DESAFÍOS DEL DESARROLLO

Brasil tendrá telefonía móvil 4G pero le faltan puertos, vías y autopistas

Luces y sombras de la economía de Brasil que no es diferente a a la mayoría de los países emergentes: fuerte desequilibrio. Conviven los extremos, y eso resulta la limitación pero también el desafío para subir otro peldaño. Un informe revelador para esclarecer el mito.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Con 220, 4 millones de abonados a la telefonía móvil (cifras de julio), o sea 113 equipos de celulares funcionando cada 100 habitantes, Brasil descubre las ventajas de tener más velocidad para acceso a internet desde los dispositivos móviles. Por eso ya se cuentan 29,6 millones de clientes de la tecnología 3G, sumando smartphones y terminales de datos.

 
Y los brasileños van por la 4ta. generación de telefonía móvil, la Long Ter Evolution (LTE), tecnología 4G, que ingresaría en operaciones en el 1er. semestre de 2013, de acuerdo al cronograma del Ministerio de Comunicaciones.
 
Las expectativas de que en esta oportunidad no habrá mucha demora en la licitación de frecuencias prometida por las autoridades se fundamentan en una realidad: la Copa del Mundo FIFA 2014 precisa de esa tecnología.
 
El ministro de Comunicaciones, Paulo Bernardo, marido de la ministro jefe de la Casa Civil, Gleisi Hoffmann, ha prometido la licitación para abril de 2012 (fue reservada la frecuenca de 2,5 GHz para la 4G) y ambiciona que, 1 año después de la firma de los contratos, la tecnología se encuentra en aplicación en las 12 ciudades que serán sedes del campeonato de la Federación Internacional de Fútbol Asociado. Es decir que se puedan probar su funcionamiento durante la Copa de las Confederaciones, en 2013.
 
Brasil se incorporará a una tecnología muy avanzada: hay 19 redes LTE en 9 países y varios proyectos en ejecución. El caso más exitoso de 4G ocurre en USA: de los actuales 2 millones de clientes 4G en el mundo, 1,8 millón son estadounidenses.
 
Para el consumidor, el beneficio más evidente es el aumento en la velocidad de acceso a internet: "Algunas redes 3G ofrecen actualmente una velocidad de 1 megabit por segundo (Mbps). Con LTE puede llegar a 8 o 9 Mbps, tal como lo ha demostrado Verizon en USA", segun Erasmo Rojas, presidente del Consejo de la Asociación 4G Américas.
 
Con esa velocidad de tráfico, los videos de alta definición son posibles y también la interactividad, principalmente en los juegos digitales. Las conexiones entre equipos, denominada M2M, gana varios puntos. "Es un mercado importante, que podrá sumar entre 20 millones y 25 millones de equipos conectados hacia 2020", dice Rojas.
 
Esa novedad podría provocar la impresión de que la infraestructura de Brasil es moderna, propia de una economía pujante.

Sin embargo, sería una impresión errada.
 
Hay preocupación en Brasil por la caída en las inversiones públicas, que han declinado por diferentes motivos que incluye al ajuste fiscal del gobierno de Dilma Rousseff, pero no es el único y, probablemente, tampoco el más importante.
 
De acuerdo a Gustavo Patu y Sheila D'Amorim, en el diario Folha de S. Paulo, los números difundidos por 22 de los 26 estados de la República Federativa, muestran que de los R$ 13.600 millones (US$ 8.069 millones) de 2010 se bajó a R$ 8.400 millones (US$ 4.983 millones) en 2011. Apenas Mato Grosso, Mato Grosso do Sul y Pernambuco lograron un incremento respecto del año anterior.
 
Es importante considerar que Petrobras -cuyas cuentas fueron retiradas de las metas fiscales de la Unión hace 2 años para permitir la expansión de obras y compras de equipos- también declinó.
 
La explicación se encuentra en la interrupción de la estrategia del 2do. gobierno Lula para ampliación de inversiones públicas, en torno a la creación del PAC (Programa de Aceleração do Crescimento).
 
El tema es muy importante para Brasil porque la calidad de su infraestructura empeoró en relación al promedio global.

