'La plaza y sus dueños'

A continuación, un UR expone su opinión sobre la marcha convocada por Juan Carlos Blumberg, e invita a toda la ciudadanía a concurrir en búsqueda de la democracia.

Muy bueno y oportuno el re-convite a  acudir el 31 a "nuestra" Plaza de Mayo, la de los argentinos, no la de los prebendarios que la han usado para pedir de todo y darle nada a un país generoso si los hay. Recordemos, tengamos memoria que a esa Plaza se ha ido a pedir desde feriados (Mañana San Perón, que trabaje el patrón...) a indemnizaciones a delincuentes fugitivos (tambien llamados montos, farc y otras siglas tristemente celebres).
 
A esta Plaza acudirá el laburante, el que todavía cree que el mérito tiene premio, que la cultura vale, que el apriete es de malandras y no de guapos, que los derechos humanos de las víctimas hay que reivindicarlos con fuerza y con pasión, y que los delincuentes son tales, son delincuentes.
 
A esta Plaza no irán los gremialistas, porque no defienden a los trabajadores, defienden sus negocios, como tampoco irán los defensores de los derechos humanos, porque están más pendientes del subsidio,del nombramiento que de ser coherentes con su predica. Y no lo lamentaremos porque esta Plaza, a más de pedir por la seguridad, por el cumplimiento del compromiso básico del Estado para con sus constituyentes, servira para definir de una vez por todas que la patota del Frente para la Victoria solo trabaja para fomentar la ignorancia, la impunidad y el fácil acceso a los dineros públicos. Con eso se les acabó el plano ideológico. Todo lo demás es disfraz para su objetivo básico: El acceso descontrolado al Tesoro Nacional.
 
Iremos a la Plaza,celebrando que sabemos lo que pedimos, por qué lo pedimos y qué ofrecemos propuestas concretas para viabilizar esto, y si D'Elía y los de su patota quieren acudir, que lo hagan. También están invitados, también son argentinos, tambien serán víctimas, pero que no se equivoquen : la marcha es por la seguridad, por la ciudadanía, no por ganar otro pago por "servicios sucios prestados".
 
El 31 el pueblo argentino se hará sentir en su reclamo, en su fuerza y a no equivocarse: no hay proselitismo ni demagogia sino la expresión de una angustia colectiva y la decepción por un funcionariado que no sirve.
 
Vayamos a la Plaza. La democracia se inventó en las plazas y el 31 renacerá en ella.

Ricardo Rioja