Cáncer de mama: Mientras esperan el Tykerb, amplían el uso de Herceptin

No es un fármaco nuevo, ni tampoco barato, pero las mujeres con un agresivo tipo de cáncer de mama pueden beneficiarse de su acción también en fases iniciales de su enfermedad con el uso de trastuzumab (más conocido por su nombre comercial, Herceptin), en tumores mamarios con el gen HER2 positivo justo después de la cirugía.

A pesar de los buenos resultados que se están obteniendo en la lucha contra el cáncer gracias a los fármacos moleculares, no es raro que algunos tumores dejen de responder a estas terapias después de algún tiempo. Por eso, en el congreso anual de la Sociedad Americana de Oncología (ASCO) que sucedió en Atlanta, USA, se buscó un tratamiento de 2da. generación.
Una de ellas es lapatinib (Tykerb), un fármaco aún en fase experimental pero que podría solicitar pronto su comercialización, tal y como ha anunciado su fabricante, GlaxoSmithKline.
En una de estas investigaciones en fase III (la última antes de las autorizaciones definitivas por las autoridades sanitarias), esta molécula demostró su capacidad para frenar el crecimiento celular en mujeres con tumores HER2 positivos pero que ya no responden al tratamiento estándar con trastuzumab (Herceptin).
Esta marca genética (HERB2), presente en aproximadamente el 20% o 25% de los tumores de mama, confiere muy mal pronóstico a sus portadoras. Herceptin era hasta ahora la diana molecular capaz de frenar la agresividad de la enfermedad gracias al bloqueo sobre un receptor fundamental de estas células.
Charles Geyer, del Hospital General de Pittsburg (USA), advirtió: "Trastuzumab es muy efectivo en el tratamiento de estos tumores, pero teniendo en cuenta que en ocasiones este fármaco deja de controlar a las células malignas, necesitamos otras alternativas", ha explicado Geyer.
Con el tratamiento con Tykerb se logró reducir la incidencia de metástasis cerebrales entre estas mujeres, que además no experimentaron mayores efectos secundarios. "Éste es un nuevo régimen, efectivo y seguro, que debería ser considerado un nuevo estándar para las pacientes que cumplan estos criterios", se felicitó Geyer.
Hasta ahora, el trastuzumab o Heceptin (que comercializa la compañía Roche) ya había demostrado su capacidad para mejorar este escenario cuando se administraba en pacientes con metástasis.
En países comunitarios como España ahora Heceptin podrá aplicarse antes, para prevenir la expansión de las células malignas a otras partes del organismo. Es un paso imortante.
Trastuzumab, que no funciona igual que la quimioterapia tradicional, es en realidad un anticuerpo monoclonal que actúa bloqueando un gen, llamado ErbB2, que produce la proteína HER2 y que se encuentra hiperactivo en estos tumores de mama que progresan rápidamente.
Ya existen buenos resultados en varios estudios (dos de ellos estadounidenses y uno europeo), en los que Herceptin ha ratificado su capacidad para reducir casi un 50% las recaídas que sufren estas pacientes después de la operación.
Uno de estos trabajos, tal vez el más conocido, el HERA, comenzó en el año 2001 y ha reclutado desde entonces a más de 5.000 mujeres de Europa, USA, Canadá, América Latina, Australia, Nueva Zelanda y Japón.
De ellas, aproximadamente 450 procedían de unos 50 centros españoles, lo que convierte a nuestro país en "el 3ro. o 4to. que más mujeres ha aportado", según su coordinador el España, el doctor Pedro Sánchez-Rovira, jefe del Servicio de Oncología Médica del Complejo Hospitalario de Jaén.
Este tratamiento reduce en un 46% el riesgo de recaídas en comparación con el tratamiento estándar anterior a base únicamente de quimioterapia, y aumenta un 34% la supervivencia.
Los principales inconvenientes del prometedor fármaco radican en su precio y en sus efectos secundarios. En cuanto al primero, se calcula que un año de tratamiento cuesta alrededor de € 25.000 por paciente.
Respecto a sus potenciales riesgos, Sánchez-Rovira ha reconocido que el principal temor radica en sus efectos cardiacos, "una preocupación que ya se vio en el caso de tumores metastásicos".
Pese a todo, el riesgo no supera el 2%-3% y "desaparece al suspender la medicación", por lo que los especialistas lo consideran un precio razonable a pagar a cambio de los numerosos beneficios que aporta. Todos los encargados de presentar la nueva indicación han destacado que Herceptin representan "una nueva era en el tratamiento individualizado del cáncer de mama".