Todo lo que Ud. debe saber sobre la gripe estacional y la aviaria

Mientras se alerta acerca de la pandemia de gripe, no se debe olvidar que en los próximos meses comenzará a circular la influenza estacional, la gripe de todos los años. Para esta enfermedad sí existe una vacuna, que es altamente eficaz, y que es preciso administrarse antes del invierno.Vacunarse contra la gripe: la principal medida de prevención disponible. A continuación le acercamos un documento elaborado para U24 por el Dr. Horacio López, Profesor Titular de Infectología de la UBA y de la Universidad Favaloro y Director de Carrera de Especialistas en Infectología de la Facultad de Medicina de la UBA.

El mundo entero se está preparando para enfrentar una pandemia de gripe, la primera del siglo XXI. El riesgo es cada vez mayor, y desde hace más de 2 años se está temiendo que se desencadene en algún momento. Sin embargo, mientras la incertidumbre rodea a la gripe aviaria, una preocupación mucho más tangible y conocida se presenta de manera indefectible cada invierno: el virus estacional de la influenza, que hoy por hoy es el que más infecciones y muertes por gripe ocasiona, y cuya mayor circulación se produce durante los meses más fríos.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), las epidemias anuales de gripe afectan entre el 5 al 15% de la población, causando entre 3 a 5 millones de casos de enfermedad severa, y de 250 a 500 mil muertes cada año. En USA, las epidemias anuales de gripe enferman a dos tercios de la población; de ellos, el 50% requiere atención médica, y unos 36.000 mueren.

Afortunadamente, esta gripe -llamada "estacional" o "humana"- puede prevenirse con una vacuna de probada eficacia, cuya composición varía cada año según las principales cepas de virus circulantes (esa es la razón por la que hay que vacunarse todos los años). Se recomienda administrársela antes de la llegada de los primeros fríos, cuando la influenza comienza a circular con mayor frecuencia, para que el organismo tenga tiempo de crear inmunidad.

El Estado argentino incrementó la compra de dosis de vacunas con respecto a años anteriores. Los afiliados al PAMI, pueden recibir la vacuna en forma gratuita, y muchas obras sociales y prepagas ofrecen la vacunación a los grupos de riesgo sin cargo -o con grandes descuentos-. En algunas empresas se vacuna a su personal, formen parte o no de los principales grupos de riesgo.

Con esto, además de evitar las consecuencias de por sí graves de la gripe normal (neumonía, deshidratación, empeoramiento de la insuficiencia cardiaca congestiva, el asma y la diabetes, entre otras), mejorarán las estrategias de vacunación en la población. Ello con-tribuirá además a prepararse para la pandemia en caso de que ocurriera, tanto for-taleciendo las redes de vigilancia epidemiológica como mejorando las condiciones locales de importancia (centros de atención y de vacunación disponibles, grados de preparación, grupos vulnerables, magnitud de la provisión de vacunas, etc.).

* Quiénes deben vacunarse

Se estima que en el mundo hay aproximadamente más de mil millones de personas consideradas de alto riesgo para las complicaciones de la gripe: 385 millones de mayores de 65 años y 700 millones de menores de 65 años con alguna condición de riesgo. Además, 24 millones de trabajadores de la salud en contacto con los grupos de riesgo que deberían vacunarse para prevenir la diseminación de la enfermedad .
Los principales grupos de riesgo son: mayores de 64 años, niños entre 6 y 23 meses de edad (la Sociedad Argentina de Pediatría lo recomienda sólo en niños con determinados problemas de salud), y personas de entre 2 y 64 años con mayor vulnerabilidad por padecer de-terminadas enfermedades coexistentes.

Estas enfermedades o factores de riesgo incluyen a los pacientes con problemas cardíacos, pulmonares o renales crónicos, diabetes, asma, cáncer; inmunodeprimidos; VIH/SIDA; personas de entre 6 meses y 18 años que reciben tratamiento crónico con aspirina y embarazadas. También debería vacunarse el personal de salud que atiende a pacientes en forma directa, quienes estén en contacto con niños menores de 6 meses, y residentes de asilos para ancianos e instituciones de cuidado a largo plazo.

En USA, la Comisión Asesora en la Práctica de la Inmunización (ACIP), además recomienda la vacunación en aquellos pacientes con alguna condición (ej. disfunción cognitiva, lesiones en médula espinal, desórdenes convulsivos u otro neuromuscular) que pueda comprometer la función respiratoria o pueda incrementar el riesgo de broncoaspiraciones.

En los países con aves infectadas por el virus H5N1, además, tienen que recibir la vacuna otros grupos de alto riesgo, como las personas que trabajan con aves de corral o el personal sanitario de primera línea. El objetivo aquí es minimizar la oportunidad de que el virus de la gripe aviaria intercambie información genética con los virus de la gripe estacional, ya que esto podría dar origen a un virus pandémico.

