CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Desde la autoridad que le concede haber perdido 3 veces la disputa por el control del Planalto, haber ganado 2 elecciones y gobernado Brasil durante 8 años, el ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva tiene una contundente evaluación sobre la articulación política de Dilma Rousseff: salieron Antonio Palocci y Luiz Sérgio, entraron Ideli Salvatti (Relaciones Institucionales) y Gleisi Hoffmann (Casa Civil), pero, para Lula, “el centro político continua vacío”, explicó el periodista Rui Nogueira, de O Estado de S. Paulo.
CRISIS EN BRASIL
Dilma vs. Lula: La corrupción complica la interna del PT
En la economía, Brasil sigue teniendo un comportamiento muy satisfactorio. Pero en lo político, la situación se ha complicado, tal como lo viene reportando Urgente24. Y se complica la relación de poder entre Luiz Inácio Lula da Silva y Dilma Rousseff.
19 de agosto de 2011 - 17:59
Al menos eso lo que Lula le dijo a sus interlocutores del PT y de los demás partidos de la base aliada con quien había conversado.
Lula dijo celebrar que Dilma haya decidido reunirse con los líderes de los partidos aliados y liberar dinero que adeudaba el Estado federal a municipios pero consideró que el ingreso de nuevos ministros a 'la cocina' del Planalto “llenó solo la periferia de la articulación política”.
Lula nunca fue un administrador. Él se dedicaba a la negociación política. Y ahora cuestiona que Dilma prefiera administrar antes que 'articular'. Son estilos bien diferentes: porque Lula negociaba concesiones vs. favores... y la negociación fue tan exagerada que derivó en la corrupción entre sus aliados. En tanto, Dilma se involucra con cada ítem... y reclama transparencia y eficiencia, algo que a Lula nunca le importó porque sus objetivos eran otros.
El problema, según Lula, es que si Dilma administra tiene que permitirle a Gleisi Hoffman, la jefa de la Casa Civil, que se haga cargo de la 'articulación'.
Pero como Dilma no permite que Gleisi se vuelva “la Dilma de Dilma”, Lula estima que la tormenta política brasileña todavía no llegó a su fin.
Hace 10 días, 12 parlamentarios del PT buscaron a las ministras de la Casa Civil, Gleisi Hoffmann, y de Relaciones Institucionales, Ideli Salvatti, en el Planalto. Ellos les advirtieron que el gobierno de Dilma caminaba hacia el aislamiento en el Congreso. En el diagnóstico de los petistas que fueron al Planalto, la Presidente“desarmó la línea de defensa” al promover la “limpieza” ética sin retaguardia política. Cuando las ministras quisieron saber cuál era el principal reclamo, uno de los participantes respondió: “El problema es la próxima crisis”.
Una noche en Brasilia
La situación intranquiliza al Partido de los Trabajadores, que gobierna Brasil: 8 años con Lula, ahora tiene 4 con Dilma y ambiciona otros 4 años más ¿con Dilma o con Lula?
¿Por qué se encuentran preocupados los líderes del PT?
Vera Rosa escribió, en O Estado de S. Paulo: "En conversaciones a puertas cerradas, hay petistas que critican el estilo de Dilma, la “falta de coordinación” en la operación política y lo que ellos llaman “el modo rígido” de la Presidente. Una de las frases más escuchadas en esas ruedas es: “Tenemos que defender nuestro proyecto y a Lula”. Aún los que no defienden abiertamente la vuelta de Lula en la elección 2014 dicen que Dilma está 'comprando peleas' en todas las frentes –desde el Congreso al movimiento sindical-, sin percibir que, con su actitud, alimenta el “insaciable león” del noticiero e incentiva el tiroteo entre los aliados."
En el PT le tienen tirria a los medios de comunicación, que no han podido ni infiltrar ni apaciguar. Tampoco pudieron desarrollar medios alternativos.
Editora Abril, Rede Globo, Folha de S. Paulo y Estado de S. Paulo siguen siendo los formadores de opinión pública de Brasil, y coinciden en su enfoque crítico de Lula, y manifiestan la inocencia de Dilma. Sus denuncias le provocaron grandes bajas al gabinete de Lula, y ahora se 'cargaron' a 4 ministros de Dilma en 70 días.
En la evaluación de algunos etistas, el poderoso PMDB (Partido Movimiento Democrático Brasilero) – que el miércoles 17/08 perdió al ministro de Agricultura, Wagner Rossi– "No es confiable y terminará eligiendo un cambio en cualquier momento", de acuerdo al relato de Vera Rosa.
