A 60 años de la independencia de la India

India celebra hoy el 60º aniversario de su independencia del Reino Unido. En el marco de los festejos el primer ministro indio, Manmohan Singh, pronunció un discurso y atribuyó la fortaleza del país a su "unidad en la diversidad".

Seis décadas después de que Jawaharlal Nehru proclamara la independencia de la India en el Fuerte Rojo de Delhi, el primer ministro india Manmohan Singh participó de un acto en el que pronunció un discurso cuyo eje central fue la erradicación de la pobreza y la inclusión de todos los sectores sociales en un proyecto común.
* La historia de una liberación
Todo comenzó el 15 de agosto de 1947. India conseguía su independencia: Se trataba de la democracia más poblada del planeta, en parte el gran sueño de Mahatma Gandhi.
Pero para llegar a esa libertad en todo el territorio fue necesaria la creación de un nuevo estado musulmán, Pakistán, una condición contra la que Gandhi siempre luchó; su objetivo era una India libre, pero unida.
Así, tres guerras mediante -dos de ellas en Cachemira-, millones de muertos y la dotación por parte de ambos países de un armamento nuclear marcaron la historia de ambos países enfrentados por la religión y los límites geográficos. 2004, sin embargo, traía un ‘proceso de paz' donde el diálogo fue interrumpido en varias oportunidades.
La independencia del país asiático, no obstante, fue un arma de doble filo para los indios y musulmanes. Es determinó que a ambas comunidades a recorrer un largo camino hasta lograr su libertad.
La lucha contra los 'invasores' se remonta al siglo XIX, cuando la pobreza, varias crisis y el deseo de autonomía desencadenaron la sublevación de la clase media, y la unión de ésta al Movimiento Nacionalista Indio (formado anteriormente sólo por la alta sociedad). A partir de 1885 –una fecha en la que que se creó el Congreso Nacional Indio, cuya misión era la de mediar con los gobernadores británicos-, el Reino Unido fue haciendo concesiones hasta otorgar la libertad.
Durante ese recorrido histórico, India encontró en Gandhi a su guía. Bautizado como Mahatma (alma grande), Gandhi consiguió levantar a las masas, movilizarlas contra la colonización y ponerse al frente del Congreso Nacional Indio como líder de los independentistas. Todo ello sin derramar ni una sola gota de sangre.
Por su parte, la población musulmana, descontenta por su escasa representación en el Congreso, creó en 1906 la Liga Musulmana, bajo las órdenes de Ali Jinnah. A partir de ese momento, los intereses de ambas comunidades fueron divergiendo.
Las repercusiones de las dos guerras mundiales fueron clave para el desmoronamiento del imperio de Inglaterra. Tras la primera gran contienda, el poder de la nación india crecía, los ingleses lo sabían y su única salida era ceder aunque lentamente.
Uno de los logros que marcó un antes y un después en la lucha contra los colonizadores fue la firma del Acta para el Gobierno de la India (1935). En este documento se pactó un sistema federal y unas elecciones que dotarían a cada una de las provincias de su propio Gobierno, siempre bajo supervisión de gobernadores británicos los comicios, celebrados en 1937 se decantaron claramente por el Congreso Nacional Indio, mientras que la Liga Musulmana fracasó.
Pero el momento crucial llegó con la II Guerra Mundial. El pueblo se sublevó con Gandhi y Nehru a la cabeza, iniciando una rebelión pacífica que acabó con los principales líderes nacionalistas en la cárcel (Winston Churchill estaba dispuesto a todo para no perder su colonia asiática). Sin embargo, la deslealtad de muchos soldados del Ejército Nacional Indio en el campo de batalla y la cada vez más próxima llegada de los japoneses, colocaron al Reino Unido entre la espada y la pared.
La victoria de los laboristas en 1945, con Attlee como líder, dio un giro a la situación: los ingleses abandonarían su joya más preciada si la Liga Musulmana -que había movilizado a toda su comunidad- y el partido del Congreso pactaban un reparto de poderes. La imposibilidad de llegar a un acuerdo dio lugar a que el último virrey, Mountbatten (muy querido en la India), anunciara que los ingleses abandonarían el país antes de agosto de 1947. Y así fue.
La India consiguió su ansiada libertad, pero la falta de entendimiento entre las dos comunidades y la creación de Pakistán trajo consigo una complicada delimitación de fronteras, los desplazamientos de millones de refugiados de un país a otro (más de 14 millones de personas se quedaron sin hogar), matanzas perpetradas por grupos radicales -Gandhi fue asesinado por un extremista hindú por su empeño de conciliar ambos países-. Y finalmente, una contienda que acabó con la vida de millones de personas.
A esta guerra le han seguido dos más en Cachemira, territorio indio reclamado por Pakistán. Actualmente, ambos países están en medio de un 'Proceso de paz' que se ha paralizado en numerosas ocasiones, como sucedió en los atentados que azotaron Bombay en 2006; la India sospechó desde un primer momento de algún grupo radical pakistaní.
Por otro lado, la independencia ha situado al país asiático como una gran potencia económica y los pronósticos indican que en menos de dos décadas puede situarse a la cabeza del planeta. No obstante, no todo son buenos augurios para Pratibha Patil, la primera presidenta en la historia de la India, que tendrá que ponerse manos a la obra para disminuir el índice de pobreza y el de mortalidad infantil, donde también la India se encuentra en lo alto del 'ranking' mundial.
India festeja así, su sextoagésimo aniversario con una serie de ceremonias y celebraciones. En todo el país, las autoridades indias reforzaron la seguridad para impedir que grupos de militantes interrumpan las festividades.
Por su parte, el primer ministro indio, Manmohan Singh, solicitó a los ciudadanos indios de todas las castas y religiones que se unan para cumplir las metas de quienes llevaron a India a la independencia en 1947. No obstante, Singh señaló que la independencia de India no será completa hasta que se erradique la pobreza.