Los mejores orgasmos: Averiguá como extender ese goce

Si obtuviste uno ya es meritorio, pero tener uno con fuegos artificiales es muchísimo mejor. Para ello, te mostramos cómo podés hacer para alargar ese goce e incluso cómo triplicarlo. Toma nota, averiguá qué es mentira acerca de ellos.

Que uno es suficiente no es cierto, y más cuando existe la posibilidad de tener muchos y de grandes intensidades. Por eso no te conformes con poco y explorá tu sexualidad sola o con compañía. Lo importante es que desarrolles tus potencialidades y talentos en torno a tu cuerpo y a lo que puedes llegar a sentir. Una vez que estés conforme con las satisfacciones que lográs, podrás tener una vida sexual en pareja realmente envidiable.
Con este objetivo en la mira, te damos algunos consejos que podrán ayudarte a conseguir el cometido y orientarlo también a él a llegar a él.
1.- Tiempo y paciencia: Pedile que haga el mayor esfuerzo por hacer tardar su orgasmo. Está comprobado que para ambos es mejor el clímax si él ha aprendido a controlar sus eyaculaciones en pro de algo mejor, ya que la intensidad es mayor. Para ello te recomendamos que lo ayudes a probar parar varias veces cuando comience a sentir que llega al orgasmo y así logrará identificar las sensaciones previas a éste y podrá manejarlo con mayor propiedad.
2.- Ejercitar los músculos vaginales: El tener control de nuestros músculos más íntimos ayudará a mejorar nuestra vida sexual. Por eso, durante la penetración, contrae los músculos vaginales, como apretando fuertemente. Y una vez que llegues al orgasmo, no te sientas por satisfecha, sino que trata de disfrutar cada milésima de segundo del clímax y extiende tu cuerpo para seguir sintiendo más y viendo si puedes provocar otro. Ahora bien, fuera del coito, la mujer debe seguir realizado sus ejercicios de Kegel, los que se pueden hacer interrumpiendo, por ejemplo, voluntariamente la micción de orinar.
3.- Optar por la masturbación mutua: De esta manera, ambos controlarán los tiempos del otro y extenderán el placer intencionalmente. Además, la masturbación ayuda a mantener la excitación, acrecentarla y aumentar el conocimiento de los puntos erógenos de la pareja, y de uno mismo.
4.- Decile sí al sexo oral: Está comprobado que la mayoría de los orgasmos en las mujeres ocurren fuera de la vagina, específicamente, por estimulación clitorídea. Por eso, es bueno que de vez en cuando –o siempre, según te gusta– se practiquen sexo oral, porque así podrás generar clímax externos, alargarlos cuanto puedas –y pueda tu pareja– y luego seguir provocando otros al interior de tu cuerpo. En este sentido, es recomendable la penetración inmediatamente después de haberse logrado un orgasmo clitorídeo, pues todo está más sensible, lo que ayuda a provocar mucho más.
5.- Buscá nuevas posturas: No te quedes siempre con la misma. Variá de posición a medida que vayas sintiendo sensaciones más placenteras. Rodealo con las piernas, levantá el vientre, elevá los glúteos, etc. Vos sabes mejor que nadie qué es lo que te gusta. Entonces, buscá la postura para encontrarlo. Mientras más te muevas, más fácil será que logres encontrar tu punto G y obtener un orgasmo de dimensiones.
6.- Quiere tu cuerpo: Gran parte de las mujeres no llegan al orgasmo porque se sienten incómodas consigo mismas. No quieren ser vistas desnudas, están preocupadas de cómo se ven y de qué posiciones impiden ver esos rollos que le molestan. Pues bien, preparate psicológicamente para enfrentarte a este tema. Date un baño de espumas, relajate, humectá tu piel, cepillá tu pelo, ponete perfume y elegí las prendas que a tu juicio más te favorezcan. Luego, disfrutá cada momento, cada caricia, cada beso. Poné todo tu esfuerzo para concentrarte sólo en lo que está ocurriendo y verás que la sensualidad aflorará naturalmente.
7.- Relájate previamente: Cuando la mente y el organismo se encuentran tranquilos, relajados, las sensaciones siempre son mayores. Así, la mujer responde mucho mejor a la estimulación, se lubrica con mayor facilidad y mejora su disposición frente al tema. Y es que es sabido que para las féminas, el sexo parte por la mente y luego llega al cuerpo. Por eso, aquellas que viven estresadas o tienen muchos problemas en la cabeza, no logran lubricarse ni disfrutar del encuentro sexual, y menos lograr un orgasmo. Entonces, es necesario mantenerse serena, lograr un ambiente adecuado, el apoyo de la pareja y, por supuesto, el cariño y la paciencia para liberar las sensaciones a cabalidad.
# Los mitos
"El orgasmo es una experiencia y una sensación tan individual que no siempre uno está conectado con lo que en esos pocos segundos ocurre afuera. Para algunas parejas es importante compartir ese momento como un hecho afectivamente relevante, pero en esos instantes raramente alguien puede descentrarse de su experiencia para sentir lo que pasa del otro lado", explica el licenciado Ezequiel López. Y añade que: "Muy pocas parejas pueden lograr regularmente el orgasmo simultáneo, ya que requiere una coordinación, un autoconocimiento y un conocimiento del otro muy importantes. Apuntar al orgasmo simultáneo como la norma puede generar roces y malos entendidos en las parejas. Lo interesante, si vas a buscar esto, es plantearlo como un juego, no como una nueva exigencia (lamentablemente ya hay demasiadas...)".
Al respecto, el experto desmitifica algunas creencias sobre al orgasmo propiamente tal:
1.- La cantidad de orgasmos indica en qué medida la relación sexual ha sido satisfactoria. Hay muchos más parámetros que pasan por la calidad del encuentro. Pensar en el sexo en términos de cantidad genera malos entendidos, problemas, traumas, exigencias, que suelen dar lugar a la angustia y a veces a disfunciones sexuales.

