UNA HISTORIA INVEROSIMIL

El Pacto: malas críticas y graves inexactitudes de la historia reciente

En medio de la polémica se estrenó anoche (03/11) la ficción El Pacto, con críticas flojas y sobre todo una historia sin la rigurosidad que el caso Papel Prensa exige. Qué dicen los testigos de la historia reciente.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) "Mi nombres es Lidia, vengo a contarles una historia de amor que fue truncada por el  horror. Pero voy a empezar de más cerca, de hace dos años, cuando apareció en mi vida  Lucia Cordoba. Gracias a ella y a su equipo de investigacion estoy aquí para ayudar a  desarmar este pacto".

 
Así comienza la ficción El Pacto, la serie de 13 capítulos impulsadas a través de los  concursos del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (Incaa), que intenta  contar la historia del traspaso en plena dictadura de las acciones que la familia Graiver tenía de Papel Prensa a favor de Clarín y La Nación (aunque sin dar nombres  reales). Lo curioso, es que bajo la figura de la 'ficción', la serie incurre en una serie de inexactitudes peligrosas si se tiene en cuenta que el programa apunta  claramente a contar a los jóvenes la historia reciente. Peligroso también porque muchos  de los protagonistas que involucra este tema tan polémico aún están vivos y pueden dar fe de las fallas en el relato. A todas luces, la ficción difundida por el kirchnerismo,  busca hallar un demonio -que pone en el cuerpo de Mike Amigorena al encarnar a Héctor  Magnetto- y se olvida de la importancia de mantener la rigurosidad en el resto del  relato.
 
Cuando se habla de 'Lidia', claramente se refiere a Lidia Papaleo, la concubina (ya que nunca se casaron legalmente en Argentina) de  David Graiver, banquero, dueño de Papel Prensa y, entre otros negocios, socio junto a  Jacobo Timerman y Abrasha Rotemberg de Olta S.A editora del diario La Opinión. 
La trama

La actriz Cecilia Roth encarna a una abogada (Lucia Córdova)  especializada en delitos económicos a la que acude José Gancedo (Federico Luppi), un  empresario que compró periódicos y por diversas cuestiones los fue perdiendo. En la  investigación del caso, la abogada se topa con que Gancedo no le había contado una  parte de la historia sobre sus adquisiciones, que lo involucra en un delito aberrante  cometido durante la dictadura. Es en ese momento cuando, en medio de un thriller, El  pacto hace foco en la adquisición de Papel Prensa por parte de ciertas empresas  periodísticas y empieza a descubrir datos que dan cuenta de lazos entre una importante  compañía y el gobierno de la dictadura, en una causa que suma nombres cada vez más  pesados.

 
El primer punto que llama la atención es la elección de Cecilia Roth para encarnar el  papel de heroína a quien Lidia (claramente Papaleo) le agradece su intervención en el  caso. Es que Papaleo, en sus declaraciones, juró hace más de 30 años haber escuchado a  Jacobo Timerman decirle que podían matarla por poseer acciones de La Opinión. De hecho  su hermano, hombre clave que irrumpió en el entonces Canal 9 para apropiarlo en tiempos  de Perón, dijo que Timerman y Rotemberg le robaron el diario a Graiver. Hay un doble  juego constante de realidad-ficción, que sorprende, sobre todo, con el rol de Roth. En  la ficción, Lidia le agradece Córdova su descubrimiento (es lo que se verá en los  próximos capitulos). Pero en la realidad, Lidia Papaleo acusó al padre de Roth de ser  cómplice junto a Timerman de la quita en las acciones de La Opinión. 
 
De hecho Abrasha Rotenberg escribió 3 libros, en uno de ellos cuenta parte de su  historia en La Opinión y Otros Olvidos, sobre su historia y negocios con Jacobo  Timerman.
 
Más adelante en la historia real, lo cierto es que pese a que ellos intentaron quitar a  Graiver de Olta S.A. y las otras sociedades para no caer, igualmente la Conarep  (Comisión Nacional de Responsabilidad Patrimonial) creada por lo militares para la  expropiación de bienes de Gravier por banquero de Montoneros los arrastró.
 
Otro de los puntos inexactos se centra en el personaje que encarna Federico Luppi, en  la ficción José Gancedo. Todo indicaría que se trata Jose Pirillo, devenido de  almacenero en dueño de La Razón, accionista de control de Alpargatas y dueño del Banco  Cabildo, Ultramar y otros. Pirillo -quien en la ficción aparece como un personaje  'naif'- en la historia oficial era protegido de Emilio Eduardo Massera.
 
Aparece también la figura de Héctor Magnetto, representado por Mike Amigorena bajo el  nombre de Horacio Murgan. Allí si no se incurrieron en errores, al menos en el primer  capítulo. El objetivo está claro. El 'demonio' está bien marcado, como para que no  queden dudas. Se muestra un Magnetto soberbio, impasible e impedido vocalmente, ya que  sólo puede proyectar su voz utilizando un dispositivo electrónico. Cabe mencionar que  en la vida real, el CEO del Grupo Clarín fue víctima de un cáncer de laringe, del que  fue operado. La cirugía le afectó la dicción, por lo que se somete a una reeducación  para recuperar el habla.
 
Los hechos relatados corresponden a la historia reciente, por lo que sus protagonistas  y testigos viven como para poder refutarlos.  
 
Este ciclo, fue escrito por Marcelo Camaño y dirigido por Pablo Fischerman, se emite  desde ayer, los jueves a las 23.
 
El Rating
 
Pese a la polémica, el rating no ayudó. El primer capítulo de la historia obtuvo un  promedio general de 4.8 puntos de rating, según los datos que difundió Ibope.
 
Estos fueron los cuartos de audiencia que marcó la ficción: 23.15 (4.3), 23.30 (4.9),  23.45 (4.7), 00.00 (4.9).
 
Los resultados de la otra programación fue el siguientes: "Showmatch" fue lo más visto  del día con 24.5 puntos seguido por Susana Gimenez con 16.4 (Con Claudio María  Dominguez como invitado). Con esta marca, la rubia logró sacar ventaja por encima de  "Los Únicos" que se llevó 15.4
 
"Herederos" lideró su horario con 20.4 mientras que en la vereda opuesta, "Cuando me  sonreís" registró 11.4
 
El "Debate" de GH2012 midió 10.4 en la misma franja que debutaba "El pacto" (4.8  puntos).
Además, hay un dato no menor: esta ficción se pagó con los impuestos de los argentinos.