de hacer planes para afrontar los imprevistos, estima Harrison, para quien "todo recorte de presupuesto debería realizarse en función de la estrategia adoptada".
Las restricciones de presupuesto dejan igualmente planear el riesgo de ver a países como Irán, China o Corea del Norte pretender sacar ventaja de lo que podría ser percibido como un debilitamiento de USA, escribió Michael O'Hanlon, experto del centro de reflexión Brooking en un artículo publicado en USA Today. "Esas serían malas economías que pondrían en peligro la estabilidad del sistema internacional simplemente para reducir el déficit federal estadounidense de manera arbitraria", estimó.
Pero para ese entonces, los estadounidenses ya habrán elegido un nuevo Congreso y habrán votado en las elecciones presidenciales. Quizás los nuevos jugadores si sepan, quieran o puedan llegar a un acuerdo, piensan los militares de USA.