2.- Si una mujer no alcanza el orgasmo es "frígida". Frigidez e impotencia son dos términos peyorativos, y en desuso para la mayoría de los sexólogos. Hoy utilizamos otros términos. Si el problema es la disminución del deseo sexual, "deseo sexual hipoactivo"; si se trata de dificultades con la lubricación, "trastorno de la excitación sexual en la mujer", y si en cambio nos encontramos con dificultades o imposibilidad para alcanzar el orgasmo, hablamos de "anorgasmia" o "retardo orgásmico".
3.- La eyaculación precoz se caracteriza porque ocurre en el momento mismo de la penetración o inmediatamente después. En realidad no existen actualmente criterios objetivos en términos de tiempos razonables de control eyaculatorio. Los parámetros para determinar cuándo el control eyaculatorio es deficiente se establecen a partir de las expectativas del propio individuo, por lo tanto, se define a la eyaculación precoz como la disfunción sexual que se caracteriza porque la persona eyacula antes de lo que desea, sea cual sea el tiempo o momento establecido como deseable.
De esta definición podemos deducir que se trata de un problema subdiagnosticado, es decir, que muchos varones lo padecen sin saberlo, ya que piensan que aunque no controlan voluntariamente su eyaculación, tampoco eyaculan tan rápido.
4.- Las mujeres sexualmente normales son multiorgásmicas. La capacidad multiorgásmica es una posibilidad de algunas mujeres, no una obligación, y depende de la sensibilidad de cada mujer, el autoconocimiento de su cuerpo, la capacidad de fantasear y de concentrarse en el estímulo sexual, y la habilidad de la pareja.
El sexo es para disfrutar, no una competencia, por lo tanto, si una mujer está satisfecha con un orgasmo, ¿para qué más?
5.- La mujer sexualmente normal alcanza el orgasmo solamente con el coito. Según el famoso Informe Hite (1991), solamente el 30% de las mujeres alcanzan con regularidad el orgasmo solamente por estímulo coital. El resto necesita un estímulo adicional (masturbación, un masajeador a pilas, sexo oral, etcétera). Vemos, entonces, la importancia de la estimulación adecuada del clítoris en la respuesta orgásmica femenina.
En general, notamos que se reducen las exigencias y disminuye la angustia en los varones y mujeres que acceden a esta información, en particular aquellos que antes pensaban en sí mismos como inexpertos, insensibles o anormales.