Julio Aurelio: "La inseguridad sigue siendo el tema más relevante"

Lo de Néstor Kirchner y la inseguridad solamente puede explicarse en una tosudez adolescente revestido de falsa ideología. La siguiente entrevista a Julio Aurelio, pionero de la investigación de tendencias en la opinión pública, fue realizada por la revista EDICIÓN i.

CIUDAD DE BUENOS AIRES ( EDICIÓN i). Julio Aurelio fue el pionero de los sociólogos argentinos que se volcaron a la investigación de las tendencias en la opinión pública. También fue pionero en España. Y sigue volcado a la exploración, considerando sus flamantes mediciones sobre audiencias en radio y TV, competitivas de las que realiza Ibope. Él aprecia la tecnología, y por eso ha incorporado hardware y software suficiente como para trabajar en evaluaciones en tiempo real. EDICIÓN i lo entrevistó para conocer sus opiniones terminando el 3er. trimestre del año preelectoral.
-¿Ha evaluado la gestión del presidente Néstor Kirchner?
 
-Sí. Es una pregunta casi obligada en todos los trabajos políticos que hacemos. Y en todas las mediciones la percepción de la gente sobre la gestión presidencial sigue estando en valores altos.
No tan altos como estuvieron en su momento, tal vez, en la ‘imagen positiva neta’, es decir la calificación ‘Muy buena’ más ‘Buena’; pero lo que nosotros llamamos ‘evaluación favorable’, conformada por la ‘Muy buena’, ‘Buena’ y la ‘Regular más bien buena’, nos está sumando, a nivel nacional, en torno a los 70 puntos. Aquí influye el peso favorable que tienen muchas provincias donde los valores favorables a Kirchner son descomunales. Las provincias del noroeste tienen números de evaluación favorable que superan largamente el 80%.
 
En cambio la Ciudad de Buenos Aires y Córdoba son los ámbitos donde, hasta ahora, encontramos valores menos favorables. En la Ciudad Autónoma, en el promedio de las últimas mediciones, la evaluación favorable está en torno a los 65 puntos, de los cuáles, un porcentaje importante es del ‘Regular mas bien bueno’.
 
Puntualmente: 34% es ‘Buena neta’, sumando ‘Muy buena’ y ‘Buena’; 33% es ‘Regular más bien bien’, 20% es ‘Regular más bien mal’, y 10% es ‘Mala’. De todos modos, la evaluación favorable subió un poco porque hace algún tiempo rondaba los 60 puntos.
 
Lo que se infiere es que, en relación al proceso electoral para el que todavía falta, si ocurren cosas importantes puede haber cambios importantes; pero si no ocurre ningún hecho de relevancia en la opinión pública, la tendencia seguirá más o menos igual. La estructura de la oposición es inexistente, prácticamente. Por ahora sólo cabe especular con ensayos opositores. Evaluando fortalezas y debilidades, mi impresión es que es muy difícil que se produzcan cambios.
 
Los sondeos de opinión de voto indican que si las elecciones fueran hoy, el Presidente ganaría con comodidad a un rival que es indefinido. No hay un antagonista claro. Ese lugar lo podrían ocupar tanto (Mauricio) Macri, como (Roberto) Lavagna, como (Elisa) Carrió. Podría ser cualquiera de ellos porque hoy todos rondan los 10 puntos nacionales, sin un +/-2% para cualquiera de los tres. Y el Presidente ronda los 40 puntos. Sin hacer proyecciones ya está muy cerca de pasar la barrera del ballotage.
 
Ahora, uno puede hacer hipótesis alocadas: si se suman Macri, Lavagna y Carrió, se llega a 30 puntos...
 
-¿Cuáles son los temas que están en agenda la gente? ¿Preocupan cuestiones como los superpoderes, el Consejo de la Magistratura, o la inflación?
 
-Salvo la seguridad/inseguridad, los demás temas no están en la agenda de la gente. Si uno le pregunta puntualmente por temas como superpoderes, hay porcentajes muy importantes que dicen que no están de acuerdo.
 
-Pero, ¿son puntos motivadores de voto? ¿Cambian la opción electoral o la imagen de la gestión?
 
-No, porque los ven como aspectos parciales. Eso no los motiva a bajarle el puntaje a Kirchner, o que dejen de votarlo. Esto provoca, quizás, que Alberto Fernández, a quien la gente identifica como el beneficiario de los superpoderes, aunque en realidad no lo sea, no levante su imagen.
 
-¿La gente no se lo cobra a Kirchner?
 
-No. Se lo endilga a quien tiene una relación directa con el tema.
 
-¿Y la crisis energética? ¿No es un tema de preocupación generalizado?
 
-Empieza a serlo en la medida que ocurren situaciones concretas. Por ejemplo, quien va a comprar gas oil y no consigue. Pero no es un problema general que la gente vea o sienta.
 
Además, la realidad es que la crisis todavía no hizo eclosión. Hay cantidad de argumentos, a favor y en contra, pero la mayoría de la gente dice: "Vamos a ver".
 
