Los soldados estadounidenses tienen prohibido ver esta película: "Kurtlar vadisi - Irak" ("El valle de los lobos -Irak"). El mando militar está preocupado por su seguridad o tiene sus propios gustos cinematográficos.
Prohibido para marines:'El Valle de los Lobos'
La película más cara de la historia de Turquía, titulada 'El valle de los lobos', en idioma original y con subtítulos, plagada de ataques contra USA y con detalles antisemitas, encandila en Alemania a miles de ciudadanos de origen turco de todas las edades y sexos.
La película más cara de la historia del cine turco (US$ 10 millones) hace algo que no es habitual en Hollywood: los malos son los estadounidenses. Los malos son los soldados estadounidenses en Irak. Y hasta el alcalde de Estambul le ha dado su bendición.
Las tropas de 'marines' que aparecen matan a inocentes en una boda, se llevan a los detenidos a Abú Ghraib (dónde si no) y ahí dejan que un médico (judío) les quite los órganos para venderlos.
Esta especie de Mengele judío se queja a un militar norteamericano de que le traiga cadáveres, en vez de heridos, para la extracción de órganos. No falta en la película una recreación de los sucesos en la cárcel de Abu Graib ni hasta la presencia de un jeque bueno que impide la decapitación de un periodista.
Se dice que la película parte de un hecho real: en julio de 2003, 11 soldados de las fuerzas especiales turcas fueron detenidos por los norteamericanos en el Kurdistán iraquí (en Suleimaniya y Kirkuk) y mantenidos detenidos durante dos días. No está claro qué hacían allí los turcos, que trabajaban de paisano en Suleimanía, pero el incidente perjudicó las relaciones entre los dos países. La prensa turca vio tocada su fibra nacionalista y en Occidente el tema pasó desapercibido.
En la película 1 agente turco y otros 3 acompañantes, unos Rambo en versión otomana, se dedican a combatir a unos soldados 'americanos' malísimos y capaces de todas las canalladas imaginables.
Se estima que unos 200.000 de los 2 millones de turcos residentes en Alemania han visto la película en los primeros 10 días de exhibición, que lleva camino de convertirse en un gran éxito de público y de recuperar pronto los € 8,4 millones que costó su producción.
En el barrio berlinés de Neukölln, donde reside gran número de turcos, el pasado lunes el cine de unas galerías comerciales con capacidad para 520 localidades estaba casi lleno.
En la entrada, unas adolescentes insultaban y llamaban "tonto" al vendedor de entradas, que se negaba a vendérselas por considerarlas menores de 16 años, la edad mínima permitida para presenciar la película.
La frase más repetida es: "Ya era hora de que se mostrase la realidad".
Un joven de 20 años que ha visto la película 2 veces, explica en alemán: "En Turquía, cuando emiten la serie [en la que se basa la película] no hay nadie en la calle. Todo el mundo la ve. El protagonista es muy popular, también aquí entre los turcos. La película me ha gustado, porque trata hechos reales, y lo hace de una forma cruda. Presenta la verdadera cara de los americanos".







