Sinceramente, no creo que al Gobierno se le mueva un pelo por las denuncias de corrupción que está movilizando la oposición. La masa electoral argentina es absolutamente ignorante, formada principalmente por el "lumpen proletariat" de las villas, los marginados de las áreas rurales, los movilizados por los punteros de los partidos políticos, segmento donde por el momento tienen absoluta mayoría los que están "afiliados" al oficialismo, y después de todo ese aluvión zoológico, en el que revistan personajes tan siniestramente risueños como D'Elía o Pérsico, viene una tímida "mayoría silenciosa", que contempla con estupor la reivindicación de los criminales terroristas como Vaca Narvaja, Firmenich, Verbitzky, y para qué recordar más personajes siniestros.
Esta pobre mayoría silenciosa cede ante el avance arrollador de los ululantes, los que saquean supermercados, los que violentaron las puertas de la ESMA en un supuesto ímpetu reivindicativo, los que copan comisarías, cortan las calles impidiendo la libre circulación, y, a veces, incluso castigan duramente al que quiere llegar a su trabajo o simplemente quiere
ejercer su libertad de transitar.
Lamentablemente, gracias al abandono de la escuela pública y la desjerarquización de las Universidades estatales, de lo que fue un claro ejemplo el bloqueo que duró casi diez meses para que no se nombrara rector, han producido este absoluto descontrol. Argentina está perdida para la democracia, y lo peor es que el próximo dictador no va a ser un Onganía, serio e incorruptible, sino un siniestro estrábico adolescente y peligrosísimo.
Esperen y verán...
Bergeret
'La corrupción y las elecciones'
A continuación, un UR expresa su opinión acerca de las próximas elecciones y sobre "la masa electoral argentina absolutamente ignorante".
18 de enero de 2007 - 00:00







