Ante la decisión de Néstor Kirchner de impulsar la candidatura a gobernador bonaerense de Daniel Scioli, muchas voces se han levantado.
Desde el oficialismo aceptando, la mayoría de los casos a regañadientes, pero aceptando al fin; desde la oposición criticando la no pertenencia de Scioli al territorio bonaerense, resaltando su identificación con la ciudad de Buenos Aires.
Por supuesto que compartimos esta última crítica, en mas de una oportunidad se han producido pases de un distrito al otro, y casi siempre como en este caso los pases son desde la ciudad de Buenos Aires a la provincia. Nobleza obliga, no solo el justicialismo ha apelado a estas prácticas, Ruckauf, Cristina Kirchner son algunos de los nombres, también desde la Alianza se postuló a Fernández Meijide.
Todos estos nombres, mas allá de la opinión política que nos merecieran y la valoración que pudiéramos hacer cumplían acabadamente con las exigencias constitucionales del artículo 121:
Para ser elegido Gobernador o Vicegobernador, se requiere:
1°.- Haber nacido en territorio argentino o ser hijo de ciudadano nativo, si hubiese nacido en país extranjero.
2°.-Tener 30 años de edad.
3°.-5 años de domicilio en la Provincia con ejercicio de ciudadanía no interrumpida, si no hubiese nacido en ella.
No es el caso del vicepresidente. Scioli cumple con los 2 primeros incisos pero claramente incumple el 3ro.
Al haber nacido fuera de la provincia la constitución exige cinco años de domicilio en la provincia con ejercicio de ciudadanía no interrumpida.
¿Cómo debemos interpretar la exigencia del 3er. inciso?
El ejercicio ciudadano por excelencia es el voto, o cuanto menos requiere figurar en el padrón o haberlo hecho, ninguno de estos extremos está acreditado por Scioli, a lo que debemos agregar que su residencia en la provincia se produjo cuando no había cumplido los 18 años, requisito indispensable para ser ciudadano.
Hace pocos días y ante la derrota sufrida en Misiones el presidente intentó dar muestras de un renovado republicanismo, la reducción de los miembros de la Corte Suprema de Justicia fue una muestra a lo que debemos sumar el desistimiento de Fellner de hacer la "gran Rovira" en Jujuy y el freno a Solá que estaba decidido violentar la constitución provincial.
Dijimos claramente que todo era un maquillaje y que mas allá de lo acertado de estas medidas, producto del "efecto Misiones", la naturaleza de Kirchner seguía siendo la misma: adecuar la constitución y las instituciones a su conveniencia, en este caso en la provincia.
No hay dudas, es aplicable a Kirchner y su gobierno la fábula del alacrán: Está en su naturaleza.
Scioli en Provincia: "Como en la fábula... Es la naturaleza de Kirchner"
El autor, diputado nacional nacional UCR-Bs. As. explica las limitaciones legales que tiene la precandidatura de Daniel Scioli en territorio bonaerense, pero la decisión de Néstor Kirchner de ignorar la legislación vigente.
09 de diciembre de 2006 - 11:03








