OPINORAMA ( Donde la opinión es lo que cuenta). Alfabeto griego
El idioma es el conjunto de palabras con las que los individuos de un pueblo, de una nación se comunican entre sí. Se ha dicho que una de las principales cartas de identidad de un grupo humano es su idioma, su lengua. Sea que hablemos de las habladas por millones de personas, como el castellano o el inglés, o de dialectos usados por grupos tribales para designar las maravillas de su cotidianidad.
El idioma es la herramienta que ha dado al ser humano superioridad sobre las demás especies, al permitir trasmitir conocimientos de una persona al resto, ya sea en forma individual o grupal.
Nuestro idioma, como varios otros idiomas occidentales, se basa en veintiocho letras.
Nuestro idioma, el castellano, acopia el precedente de una inmensa trayectoria histórica, en la que entre otros aportes, recibió el que indudablemente dejaron en la península Ibérica, 800 años de permanencia musulmana.
La importancia de la lectura
A nuestra generación le tocó, por suerte, el rigor de maestros y profesores, que dedicaron horas a enseñarnos el uso del lenguaje, las reglas gramaticales, la ortografía. Con tal aprovechamiento, quizás hayamos aprendido la rica posibilidad de comunicarnos mediante palabras, a través de la combinación de esas 28 letras.
Las palabras, pueden denotan amor, odio, enemistad, sinceridad, tristeza y alegrías. Con esas 28 letras combinadas hemos tomado debida nota del contenido de muchos libros. Con esas 28 letras combinadas nos leyeron el resultado de un examen clínico anunciándonos una enfermedad que luego superamos.
También con esas 28 letras combinadas, leímos la sentencia condenatoria expresada por un juez penal, para los que en un tiempo fueron considerados señores absolutos en el manejo de nuestras vidas y bienes.
Pero nunca durante toda nuestra época como alumnos, escuchamos que esas 28 letras combinadas, se usaran para formar oraciones que permitiesen el incumplimiento de normas, o que desde las esferas superiores de la escuela, se instigara al "faltazo", por ver un partido de fútbol y que tal situación fuese, a su vez tema de debate nacional.
Viene por tanto a cuento, aquel famoso dicho que dice: "una imagen vale más que mil palabras". No es cierto, parece en tal caso, que una imagen valiera mucho más. Parece que valiera la pérdida de conocimientos, valiera la degradación de una educación ya bastante venida a menos, valiera la tergiversación en la escala de conductas y valores. Todo ello, no sólo con la anuencia de los institutos de enseñanzaza, sino con el insólito auspicio familiar.
Mundial de fútbol
Entonces, si un evento deportivo transportado en imágenes por medio de la TV, puede suplantar con tanta liviandad los momentos de un proceso educativo, es que los extremos en las formas de vida que estamos tocando, son sencillamente patéticos.
Alguien podrá decir a esta altura del artículo-si es que lo siguió leyendo- que es una antigualla, o un ejemplo represor en cómo suprimir libertades.
Casualmente, para conseguir y gozar con responsabilidad e inteligencia de la libertad que la ley, las costumbres y la sociedad nos dispensa, debemos poseer previamente una amplia educación, una sólida instrucción con bases de etica y disciplina.
¿De que forma los libertinos progresistas que hoy apoyan el "faltazo" para el mundial de fútbol, se harán responsables luego de la pobre y caduca educación que se brinda en la inmensa mayoría de los institutos de enseñanza?
Finalmente, el saldo de esta lábil y poco eficaz concepción educativa escolar, tanto primaria como secundaria, lo que conseguirá con medidas como las que parece se llevarán a cabo, redundarán en una cada vez más chata e ineficiente educación estatal y privada. Quedará también abierta la factibilidad de realizar cada vez menos combinaciones de palabras, oraciones y comprensión de textos, a partir de esas 28 letras.
El alfabeto, que por lo general se admite como conocido y surgido, en lo que hoy es Siria y Palestina entre el 1700 a.C. Fue afanosamente estudiado y enriquecido por la generaciones precedentes. La base del progreso de la humanidad, estuvo siempre apoyada en el estudio y la transmisión de conocimientos.
Si bien el tiempo fue modificando-nuestro alfabeto-, adaptándolo a las nuevas culturas y civilizaciones, suena algo extraño que pasado el año 2000, hagamos-al menos en nuestro país- tan mal uso del mismo e inclusive privilegiemos la vista de encuentros deportivos a la profundización de la educación, que deviene en parte del mejor uso en la composición de esas 28 letras.
Blogs interesantes (2): 28 letras
Aproximación al debate sobre si un Mundial de Fútbol justifica suspender la educación de los niños, adolescentes y jóvenes... bah, del futuro de una sociedad.
21 de abril de 2006 - 00:00







