A Fran Pavley, de 57 años, madre de 2 hijos, ex profesora de 8vo. grado de Historia de USA y, hasta hace unas semanas, legisladora estatal en California, no la reconocen ni por la calle ni en los múltiples eventos sobre el cambio climático a los que asiste como invitada especial. Sea en conferencias en México, China o la misma California, Pavley se desplaza con el anonimato de quien más parece la abuela de los hijos del principal orador que una de las figuras centrales del evento. Pero Pavley es un personaje clave en esta historia.
Recientemente, Pavley fue a una de estas conferencias en San Francisco, con legisladores y políticos de 20 estados de todo el país, donde se discutió durante horas la ley que lleva su nombre, sobre lo revolucionario que ésta es para California y USA y sobre cómo aplicarla a otros Estados y ciudades. "Nadie me conocía personalmente, pero todos conocían la ley", explicó en una entrevista en el local de lo que será ahora su nuevo empleador, el Consejo para la Defensa del Medio Ambiente.
El apellido Pavley se ha convertido en sinónimo de la lucha y los avances de California en la protección al medio ambiente, en particular en la reducción de los gases del llamado efecto invernadero. Un esfuerzo al que se ha sumado con entusiasmo el gobernador Arnold Schwarzenegger, que sigue la estela del ex vicepresidente Al Gore, convertido en apóstol de la lucha contra el cambio climático.
En el que fue su último año en la legislatura de California, de un total de 6, Pavley fue la autora de la llamada Ley de Soluciones al Calentamiento Global, o Ley AB 32, firmada en septiembre por Schwarzenegger y considerada la más avanzada legislación en USA para hacer frente al calentamiento global.
La ley establece que California, la 6ta. economía del mundo, debe reducir para 2020 sus emisiones a los niveles de 1990, un recorte de un 25% del nivel actual. Con la Ley Pavley, California marca de nuevo el paso en asuntos medioambientales en USA.
Pavley recuerda cómo hace años la atacaron las empresas petroleras y las fabricantes de automóviles por otra ley, también de su autoría y aprobada en 2004, que regulaba las emisiones de dióxido de carbón de los vehículos vendidos en California. "Queremos que el Gobierno Federal ponga en práctica los límites que ha impuesto California".
En la discusión legislativa de la ley de 2004, hubo miles de llamadas al Capitolio en Sacramento, la capital del Estado, contra esta legisladora demócrata: "No perdí el sueño, hice lo que debía hacer".
Ahora 10 estados -entre ellos New York, Nueva Jersey y Oregón- han copiado la ley Pavley sobre las emisiones de vehículos. Canadá también siguió el ejemplo. Según la ley, para 2016, pero empezando con los modelos de 2009, los fabricantes deberán haber reducido en un 30% las emisiones en los coches vendidos en California.
La ley, sin embargo, está pendiente de ejecución por una demanda en un tribunal federal interpuesta por los fabricantes de automóviles y distribuidores. Alegan que, al regular las emisiones, California está utilizando un mecanismo alterno -una puerta trasera, según varios comentaristas- para controlar la eficiencia del uso de combustible en los automóviles, asunto que, según los demandantes, le corresponde al Departamento de Transporte del Gobierno Federal. Un tribunal federal con base en Fresno (California) estudiará el caso en las próximas semanas.
"Las compañías de automóviles nunca quieren que se les regule", explica Pavley, quien recuerda que esta otra ley también depende de un juicio del Tribunal Supremo de Justicia, y en el que varios Estados, entre ellos California y Massachusetts, han demandado a la Agencia de Protección del Medio Ambiente para que declare al dióxido de carbono como contaminante y, en consecuencia, regule sus emisiones.
Como con las emisiones de gases de efecto invernadero, tema en el cual la Administración de George W. Bush se resiste a seguir el ejemplo californiano y también rechaza los parámetros del Protocolo de Kyoto, en el juicio sobre las emisiones de dióxido de carbono su posición es que el Gobierno Federal no tiene autoridad para regularlas.
Pero aun con estos obstáculos legales, California va por delante del resto del país en cuanto a protección al medio ambiente. Bien sea en la conservación de recursos naturales (cuánto petróleo se extrae, por ejemplo), en establecer altos estándares para la utilización de energías renovables (eólica, solar...) o en fijar estrictas normas para aprovechar la energía (en construcción de edificios, fabricación de frigoríficos, lavadoras...) y, por supuesto, en los límites a las emisiones, el Estado Dorado, como se le llama, es diferente.
