Dudas sobre el papel de ciertos broncodilatadores

El asma es una enfermedad de prevalencia e incidencia en los países occidentales. El tratamiento clásico se ha basado en los betaestimulantes de corta duración, pues prácticamente no había otro tratamiento. Desde hace unos años disponemos de los mismos fármacos, pero de acción prolongada, lo que ha facilitado el tratamiento de la enfermedad. Un metanálisis publicado recientemente indica que la aplicación de estos fármacos puede ser nociva, incrementando la tasa de ingresos hospitalarios, e incluso de muerte.

(POR JORGE MANZARBEITIA. ESPECIAL WEB SALUD) El tratamiento del asma y de la bronquitis crónica obstructiva con hiperreactividad bronquial ha sufrido un cambio radical con la introducción de los inhaladores de acción prolongada.
Hasta hace relativamente pocos años, se disponía de Salbutamol, el conocido popularmente como Ventolín, de efecto limitado por su rápida velocidad de acción y escasa vida media. La introducción en clínica del Salmeterol y Formoterol obvió el problema de la duración de acción, pudiendo inhalarse cada doce horas por su prolongada vida media.
Sin embargo, la Agencia Americana de Medicamentos (FDA) ha sospechado que estos últimos fármacos podrían ser nocivos, incluso letales. Este organismo oficial propugna la retirada de dichos fármacos al encontrar que un metanálisis, basado en diecinueve ensayos clínicos, demuestra un riesgo de ingreso 2’6 veces mayor en pacientes tratados con esta medicación. Incluso los ingresos de pacientes graves y fallecimientos también eran más frecuentes. Este efecto nocivo afectaba a adultos y niños.
En el caso del salmeterol, los investigadores atribuyen al fármaco un fallecimiento por cada 1.000, pero al ser un medicamento tan recomendado, supondría que sería el responsable de 4.000 a 5.000 fallecimientos anuales en los Estados Unidos.
Sin embargo, los datos que han sido publicados en la revista Annals of Internal Medicine, han sido rebatidos por el editorialista, indicando que las evidencias aún favorecen su empleo por los excelentes resultados en su usojunto a otras medidas y medicaciones, como son los corticoides inhalados. Las guías de actuación clínica recomiendan la prescripción de broncodilatadores betaestimulantes de laga duración (Salmeterol y Formoterol), pero no como primera línea de ataque a la enfermedad.