CIUDAD DE BUENOS AIRES ( Ambito Financiero).- La coyuntura de bonanza económica que está viviendo el país tiene su ejemplo paradigmático en el Sur, donde los valores de los alquileres y las propiedades se disparan en forma ininterrumpida.
Es que el crecimiento de la actividad petrolera y agropecuaria en la región junto con una escasa oferta inmobiliaria derivaron en la suba de los precios. El escenario presenta una gran oportunidad para los inversores, y por otro lado aparece como la semilla de futuros conflictos sociales por el alto costo de un bien fundamental como es la vivienda.
En la región patagónica, la rentabilidad bruta locativa es muy superior -según los analistas de 'Reporte Inmobiliario'- a la que se obtiene en los mejores lugares de la Ciudad de Buenos Aires, llegando aún a duplicarla. Incluso las estimaciones son positivas de cara al futuro.
En este sentido, las ciudades de Neuquén y Comodoro Rivadavia son históricamente paradigmáticas en cuanto a su relación estrecha con la producción petrolera en nuestro país. El nacimiento de esas localidades estuvo muy ligado al descubrimiento de yacimientos.
"La actividad petrolera y el agro generan los alquileres más altos. En la región hay propiedades de buena categoría, y también el Sur concentra el interés de los inversores, ya que tiene un buen excedente de los productos relativos al campo y el petróleo", dijo José Rozados de 'Reporte Inmobiliario' a este diario.
"Pero lo que también se registra es una falta de oferta adecuada en cantidad y en calidad para funcionarios y empleados de empresas que son atraídos por la actividad del petróleo. El último año ha crecido mucho y desde hace cuatro años los incrementos son incesantes. No sólo de alquileres, sino también de propiedades. Al haber tan poca oferta, las unidades que hay se hacen valer", aseguró Rozados.
La demanda genera por otra parte la construcción de nuevos emprendimientos, y se traduce también fuertemente en el valor de los terrenos aptos para desarrollos. Para graficar esta situación nada mejor que el ejemplo de un lote vendido en diciembre de 2002 en u$s 30.000 que se ofrece hoy en u$s 130.000.
"En Neuquén hay un desarrollo casi sin control. A tal punto que allí hay serios problemas de abastecimiento de agua y el sistema cloacal. Justamente en estos días se declaró la emergencia hídrica para poder orientar las decisiones en esta situación. Es una ciudad que se desarrolló más allá de lo que se planificó, y trae estos problemas. En Cipolletti no es tan así. Aunque hay un gran crecimiento de planeamiento urbano, porque aquí la actividad del petróleo influye mucho también junto con la fruticultura, que es una actividad muy importante en todo el valle del Río Negro", dijo Florentino Soules de Inmobiliaria Soules de Cipolletti (Río Negro) ante una consulta de Ambito Nacional.
Neuquén tiene hoy por hoy grandes emprendimientos urbanísticos y de propiedad horizontal. No obstante, los precios aumentaron 110% en el último año, y en Cipolletti 52%.
Sobre el litoral marítimo de Chubut, los vientos que corren en materia inmobiliaria también hicieron disparar los valores de alquileres en Comodoro Rivadavia. Allí, por departamentos de tres ambientes en el radio céntrico se debe oblar entre $1.200 y $1.600 para obtener su locación. Si lo que se pretende es alquilar una unidad céntrica amoblada se debe pensar en cifras del orden de los $2.000 mensuales.
Con respecto a los salarios, los datos suman otra variable al respecto. Después de la devaluación el mayor aumento nominal se observa en Santa Cruz (216%), seguida de Neuquén y Jujuy (214%), San Juan (209% y Tierra del Fuego (205%), según un informe de Economía y Regiones.
En este sentido, donde más aumentó el salario privado fueron en la Patagonia y Cuyo 197% y 184%, respectivamente. Según analistas, la fuerte diferencia entre los salarios que se pagan en las provincias patagónicas con respecto al resto se debe a la fuerte incidencia que tienen en la economía la actividad petrolera, la pesca y la minería, que eleva el piso de las remuneraciones.
En Santa Cruz, el principal empleador es el Estado, seguido por el sector petrolero y la minería. Sin embargo, mientras en el sector público un sueldo promedio ronda los $ 1.700, en el sector privado puede subir hasta los $ 6.000.
"El sector petrolero empuja al mercado con sueldos de $ 5.000, que nosotros llamamos de nivel gerencial, eso levanta mucho el precio de alquileres y propiedades. Se está pagando casi más que en Buenos Aires, hay algo que no está funcionando. Los que trabajan en los pozos cobran alrededor de $ 6.000, pero son obreros y por eso les levantan el precio de los alquileres. Es algo que decide el propietario. Por eso el Estado tiene que intervenir por la gente que no trabaja en esos sectores, crear fuentes de trabajo, para tener un país más equilibrado", se preocupó Soules.
Ante esta situación surge otra arista que resulta alarmante, ya que queda un amplio sector que no logra encontrar vivienda en estas condiciones. "El tema de los precios es uno de los grandes problemas para la gente que no se ocupa en estas actividades que nombramos, porque tiene que adecuarse a valores que no puede pagar. Esto genera grandes problemas sociales, con tomas de propiedades, y el Estado tiene que salir a asistirlos por su situación económica delicada", comentó Soules.
En Neuquén hubo alrededor de 30 situaciones de personas que ocuparon dominios privados en el último tiempo, y en Santa Cruz desde Navidad, cerca de 1.000 personas comenzaron a ocupar terrenos fiscales enfrentándose judicialmente con el Estado provincial.
El Sur dejó atrás a la Capital: Se disparan los alquileres y las propiedades en forma ininterrumpida
Una oportunidad para los inversores pero también el germen del conflicto social. En la Patagonia se vienen disparando en forma ininterrumpida los valores de los alquileres y las propiedades, que ya superan a los de Capital Federal.
22 de enero de 2008 - 00:00