* Por qué vacunarse

La gripe puede complicarse, en especial en las personas que integran los "grupos de riesgo". A las habituales molestias que ocasiona el virus, hay que sumar la posibilidad de que el cuadro se agrave, siendo lo más temido la neumonía.

Ésta es una de las complicaciones más frecuentes de la gripe, y consiste en una inflamación o infección grave de los pulmones. Representa la primera causa mundial de mortali-dad por infecciones en los menores de 5 años de edad y en los adultos, provocando 3,5 mi-llones de muertes al año.

Todos los años, los pacientes que pertenecen a los grupos de riesgo deben administrarse la vacuna antigripal antes de que llegue el invierno, para adquirir inmunidad contra el virus de la influenza, que circula principalmente en la estación fría.

* La vacuna de la gripe no causa gripe

Pese a la experiencia y la evidencia, muchas personas siguen creyendo que la vacuna antigripal produce gripe. Nada más inexacto: los virus de la vacuna están muertos. Lo que sí puede suceder es que esa persona sufra un resfrío fuerte, o un "estado gripal", pero no la gripe o influenza, cuyas consecuencias suelen ser mucho más agresivas que cualquier resfrío.

* Aplicación

La vacuna se administra por vía intramuscular, generalmente en la zona del hombro. Luego de la aplicación, el organismo desarrolla anticuerpos contra los virus inactivados, y estos anticuerpos proveen protección contra la infección. El proceso lleva entre 10 a 14 días; es por eso que se recomienda la inmunización antes de que llegue el invierno, época de máxima circulación del virus.

Se aplica una sola dosis, con excepción de los menores de 9 años, que según indicación mé-dica pueden requerir 2 dosis. Todas las vacunas que se comercializan son buenas, efectivas, seguras y responden al diseño ordenado por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

* Evitar el contagio

Medidas sencillas que pueden cortar la cadena de contagio de la gripe:
• Evitar estar muy cerca de otras personas enfermas, y en caso de contagiarse, alejarse de otras personas para protegerlas.
• Quedarse en casa si se está con gripe: no concurrir al trabajo, escuela ni a lugares pú-blicos.
• Cubrirse la boca y la nariz: utilizar barbijos o protegerse con un pañuelo cuando tosa o estornude.
• Lavarse las manos frecuentemente.
• Tratar de no tocarse los ojos, la nariz ni la boca, que son vías de ingreso de los gérmenes.
• Sin embargo, la manera más efectiva de prevenir la gripe –sobre todo para aquellos incluidos en los llamados "grupo de riesgo" es aplicarse la vacuna antigripal.

* Pandemia: definición, causas y previsiones

La pandemia de gripe o influenza ocurre cuando aparece un nuevo virus contra el cual la población no tiene inmunidad y se disemina con rapidez alrededor del mundo, pudiendo afectar a millones de personas.
Hacen falta tres condiciones para una pandemia de gripe: debe aparecer un nuevo subtipo de virus que no haya circulado previamente entre seres humanos; éste tiene que ser capaz de provocar enfermedad en el ser humano; y necesita poder transmitirse con facilidad de per-sona a persona. Esta última es la única condición que le queda por cumplir al H5N1, cepa de virus aparecida en humanos, con 18 casos y 6 muertes en Hong Kong, en 1997. Desde fines de 2003 se han confirmado con pruebas de laboratorio más de 184 casos de infección humana por el virus en ocho países (Camboya, Indonesia, Turquía, Irak, China, Tailandia, Vietnam y Azerbaijan), con más de 50% de mortalidad. La mayoría de los infectados eran niños y adultos jóvenes que hasta entonces gozaban de buena salud.

Hasta el presente, al virus H5N1 le "cuesta" infectar a las personas, ya que con decenas de millones de aves de corral infectadas sólo produjo 184 casos en humanos.

El alerta de pandemia en el cual se encuentra actualmente el mundo constituye una oportunidad única para prepararse y enfrentarle adecuadamente. Nunca antes hubo avisos, ni en la pandemia de 1968 con 1 millón de muertos, ni en la de 1957, que mató a 2 millones de personas. Tampoco durante la llamada "gripe española" de 1918, cuando murieron 40 millones de personas, una de los más mortíferas en la historia de la humanidad.

* Alerta máxima

Es probable que la pandemia comience con varios casos simultáneos de enfermedad respiratoria en humanos de una región con antecedentes de gripe aviar, lo que podría indicar que comenzó la transmisión de persona a persona.

Las pandemias de gripe anteriores se diseminaron en un plazo de 6 a 9 meses. En la actualidad, con el volumen de tráfico aéreo, terrestre y marítimo, podría propagarse en apenas 3 meses.

En toda la historia, ninguna intervención humana ha logrado detener una pandemia una vez que ésta se ha declarado… ¿Hay una posibilidad de que se pueda apagar la chispa antes de que el incendio comience? Ello dependerá de que se detecte rápidamente un brote de transmisión humana, y de que se actúe con celeridad.

