Caracas, VENEZUELA (Descifrado).- La escuela de Samba Villa Isabel no es precisamente la que marca el fuerte ritmo de las inversiones de Petrobras. Y aunque la estatal petrolera brasileña bien podría cantar "Estoy loco por ti América", el ritmo con el que avanza la empresa en la región varía de país a país. Colombia y Venezuela, de hecho, marchan con compases diferentes.
La sección sobre actividades internacionales que figura en el reporte de Petrobras correspondiente al año pasado revela cuan claro es el norte de la empresa fuera de su territorio: ser la petrolera líder de América Latina. Con ese objetivo en mente, la compañía adquirió nuevos activos en 2005, especialmente en Colombia, Paraguay y Uruguay, mediante un paquete de inversión que sumó 140 millones de dólares.
A pesar de que Argentina y Bolivia son los principales mercados de Petrobras en la región, después del doméstico, Colombia ha estado atrayendo buena parte del flujo de inversión que planifica la petrolera brasileña en su vecindario. La apertura de su industria tanto aguas arriba –exploración y producción de crudo y gas– como en refinación se perfila como el principal atractivo, puesto que en volumen de reservas probadas está muy lejos de equipararse a Venezuela o Bolivia.
De las reservas probadas de crudo y condensados que en total controla Petrobras fuera de Brasil, la mayor parte se sitúa en Venezuela y Nigeria con 25% cada una. No obstante, Colombia también figura con 4% del total, acercándose a Bolivia y superando a Estados Unidos y Angola.
A Colombia con todo
En el reporte de 2005, Petrobras destacó su reciente incursión en el segmento de distribución de petróleo en Colombia, país en el cual ya cuenta con trayectoria en labores de exploración y producción, al mantener presencia en 18 bloques que produjeron 16 mil 250 barriles diarios de crudo y líquidos de gas natural el año pasado. "En línea con la estrategia de expansión y de liderazgo en el continente, la compañía firmó un contrato de adquisición que le permitirá incorporar activos de suministro y venta al detal en el país a partir de 2006". La negociación también involucra a Uruguay y Paraguay.
La adquisición a la que hace referencia Petrobras en el reporte, aún sujeta a la aprobación del gobierno colombiano, incluye la compra a la angloholandesa Shell de 38 estaciones de servicio, entre propias y otorgadas bajo concesión, con ventas anuales de 235 mil metros cúbicos de combustible y contratos de suministro por 149 mil metros cúbicos.
También se incluyeron en el acuerdo un patio de tanques en Puente Aranda, con una capacidad de nueve mil metros cúbicos de almacenamiento; una planta para la mezcla de lubricantes con una máximo de 38 mil metros cúbicos; y un terminal de bases en Santa Marta. De esa manera, a través de su marca Lubrax, la brasileña también se aseguró un puesto en el mercado de lubricantes colombiano. "En 2005, más de 800 metros cúbicos de productos se vendieron, sobrepasando la meta del año en más de 75%".
La joya de la corona
Tomando en cuenta lo anterior, el interés que ha mostrado Petrobras por participar en el plan maestro de la refinería de Cartagena no es casual pues, de concretarse la negociación, le permitiría a la compañía tener presencia en prácticamente toda la cadena de valor del petróleo colombiano.
Petrobras formó parte de una oferta pública por el control accionario de la planta, la segunda mayor de Colombia con una capacidad actual de 75 mil barriles diarios, según la cual a finales de mes se anunciará el nuevo socio de la estatal Ecopetrol en Cartagena. El gerente de la firma para América, África y Eurasia, Joao Carlos Araujo, aseguró a la prensa colombiana que se dan las puntadas finales a la propuesta económica y técnica para competir por el negocio.
Agregó que Petrobras también negocia la compra de activos aguas arriba que hoy le pertenecen a otras petroleras, con lo cual sus inversiones en suelo colombiano ascenderían a 150 millones de dólares.
Pdvsa había manifestado su interés en participar en Cartagena, pero problemas de última hora derivaron en la ausencia de la estatal en la presentación de la oferta. Tras la ampliación de la participación de Pequiven en la petroquímica Monómeros Colombo-Venezolanos, se esperaba que la intervención nacional en Cartagena sería el segundo eslabón de una cadena de acuerdos que también incluye la construcción del llamado Gasoducto Transcaribeño y la posible participación de Ecopetrol en labores de exploración y producción en Venezuela.
Del dicho al hecho
Mientras en Colombia Petrobras apura el paso para ampliar su presencia, en Venezuela avanza con timidez en ciertas áreas y manifiesta su interés en la explotación de crudos pesados.
Venezuela tiene en la mano una veintena de acuerdos energéticos firmados con Brasil que han servido de palanca para la negociación de un gran número de proyectos entre ambas petroleras. Uno de los más importantes es la refinería conjunta José Ignacio Abreu y Lima, planeada en Pernambuco con una capacidad proyectada en 200 mil barriles diarios, cuya piedra fundacional se colocó este año.
Otro proyecto relevante es la cuantificación y certificación por parte de Petrobras de reservas de crudo extrapesado en el bloque Carabobo I de la Faja del Orinoco. De llegar a buen término el acuerdo, cuyos detalles de oferta pública aún no se han revelado, la empresa brasileña extraería la mitad del petróleo que procesará la refinería de Pernambuco.
La intervención de Petrobras en el proyecto de gas natural costa afuera Mariscal Sucre, que fue negociado por años entre Pdvsa y Shell, es otro punto focal de sus inversiones en el país, que se suman a su reciente participación en el proyecto de gas Rafael Urdaneta, en el Golfo de Venezuela. No obstante, el memorando firmado para el primero de estos planes tuvo que ser prorrogado hace pocos meses para darle suficiente tiempo a la brasileña de decidir su participación.
Tal como ha ocurrido con muchas otras petroleras, la migración de los convenios operativos a empresas mixtas –Petrobras está en proceso de firmar la transformación de cuatro de los activos que controlaba en esta nueva figura– parece haber encendido la alarma de la precaución para las empresas.
Es de esta manera como, en medio de amenazas de migración de las asociaciones de la Faja del Orinoco y del cobro retroactivo de Impuesto Sobre la Renta a todas las petroleras que participaron en los convenios operativos, Petrobras prefiere el paso lento en Venezuela.
Más rápido que el rumor, Petrobras expande sus músculos
La estatal brasileña tiene como meta ser la petrolera líder en América Latina. En Colombia, marcha rápidamente y podría estar cerca de completar su presencia en todos los eslabones del negocio. En Venezuela, avanza con calma aunque manifiesta su interés en la explotación de crudos pesados.
07 de agosto de 2006 - 00:00