"Históricamente, California ha estado a la vanguardia en el área de la protección al medio ambiente, y ahora lo está en particular respecto a lo que se refiere al calentamiento global", señala Jason Bardose, experto de la organización California para el Medio Ambiente. "Ya desde los años sesenta del pasado siglo, cuando se aprobó la Ley [federal] del Aire Limpio, California obtuvo permiso para establecer diferentes y más altos estándares que el resto del país".
California fue el 1er. estado en adoptar los catalizadores, que neutralizan notablemente el humo contaminante que emiten los tubos de escape de los automóviles. Además, tiene las más estrictas regulaciones para los fabricantes de frigoríficos, aparatos de aire acondicionado, calentadores de agua e incluso cosas de las cuales casi no se habla o se piensa que pueden ayudar en la conservación de energía, como los cargadores para las baterías de los teléfonos móviles.
Pavley formó parte de una legislatura estatal dominada por los demócratas, lo que facilitó la aprobación de las 2 leyes que llevan su nombre. La de los límites a las emisiones de gases de efecto invernadero, la que ha hecho que su nombre sea tan conocido, encontró un aliado inesperado: el gobernador republicano Arnold Schwarzenegger.
El famoso ex actor de cine -quien no cobra un centavo por su trabajo al frente de los asuntos de California- hizo honor a sus credenciales como político moderado capaz de trabajar con la oposición, y de ser alguien preocupado por asuntos como el cambio climático al apoyar y firmar la ley Pavley. El gobierno de Schwarzenegger, además, ha defendido en los tribunales la 1ra. ley Pavley sobre los límites en las emisiones de elementos contaminantes frente al ataque de las compañías fabricantes de automóviles.
Además, el fiscal general de California ha demandado a las compañías fabricantes de automóviles por el daño que han causado a lo largo de los años con los gases de invernadero que emiten los vehículos que manufacturan. Son daños, detalla el fiscal, a la salud de los californianos, la infraestructura pública del Estado y al medio ambiente en general.
La demanda fue interpuesta en septiembre, en un nuevo capítulo en el combate contra la contaminación. Es algo similar a lo ocurrido con los juicios de hace varios años en los que las compañías de tabaco fueron condenadas a pagar sumas millonarias a varios Estados por el daño que, durante décadas, causaron a la salud de los fumadores y por los costos en los presupuestos de salud pública para atender a los enfermos.
Los demandados son las tres grandes y tradicionales compañías fabricantes de automóviles identificadas con USA: General Motors, Ford y Chrysler (aunque esta última es ahora de copropiedad alemana), así como las japonesas Toyota, Honda y Nissan.
"Este tipo de juicios abre la puerta para atacar cualquier actividad que utiliza combustibles fósiles como energía", señala Gloria Bergquist, portavoz de la Alianza de Fabricantes de Automóviles. En términos prácticos, esta actitud de simpatía o apertura hacia todo lo que tiene que ver con el medio ambiente se expresa en áreas como la venta masiva de vehículos híbridos como el Toyota Prius.
En 2005, 1 de cada 4 de los 200.000 Prius vendidos en USA los compraron californianos. Gracias a una ley que se aprobó el año pasado para fomentar la venta de paneles solares para los hogares, y por la cual se obtiene un crédito en el pago de impuestos y una devolución en efectivo al adquirirlo, más de 7.000 casas instalaron en 2006 sistemas de utilización de energía solar. California produce ahora cerca de 200 megavatios de energía proveniente de paneles solares, cantidad que cubre las necesidades de energía eléctrica de unos 145.000 hogares (USA, en conjunto, produce 425).
California, la 6ta. economía del mundo, debe reducir para el año 2020 sus emisiones de gases de invernadero a los niveles que existían en 1990 (un 25% menos que ahora).
Guerra a los autos contaminantes: El republicano Schwarzenegger sigue la estela del demócrata Gore
California siempre ha sido un estado con inquietudes ambientalistas, y acaba de ratificarlo cuando es gobernado por un republicano, que le dio la espalda al debilitado George Bush en su aquellarre ambiental, y anunció que quiere reducir el 25% de gases de 'efecto invernadero' en 13 años. ¿Se atrevería Jorge Telerman a imitar a Arnold Schwarzenegger?
04 de febrero de 2007 - 10:15