Dilma llamó a ministros del PT y a dirigentes del PT durante la noche del domingo 14/08 para dialogar en el Palacio de la Alvorada, su residencia oficial. Ella llegó a llamar por teléfono a quienes no estaban en Brasilia y ordenó que todos llegaran más temprano a la capital para escuchar la evaluación de sus colaboradores sobre la crisis en la 'base aliada', a partir del abandono que hizo el Partido de la República de la alianza gubernamental.
Dilma brindó detalles de su reunión con Lula la semana anterior, admitió la necesidad de volver a acercarse a los partidos que integran la coalición y advirtió que tendría un tête-à-tête (un cara a cara) el día siguiente con el vicepresidente Michel Temer y con los líderes del PMDB en la Cámara y en el Senado.
A aquella altura, la situación de Wagner Rossi al frente del Ministerio de Agricultura se consideraba complicada, pero todavía no había sido publicada, en el diario Correio Braziliense, la noticia que el dueño de una empresa con negocios con el gobierno, le facilitaba a menudo su jet al entonces ministro, ahijado de Temer.
Con mucha cautela para evitar la reacción de Dilma –conocida por su temperamento explosivo-, algunos ministros explicaron los problemas de relación del Ejecutivo con el Congreso después de las renuncias más recientes, y citaron al PMDB y al PR como problemas a considerar.
Las alianzas para las elecciones municipales de 2012 también fueron tema de conversación. Con la actual situación ¿cuál será la estrategia del Ejecutivo?
Delante de Dilma, nadie la contradijo y mucho menos alguien criticó el estilo adoptado por ella hasta ahora.
Un ministro dijo a O Estado, con la condición de que el periodista no lo identificara, que hay preocupación con la encuesta de CNI/Ibope recién salida del horno –el informe fue publicado el miércoles 10/08, 4 días antes de la reunión en el Alvorada-, por la caída de 8 puntos en la popularidad en relación al sondeo anterior, de marzo, cuando 56% de los entrevistados consideraron el gobierno Dilma “óptimo o bueno”. Ahora se encuentra en 48%.
No obstante, aunque Dilma haya hablado sobre la necesidad de curar heridas en su base de sustento en el Congreso, en ningún momento ella mostró arrepentimiento por lo que pueda tocarle de las disputas entre el Ejecutivo y el Legislativo, insistió el relato.
De acuerdo a testigos, la Presidente dijo que necesitó hacer una reformulación en el Ministerio de Transportes, administrado por el PR, a causa de irregularidades descubiertas en el sector. Pero no fue su intención recurrir a una “limpieza general” en esa casa, sin motivos concretos aparentes.
Un cambio de estrategia, sin embargo, fue aceptado en el Palacio de la Alvorada. Dilma coincidió que el gobierno necesita divulgar mejor sus programas y crear una agenda positiva para reaccionar frente a la crisis.
Ella también garantizó a los petistas que viajará más y dará más entrevistas a los medios de comunicación del interior.
"La herencia maldita"
Mariana Lima y Adriana Vasconcelos, periodistas del diario O Globo pero desde Brasilia, reportaron la incomodidad del "lulismo" en el PT con las acciones de la presidente Dilma.
Rousseff ha desarmado los esquemas de corrupción en varios ministerios que controlan partidos aliados del PT desde los tiempos de Lula da Silva en el poder (ceder esos ministerios a esos partidos fue la moneda de cambio que encontró el entonces Presidente).
Pero el PT hasta ahora no se ha entusiasmado con la lucha de Dilma por la transparencia, revelando, probablemente, su propia aceptación de la corrupción como mecanismo de financiación de la política.
Lima y Vasconcelos: "Ningún petista se dice públicamente en contra de la limpieza ética en el Ministerio, pero detrás de escena muchos de ellos se dicen incómodos principalmente con el hecho de que la limpieza haya alcanzado a 3 ex integrantes del gobierno Lula. Además de ellos, el otro que cayó hasta ahora, Nelson Jobim, también fue un aliado de Lula.
Internamente, los petistas evalúan que la ola de denuncias y desvinculaciones alimenta el discurso de la oposición de que Lula le dejó a Dilma una “herencia maldita”, lo que ellos repudian. Además, hay preocupación acerca de que Dilma sea rehén de su propio compromiso de investigar toda denuncia de corrupción, lo que podrá impedir que el gobierno cierre la crisis actual,además de que la onda puede alcanzar todos los partidos, inclusive al PT.
