A Lula se le acaba el tiempo para aclarar el accidente de TAM (mientras se agrava la crisis aeroportuaria en Brasil)

Congonhas, en Sao Paulo, donde hace una semana un Airbus de TAM se accidentó y murieron casi 200 personas, amaneció con la mitad de los vuelos cancelados. Las intensas lluvias agravan la crisis aeroportuaria, lo que repercute de manera muy negativa en la gestión de Lula da Silva.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) - Por cuarto día consecutivo cientos de pasajeros sufrieron este martes las consecuencias de atrasos y cancelaciones de vuelos en los principales aeropuertos brasileños, mientras la crisis se agrava debido a las lluvias y a la decisión de las aerolíneas de no usar la terminal de Congonhas, informó la agencia Estado.
Congonhas, en Sao Paulo, donde hace una semana un Airbus de TAM se accidentó y murieron casi 200 personas, amaneció con la mitad de los vuelos cancelados y largas filas de pasajeros exhaustos por los corredores, algunos durmiendo en el piso, otros reclamando de falta de información.
La compañías aéreas TAM, BRA y Ocean Air cancelaron o transfieron los vuelos previstos para despegar de Congonhas a la terminal internacional Cumbica, en la región metropolitana de Sao Paulo, debido a las malas condiciones del aeropuerto, azotado por las lluvias, y que opera únicamente con la pista auxiliar ya que la principal está en obras tras el accidente.
TAM resolvió cancelar los 68 vuelos previstos para este martes en Congonhas y transfirió 22 para Cumbica. Las otras compañías también transfieron todos sus vuelos hacia el aeropuerto internacional, donde como consecuencia de la medida, también se registran aglomeraciones de pasajeros.
Otros aeropuertos nacionales sufrieron igualmente las consecuencias de los atrasos y cancelamientos de Congonhas, desde donde se realizan la mayoría de las conexiones de vuelo entre distintas regiones del país.
Los problemas en Congonhas se suman al "efecto cascada" provocado por desperfectos técnicos registrados el fin de semana en el centro de control de tráfico aéreo de Manaos, Amazonas, por lo que se verifican trastornos en los principales aeropuertos.
La asociación de pilotos informó, además, que no realizará aterrizajes en Congonhas cuando llueva, debido a los temores por la baja adherencia de la pista y la falta de protecciones de seguridad.
Por otra parte, el presidente Lula da Silva pidió paciencia para esperar el resultado de las investigaciones sobre lo que ocasionó el accidente. En su programa radial de cada lunes, Lula afirmó que era prematuro e irresponsable hacer un juicio sobre quién era el responsable por el accidente.
"Todo juzgamiento es prematuro, diría casi irresponsable. En un momento como este, en que hay una tragedia, la mejor cosa que podemos tener es prudencia para investigar correctamente, en cambio de hacer especulaciones", dijo Lula en su programa Café con el Presidente.
"Esperemos con prudencia la investigación para decir lo que sucedió... si el problema fue de la lluvia, si el problema fue de la pista, del avión, si el problema era del piloto. Todo eso, pido a Dios que podamos obtener el resultado de la caja negra del avión para que podamos informar a la opinión pública", agregó.
 Sin embargo, Lula admitió que para los parientes y amigos de las víctimas "no da para pedir paciencia y comprensión. Apenas para pedir fuerza porque las personas tienen derecho de estar indignadas, tienen derecho de querer saber lo que sucedió. Y esa es la obligación del gobierno, hacer una investigación sería para que no acusemos ni exculpemos a nadie antes de tener una investigación correcta".
Lula no se refirió a la falla del fin de semana en Manaus.
Las cajas negras del Airbus, con las grabaciones de la cabina y los datos de vuelo, son analizadas en la agencia nacional de seguridad en transporte en Washington, dijo el vocero Keith Holloway. Conocer el contenido de ambas cajas podría demorar hasta una semana y el informe será presentado por el Gobierno brasileño, indicó el vocero.
Sin duda alguna al gobierno de Lula se le agota el tiempo para dar explicaciones de algo obvio: el aeropuerto de San Pablo está funcionando mal y sobrepasado en su capacidad, lo que puede volver a ocasionar una tragedia nuevamente.