* Qué hacer ante la pandemia

El virus de la gripe aviaria H5N1 está transmitiéndose cada vez a más países, mutando miles de veces por día, y se teme que por último logre adaptarse y transmitirse entre humanos. Aunque es impredecible cómo y cuándo se desatará la pandemia, estimaciones conservadoras indican que podría enfermarse el 20% de la población mundial, con 30 millones de hospitalizaciones y más de 7 millones de muertes.

El microorganismo ya está presente en 3 continentes, diseminado por las aves migratorias (en marzo último, se registraron nuevos casos en Italia, Francia, España, Suiza, Israel, Ale-mania, India, Pakistán, Nigeria y Rumania, entre otros). Contagió a una amplia gama de especies, desde todo tipo de aves hasta gatos, tigres, cerdos, perros y civetas, entre otros. Además, cada nuevo caso en humanos incrementa el riesgo de que el virus se adapte y co-mience a transmitirse entre personas.

*¿Qué se puede hacer antes de que se produzca la pandemia?:
Vacunarse contra la gripe de todos los años. Si bien todavía no hay vacuna contra el virus pandémico, la recomendación para aquellas poblaciones que se encuentran cercanas al inicio del período invernal es protegerse de los virus tradicionales de la gripe con las vacunas disponibles. De esta manera, se evita la coexistencia de ambos virus (el estacional y el aviario) en un mismo huésped, y se dificulta la mutación hacia una forma contagiosa entre humanos.

Un informe de la OMS señala que "una red de vigilancia de la gripe humana y la gripe aviar y un programa de vacunación antigripal para grupos de población concretos son los pilares básicos de una política nacional contra la gripe", ya que uno de los principales elementos de la preparación para la pandemia es "el fortalecimiento de la ca-pacidad para responder a las epidemias de gripe anuales".

La Argentina ya diseñó un Plan de Respuesta Integrada para la Pandemia de Influenza, que incluye medidas como el fortalecimiento de la red de centros de referencia y vigilancia epi-demiológica, la compra de antivirales y una mayor provisión de vacunas antigripales para este invierno.

* Cómo combatir la pandemia

Distintas entidades están ensayando vacunas para contener al temible virus H5N1. Sin duda alguna, la vacunación constituirá la principal medida para proteger a la población contra la gripe pandémica. No obstante, no habrá suficientes vacunas en ningún país hasta varios meses después del comienzo de la misma, ya que la producción de vacunas es un proceso que lleva tiempo, y no podrá comenzar a hacerse a escala hasta que haya surgido el nuevo virus y se haya declarado la pandemia.

Según la OMS, se están investigando otras tecnologías para producir más vacunas en menor tiempo, porque "la actual capacidad mundial de producción está muy lejos de cubrir la de-manda prevista durante una pandemia".

Al inicio de la pandemia, ante la ausencia de vacunas, los antivirales serán la intervención médica para proveer protección contra la enfermedad.

* Otras medidas

Prever y planificar ayudará a disminuir la transmisión del virus, reducir el número de casos afectados, las hospitalizaciones y las muertes. Facilitará también mantener los servicios esenciales y reducir el impacto social y económico de la misma.

Las principales medidas tienden a fortalecer el grado de preparación de los países, reducir las oportunidades de aparición de un virus pandémico, mejorar el sistema de alerta tempra-na, retrasar el inicio de la propagación internacional y acelerar el desarrollo de vacunas.

Algunos países, entre los que se encuentra Argentina, elaboraron planes de contingencia.

Algunas de las consideraciones más importantes que la OMS recomienda son:

• Promover la participación, integración y coordinación entre diferentes sectores del Estado que deban participar en la respuesta pandémica, además del área de Salud.
• Estimar el impacto de la eventual pandemia en diferentes escenarios para desarrollar las estrategias que deberán ser llevadas a cabo. Por ejemplo, las tasas de ataque posi-ble, los grupos de riesgo afectados, el número de centros de atención que serán nece-sarios, las consultas ambulatorias y las internaciones que puedan preverse y las muer-tes que podrían ocurrir. Se deberá organizar la disponibilidad de camas para la inter-nación y el tratamiento de un gran número de personas en un corto tiempo y los lu-gares para el acopio de insumos.
• Conocer con claridad las normas necesarias sobre las restricciones de viajes, el cierre de establecimientos, la prohibición de reuniones con gran cantidad de personas y el aislamiento de aquellos infectados o sospechosos de estarlo.
• Garantizar que el sistema de vigilancia epidemiológica sea capaz de detectar el virus y su transmisión interhumana, notificar los casos en forma precoz y transparente para la protección de la salud internacional, y vigilar activamente los síndromes febriles respiratorios agudos.
• Asimismo, se necesitará prever el adecuado funcionamiento de aquellos servicios esenciales para el país tales como la energía, el suministro de agua, el transporte y las telecomunicaciones.