Un informe de Renée Pereira, de O Estado de S.Paulo, informó que Brasil perdió 20 posiciones en el ranking global de competitividad que elabora el Foro Económico Mundial: del lugar Nº 84 cayó al Nº 104. En 2010 ya había perdido 3 lugares a causa de la lentitud gubernamental para ejecutar los proyectos importantes.

 
La obra pública es un posible escenario de corrupción y en Brasil, con tantas denuncias sobre corrupción gubernamental, la consecuencia ha sido un freno en las inversiones públicas más importantes como la red de autopistas. La calidad de las carreteras brasileñas cayó 13 posiciones, de acuerdo a un ranking mundial elaborado en base a las opiniones de 200 empresarios. Hoy día la red vial de Brasil ya está entre las 25 peores de 142 países analizados.
 
En el Ministerio de los Transportes, de acuerdo a datos del Departamento Nacional de Infraestructura de Transportes (Dnit), fueron suspendidas 41 licitaciones.
 
De acuerdo al consultor para logística e infraestructura de la Confederación Nacional de Agricultura y Pecuária de Brasil (CNA), Luiz Antonio Fayet, era previsible para él la desmejora, en una economía que está creciendo. Para él, un punto crítico es el portuario, cuya calidad cayó 7 puntos y está entre los 13 peores analizados por el Foro Económico Mundial: Nº 130 sobre 142 países.
 
"Precisamos dar un salto en la infraestructura, tanto en calidad como en cantidad", dijo el director ejecutivo de la Asociación de los Usuarios de Puertos de Bahia (Usuport), Paulo Villa. De acuerdo a él, hoy hay una demanda en Brasil para construir 29 terminales de contenedores pero no hay iniciativas para concretar semejante ambición.
 
En Salvador de Bahía, explica Villa, solo existe 1 terminal de contenedores, que está siendo ampliada. Hay un proyecto de una nueva área dentro del puerto público pero la Agencia Nacional de Transportes Aquaviários (Antaq) decidió tomarse 36 meses para hacer una licitación. 
 
"Ya pasaron 14 meses y no hay novedades. La ampliación de la actual terminal no será suficiente para atender la demanda de las empresas, que terminan buscando puertos al sur y sudeste para exportar sus productos", él agregó.
 
Fayet, de la CNA, completó la descripción, agregando lo que ocurre en el Norte brasileño: "En Belém, la capacidad de exportación es 0. En São Luiz, el límite de 2 millones de toneladas de capacidad no cambia desde hace 18 años. En Santarém, el volumen es igual desde hace 10 años. Ninguna expansión en una área que debería atender el crecimiento del agronegocio".
 
El gobierno no convoca a licitación ni tolera la iniciativa privada: esa es la gran crítica desde la economía privada.
 
"El gobierno es muy moroso para concretar la construcción de un puerto. Solo para terminales públicas hay casi R$ 6 millones (US$ 3.600 millones) aguardando concreción", dijo el presidente de la Asociación Brasileña de Terminales Portuarias  (ABTP), Wilen Manteli.
 
Desde que el nuevo ministro de la Secretaría de Puertos, Leônidas Cristino, asumió ese cargo, las decisiones se encuentran demoradas. Ex alcalde de Sobral, en Ceará, consumió tiempo poniéndose al día con los temas. Hay una agenda de temas que esperan respuesta, comenzando por la tarifa por el uso del espejo de agua (el área donde permanecen los navíos en los puertos). 
 
"El empresariado está bastante pesimista en relación a la infraestructura brasileña", dijo el coordinador del Núcleo de Innovación y Competitividad de la Fundação Dom Cabral, Carlos Arruda
 
Esa fundación es la que compila los datos que aparecen en el Relatório Global de Competitividade del Foro Económico Mundial.
 
Según él, la calidad del sistema ferroviario brasileño recibió la calificación más baja: 1,9 punto (igual que en 2009 pero cayendo 4 puntos en el ranking respecto a 2010, cuando había subido).
 
El promedio de la infraestructura brasileña recibió 3,6 sobre 10. "Es una posición muy negativa para Brasil", concluyó.