A mi no me cabe duda que estos factores han sido una parte muy significativa del deterioro de los últimos meses del gobierno de Raúl Alfonsín frente a la candidatura de Carlos Menem. En noviembre de 1988, cuatro meses antes de la elección de marzo, Menem no le ganaba a Eduardo Angeloz, y ocurrió la crisis energética de enero y febrero, que tuvo mucha importancia, aunque también se sumaron otros factores como el asalto al cuartel de La Tablada.
 
-¿Una crisis energética grave puede generar un cambio de escenario?
 
-Sí. En especial cuando la gente considera que existe una responsabilidad y no hay capacidad de respuesta. En el caso de Raúl Alfonsín fue una crisis que llegó cuando su gobierno estaba con las últimas bocanadas de aire, entonces la gente no tenía la menor convicción de que Alfonsín de esa crisis podía sacar una solución. En cambio quizás para Kirchner, en un momento donde el humor social es optimista, no lo afecte tanto.
 
-Analizando a los líderes opositores ¿podría hacer un análisis de debilidades y fortalezas de cada uno de ellos?
 
-Creo que la debilidad principal que tienen todos ellos es la incapacidad de configurar una oferta opositora clara que pueda llegar a tomar fuerza. Todos tienen sus razones de crítica, tienen algún eje por el cual formulan su propuesta. Pero si la gente se pregunta "¿Cuál es la gran oferta por la cual yo tengo que cambiar?", ¿qué garantizan Macri, Carrió o Lavagna? Deben ofrecer algo por lo que la gente diga: "Bueno, vale la pena apostar al cambio".
 
Lo de Carrió es una oferta moral, fundamentalmente. Ella no tiene un proyecto económico, de desarrollo.
 
La oferta de Lavagna se presenta de alguna manera continuista con un concepto extra que parece ser insuficiente para la gente: "Igual pero superador". Todavía la concepción de "Lo mismo pero mejor" no prende en la opinión pública. ¿Cuánto mejor? ¿Con qué riesgo?
Macri es quien más personifica a la oposición, es un modelo distinto, él propone más gestión, más eficacia, pero desde una perspectiva distinta. Es el único que, de alguna forma, plantea revisar los esquemas y volver a un concepto de una economía más liberal, más de mercado.
 
Pero este es un concepto que se ha desmoronado en la expectativa de la gente, que hoy se encuentra en un proceso inverso excesivo. Hoy la opinión pública es capaz de creer que ENTel era mejor que cualquiera de las telefónicas, o que Obras Sanitarias (ahora AySA) era mejor que Aguas Argentinas.
 
-¿Cuánto influye en el posible voto del ciudadano esta división ideológica entre ‘Izquierda’ versus ‘Derecha’, entre ‘Progresismo’ versus ‘Neoliberalismo’, que plantea todo el tiempo el Gobierno Nacional?
 
-Poco. La gente lo ve como un juego. En todo caso lo que ha penetrado un poco más es que los servicios privatizados no funcionaron. Esto impactó más que el tema de izquierda o derecha.
 
Porque en realidad tampoco está muy claro quién es quién. Si se escucha a los representantes del Partido Obrero parecería que Kirchner es un representante inteligente de la derecha tradicional.
 
-¿Cómo tomó la opinión pública la propuesta del gobierno de formar lo que llamó la ‘Concertación’? ¿Se percibe como algo positivo o negativo?
 
-Tampoco hay percepciones claras en este sentido. No es algo que esté en el candelero o que produzca expectativas. Son temas del microclima de los círculos de la política.
 
-Si Macri se presentara como candidato a Jefe de Gobierno de la Ciudad, ¿puede ganar?
 
-Si Macri se presentara en Ciudad de Buenos Aires, es muy probable que gane en primera vuelta y mantendría un escenario dificultoso para la segunda vuelta. Si se sigue dando esa polarización de "a favor o en contra", él tendría que sumar muchos puntos en la segunda vuelta para lograr una distancia suficiente que lo lleve a ganar en segunda. Y no los puede conseguir en un escenario de polarización forzosa.
 
La llamada "bendición" de Kirchner es también un factor importante en cuanto a los otros candidatos. ¿Quién la obtendrá? ¿Scioli? ¿Telerman? ¿O ninguno de los dos...?
 
-¿Tracciona votos Kirchner en la Ciudad de Buenos Aires?

 
-Más que traccionar lo que será importante es a quién elegirá él como su candidato, porque tanto Scioli como Telerman tienen votos por sí mismos y no precisan tanto de una transferencia de votos como del aval, para que mucha otra gente diga "Bueno, éste es el candidato oficial". Va a funcionar más como un consolidador de votos.
 
Yo creo que si Macri sigue con su esquema de candidato presidencial nacional, Scioli tienen muy buenas posibilidades, porque tiene buenas posibilidades en la 2da. vuelta frente a cualquier candidato.
 
-Pero Telerman, y mucho menos Scioli, pese a ser los dos candidatos del Gobierno, no son identificados por los porteños como claramente de "centroizquierda", ¿o sí?
 
-Nadie adjudicaría ni a Telerman ni a Scioli la condición de "Muy progresista" y tampoco de "Muy a la derecha". Eso hace que la composición de su voto sea más incierto, pero también que tengan más flexibilidad a la hora de captar votos.
 
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