CIUDAD DE BUENOS AIRES (
En su entorno, giran algunos nombres desconocidos para las altas cumbres de la política, pero que operan con trabajo de hormiga en las esferas más pequeñas.
Entre ellos se encuentra Santiago Andrés Nardelli. Recién electo senador provincial por Bahía Blanca –sexta sección-. Es el soldado fiel de la ex arista en el Congreso bonaerense. Entre ellos, afirman, existe una relación diaria -.
"Es su mano derecha" dicen algunos, mientras que otras voces hablan de un vínculo "sugestivamente estrecho". "Aunque no era referente de esa sección, ella lo puso primero en la lista", confió un vocero bonaerense a La Política Online.
Entre ambos impulsaron la candidatura en Bahía Blanca de otro hombre de Ocaña, Federico Susbielles, quien peleó la intendencia y finalmente fue derrotado. Pero en la previa, la hoy ministra junto a Nardelli supieron acompañar en varios actos al candidato. Otro caso curioso: cuando asumió como ministra, se reunió con Claudio Zin, acompañada de Nardelli.
A este senador lo vinculan directamente con el ex senador nacional del Frepaso, Marcelo Di Pietro, quien fue cuestionado por turbios manejos de fondos en una campaña interna, la del propio Nardelli.
Pero sus andares no terminan allí. Es a su vez el director de "Nación Factoring", una empresa del Grupo Banco Nación especializada en el "financiamiento de capital de trabajo a partir del giro habitual de los negocios de sus clientes, mediante el descuento de instrumentos de crédito, flujos comerciales y administración de cobranzas", según explica su sitio web.
Tan fuerte es la relación entre ambos, que el senador provincial decidió hacerse cargo de las llamadas intimidatorias que, según denunciaron, llegaban al PAMI cuando Ocaña lo conducía. Cuando Nardelli era allí coordinador ejecutivo, recibió el siguiente mensaje: "Prestá atención a Entre Ríos, que por ahí comenzamos. Vamos por tu cabeza y la de tu jefa".
Ese habría sido el mensaje que una voz masculina transmitió en forma anónima en el teléfono interno de Nardelli. Tras la intervención del entonces fiscal Carlos Stornelli, la Policía Federal descubrió que la llamada había partido de la Unión de Trabajadores Gastronómicos de la República Argentina (Utgra). Si, el sindicato que conduce José Luís Barrionuevo, un hombre con fuertes intereses en el Pami.
El amigo de Román
Otro de los asesores más confiables que hoy militan en las filas de Ocaña es Gerardo Marinucci, a quien conoció en Haedo, donde ambos residen. Si bien no ocupa cargo oficial, Marinucci es un operador silencioso del oeste del conurbano, donde hizo buenas migas con un ex senador provincial, Horacio Román, denunciado por serios delitos de corrupción vinculados nada menos que a la siempre cuestionada Policía bonaerense. Por lo menos hasta diciembre ocupó la Secretaría General de la Cámara Alta bonaerense.
En abril de 2004, varios medios daban cuenta de una denuncia presentada ante la Oficina Anticorrupción (OA) contra el polémico legislador, bajo los cargos de presunto enriquecimiento ilícito, y de manejar desde su estratégica comisión nombramientos y traslados policiales y de controlar jueces y fiscales del fuero local. Román era el titular de la Comisión de Seguridad de la legislatura bonaerense.
La denuncia la presentó el abogado platense Pablo Cuomo. Sostenía que el legislador y su esposa, Amalia Alicia Iglesias, son dueños de trece inmuebles y de media docena de vehículos. Cuomo dijo que el valor de las propiedades asciende a $ 38 millones.
Se habló de la existencia de una cadena de farmacias, la agencia de juegos Las Pibas, el laboratorio medicinal Inprosal, la clínica provincial de Merlo y una estación de servicio. Entre las viviendas figura una imponente casona de Rauch 3214 de Castelar, donde reside actualmente el legislador, y un semipiso en Mar del Plata. Un crecimiento importante para un ex dirigente del gremio mecánico que llegó a ese puesto luego de ser obrero de Deutz, donde limpiaba baños.
Una nota de Página/12 asegura que en los informes de Rentas de la provincia de Buenos Aires, "Amalia Iglesias es la que figura como titular de nueve de esas propiedades. Román sólo aparece como propietario en una sola. Cuatro están ubicadas en Luján, otras cuatro en Morón y dos en Hurlingham. La Dirección de Rentas remite periódicamente las facturas de siete de ellas a la casona de Mendoza 35 de Morón, donde el senador tiene sus oficinas privadas y cuya propietaria es su esposa".
Uno de esos inmuebles, ubicado en la calle Nuestra Señora del Buen Aire 545, de la localidad de Villa Teseo, consta de 964 metros cuadrados de superficie edificada y funciona el laboratorio Inprosal. Para Rentas, Iglesias comparte la titularidad de esa propiedad con dos nombres más. Uno de ellos, es Marinucci.
Según relata el texto presentado por Cuomo ante la OA, Román habría utilizado su cargo en la Comisión de Seguridad para "vender comisarías, jefaturas regionales y brigadas de investigación". Además habría armado causas contra aquellos oficiales de policía que "no aceptaban el pago de favores" a cambio de una designación o un ascenso. Marinucci, afirmaron a La Política Online, era su ladero.
La pata "pingüina"
La ex diputada Ocaña también tiene su pata "pingüina" entre sus asesores. Allí aparece Juan Carlos Nadalich, su segundo en el ministerio.
Si bien este ex funcionario de Santa Cruz mantuvo desde siempre un perfil bajo que lo llevó a reemplazar a Alicia Kirchner en el ministerio de Desarrollo Social cuando Alicia Kirchner ocupó una banca en el Senado y hasta sonar como posible reemplazante de Sergio Massa en la Anses, no dejó una buena impresión en la provincia de los Kirchner.
Nadalich ocupó el Ministerio de Asuntos Sociales de Santa Cruz y también el Ministerio de Salud de la provincia. Aunque algunos lo señalan como un propulsor de la "rosca" política dentro de los hospitales –"utilizaba los hospitales hacer política", confirmó un militante del PJ sureño- la cicatriz que más le cuesta llevar es la que le dejó el cruento suceso con otro ex funcionario K: Daniel Varizat.
Cuando éste protagonizó un terrible suceso, atropellando con su camioneta 4X4 a 17 manifestantes en una de las tantas visitas del matrimonio presidencial a la ciudad que los vio nacer como dirigentes, Nadalich se encargó de recorrer los hospitales visitando a las víctimas.
Mientras recibía apremios y pedidos de renuncia de manifestantes, fuentes de Santa Cruz cuentan una historia muy desagradable, por ahora no comprobada. Según esta versión el médico habría participado de incómodos episodios en los que se intentaba relativizar en los partes médicos la gravedad de las heridas que sufrían las víctimas atropelladas por el kirchnerista Varizat.
Las malas compañías de Graciela Ocaña
Graciela Ocaña no hizo una buena gestión en la obra social Pami, pero Alberto Fernández logró que le dieran el Ministerio de Salud, con el que Ocaña no sabe qué hacer porque ella no es sanitarista sino licenciada en Ciencias Políticas. Aquí una excelente descripción de qué está ocurriendo alrededor de una funcionaria bastante turbia aunque la va de transparente.
10 de enero de 2008 - 00:00








