La intervención se hizo días atrás mediante una cirugía que reemplazó un disco cervical por otro artificial, y que permite a la columna vertebral conservar todos sus movimientos naturales.
En los últimos 30 años la única opción para tratar las hernias de disco a nivel cervical eran la extracción del disco (disectomía simple), o bien la extracción del disco seguida de la colocación de un injerto óseo, con fusión de las vértebras con placas y tornillos de titanio (disectomía seguida de artrodesis).
Novedosa cirugía de hernia de disco en Córdoba
En Córdoba un equipo de médicos usó un disco artificial con forma de alfajor y con líquido, que permite que la columna conserve su movilidad natural. Se trata de una operación sin precedentes en esa provincia.
16 de abril de 2007 - 10:51
No obstante, la unión permanente de dos vértebras puede ocasionar debilidad y lesiones de otros discos cervicales, por debajo o por arriba de las vértebras fusionadas, según advierten los expertos.
El nuevo procedimiento que ya se emplea desde comienzos de 2000 en países del Primer Mundo desembarcó a fines de 2005, y en Buenos Aires se habrían realizado desde entonces unas 20 cirugías de este tipo.
"En el interior, esta intervención recién comienza a hacer pie", afirmó el neurocirujano Ángel Melchior, quien encabezó el equipo que realizó la cirugía, en conjunto con su par Juan José Mezzadri, de Buenos Aires.
"A diferencia de lo que sucede con la cirugía convencional, que deja ‘fija´ la columna, usar el disco artificial permite conservar el movimiento y, por eso, una de las principales indicaciones es para las personas jóvenes que padecen una hernia de disco", explicó Melchior.
En esta oportunidad la cirugía se realizó en una mujer de 56 años que padecía un severo dolor en el brazo izquierdo ocasionado por una hernia de disco cervical. La intervención insumió dos horas y media, y la paciente fue dada de alta a las 24 horas, sin dolor, con el uso de collar cervical por pocos días y con la posibilidad de reinsertarse laboralmente a corto plazo.
El nuevo procedimiento que ya se emplea desde comienzos de 2000 en países del Primer Mundo desembarcó a fines de 2005, y en Buenos Aires se habrían realizado desde entonces unas 20 cirugías de este tipo.
"En el interior, esta intervención recién comienza a hacer pie", afirmó el neurocirujano Ángel Melchior, quien encabezó el equipo que realizó la cirugía, en conjunto con su par Juan José Mezzadri, de Buenos Aires.
"A diferencia de lo que sucede con la cirugía convencional, que deja ‘fija´ la columna, usar el disco artificial permite conservar el movimiento y, por eso, una de las principales indicaciones es para las personas jóvenes que padecen una hernia de disco", explicó Melchior.
En esta oportunidad la cirugía se realizó en una mujer de 56 años que padecía un severo dolor en el brazo izquierdo ocasionado por una hernia de disco cervical. La intervención insumió dos horas y media, y la paciente fue dada de alta a las 24 horas, sin dolor, con el uso de collar cervical por pocos días y con la posibilidad de reinsertarse laboralmente a corto plazo.







