CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) En un momento los Pumas pasaron a ganar 7-6 porque anotaron el primer try del partido. Recién en el último cuarto de hora y con un jugador menos por expulsión, All Blacks quebró al ingoal nacional y anotó el primero de los 2 tries que marcó en el match. Lo de los Pumas fue descomunal en materia de entrega, de corazón. Para romperse las manos aplaudiendo...
CORAJE EN NUEVA ZELANDA
Los Pumas perdieron (33-10) con los All Blacks y quedaron eliminados
Nueva Zelanda eliminó a Los Pumas del Mundial de Rugby en un partido emotivo y que recién se quebró al final. El seleccionado nacional fue pura garra y coraje hasta el punto que los All Blacks anotaron su primer try recién a 14' del final. Desde el 99 que los temibles neocelandeces no dejaban de anotar un trie en la primera mitad.
¡Cuánta mística tiene este deporte a la hora de hablar de selección!. Los Pumas le jugaron de igual a igual a Nueva Zelanda en su casa, ante su gente y en su Mundial. Pero no pudieron festejar, no pudieron dar el gran golpe en la historia de las Copas del Mundo. Los locales, gracias a la puntería de su medio scrum Piri Weepu y tries de Kieran Read y Brad Thorn en el ST, terminaron asegurando su pasaje a semis por un 33-10.
Antes de la acción, durante la semana previa, se habló de "partido perfecto" para enfrentar a la bestia negra. Y los Pumas, luego de haber estudiado el guión en detalle, salieron a jugarlo, justamente, de manera perfecta, sobre todo en el aspecto defensivo.
De arranque, y para enmudecer al Eden Park, los primeros sustos los dio la Argentina: a los 7 minutos, tras un kick de Juan Figallo, el centro Conrad Smith debió esforzarse para ganarle en velocidad a Marcelo Bosch y que éste no se fuera solito al try. Dos minutos después a la corrida del Chelo, el que inauguró el TMO (video ref) fue Santiago Fernández, con un drop que se fue apenitas por debajo de las haches.
La apertura del marcador llegó a los 11. Off side de Juan Leguizamón y penal para los de negro que no falló Piri Weepu. Y éste recurso fue figurita repetida en el juego local. Porque frente a la enorme, bestial, conmovedora defensa -en total, 128 tackles contra 47-, a los All Blacks no les quedó otra que apostar a la puntería de su número 9 para mover la chapa.
El infalible medio scrum volvió a acertar otra factura de tres a los 25 para dejar el asunto 6-0. Pero sólo cinco minutos más llegaría la jugada que silenció a todo el estadio: corrida por el centro de Leonardo Senatore, pasamanos compuesto por Felipe Contepomi, Bosch, Santi Fernández, Martín Rodríguez Gurruchaga, ruck pegado al ingoal y Julio Farias, el hombre de los 20 tackles, para levantarse y apoyar. Silencio.
La respuesta negra llegó, claro, con el pie de Weepu. Penales a los 35 y a los 37 para irse al descanso arriba por 12 a 7. Sólo 5 puntos de ventaja. Nada más. Un lujo made in el ADN argentino, que tuvo a la organización defensiva en su máximo exponente.
El que pegó de movida en el segundo tiempo fue la Argentina con un penalazo de Marcelo Bosch -de enorme Mundial- desde mitad de cancha. Pero enseguida, Weepu, cuándo no, contestó con el mismo cachetazo (15-10).
Pasaban los minutos y la defensa argentina continuaba respondieron a los embates, cada vez más furiosos, de los All Blacks. No se caía. Seguía de pie, dejando bien arriba el orgullo argentino.
Pero a los 26, y tras otro penal de Weepu (18-10), el ingoal celeste y blanco cayó. Pasamanos negro de derecha a izquierda, Rodríguez Gurruchaga que va mal a la marca y Kieran Read que se filtra para revolcarse en el alma argenta. Partido liquidado.
Luego del try del octavo, los Pumas se desorganizaron y Nueva Zelanda continuó sumando: otro penal de Weepu y otro try, ésta vez del segunda línea Brad Thorn.
Luego del pitazo final del galés Nigel Owens -de mala actuación-, los Pumas se abrazaron en la mitad de la cancha. Bronca, impotencia, angustia. Sensaciones que seguramente les deben haber atravesado el alma en ese momento. Orgullo.
El sentimiento que sentirán mañana, cuando la adrenalina haya bajado y se den cuenta de lo que hicieron, del Mundial que jugaron. Porque ellos, los 30, revalidaron el respeto argentino. ¿Le parece poco?.