-No coincidimos con la tentativa de ataque a la herencia del presidente Lula. Él es nuestro comandante. Dilma está incomodando al PT al desmontar la imagen de un gobierno que tuvo éxito – afirmó un experimentado petista, de forma reservada.
Uno de los más fieles aliados de Lula, el diputado Devanir Ribeiro (PT-SP) acusó a la oposición, en sociedad con los medios de comunicación, de crear la versión de que Lula le dejó una “herencia maldita” a Dilma, “de la misma manera que inventó el mensalão”. (N. de la R.: un escándalo de corrupción que diezmó a partidos aliados de Lula. Una de las consecuencias del 'mensalão' fue que el Partido Liberal mutó en Partido de la República).
-¿Quien inventó esa limpieza? Ustedes crearon esa imagen. (...) – dijo Devanir. (...)".
En la declaración del ministro Pedro Novais (Turismo) ante la Cámara baja, el miércoles 17/08, el líder del PT, diputado Paulo Teixeira (S. Paulo), dijo lo siguiente:
"La oposición está usando esto (las denuncias y renuncias) como un escenario para irrumpir en escena. No existe la herencia maldita. En el gobierno Lula, las instituciones funcionaron con independencia total y muchos funcionarios fueron desvinculados. Nosotros, del PT, estamos dando todo el apoyo a la presidente Dilma, que está poniendo en práctica políticas permanentes. El presidente Lula también actuó con rigor contra la corrupción".
Pero es evidente que no es cierto. Que Teixeira quiere preservar la memoria de Lula da Silva pero la corrupción se encuentra a la vista.
Los más preocupados en el PT con la limpieza de Dilma hablan, en reuniones cerradas, de descontrol y hasta de consecuencias políticas que impedirían el final del mandato de la Presidente.
La reacción petista creció muchísimo a partir de la Operación Voucher, en el Ministerio de Turismo, que incluyó a un ex asesor de la senadora Marta Suplicy (PT, candidata a alcalde de S. Paulo), desde que ella fue ministro de Turismo con Lula.
El temor es que puede entorpecer los planes del PT en la elección para alcalde de la capital paulista: Marta es la preferida del PT para la disputa, aunque Lula trabaja para impulsar al ministro Fernando Haddad (Educación).
Algunos del PT exageran afirmando que con sus denuncias, la oposición imita a la Unión Democrática Nacional, de Carlos Lacerda, que llevó al suicidio a Getúlio Vargas. Una exageración del senador José Pimentel (PT), deslizada ante el plenario de lanzamiento del frente suprapartidario contra la corrupción y la impunidad. Pero lo que Pimentel debería preguntarse es si hay o no un acto ilícito. Y si lo hay, debe ser castigado porque una de las bases de cualquier República es la igualdad ante la ley. De lo contrario, es el sistema republicano el que comienza a perder credibilidad popular.
En vez de exigir que los corruptos sean sancionados, el PT aparece preocupado en que no haya denuncias. ¿¿...??
El senador Pedro Taques (PDT-MT), 1 de los 9 senadores que integran el frente suprapartidario, le retrucó:
"Dicen que estamos teniendo una actitud de udenistas de Lacerda. Para mi, lo que está mal es robar, dejar robar y estafar al Estado".
El senador Jorge Viana (PT-AP) es uno de los pocos que defienden abiertamente la acción de la presidente Dilma:
"Por más que existan sentimiento de posesión de los cargos de parte de algunas personas, algunos cambios son necesarios".
Fernando Henrique en escena
El ex presidente Fernando Henrique Cardoso (PSDB) recibió a la presidente Dilma Rousseff en la sede del gobierno paulista, el jueves 18/08. Dilma participó de un evento en el Palacio de los Bandeirantes con los gobernadores de la región Sudeste, para firmar el Pacto Brasil Sin Miseria.
Al lado del gobernador de São Paulo, Geraldo Alckmin (PSDB), FHC recibió a la Presidente con un fuerte abrazo y la guió hasta el escenario.
Cuando FHC cumplió 80 años, Dilma le escribió una carta de texto muy elogioso para con FHC, y éste lo reveló públicamente.
FHC mantiene una difícil relación con Lula da Silva, y para los petistas fue un mazazo que Dilma mantenga una buena relación con FHC.
Con la presencia de petistas y ministros del gobierno Dilma en el encuentro, Dilma fue recibida con muchos aplausos, igual que Fernando Henrique. Ambos se sentaron uno al lado del otro en el evento.
Poco antes, Fernando Henrique afirmó que consideraba “preocupante” la caída de 4 ministros en menos de 8 meses de gestión de Dilma pero que él espera que la Presidente “estabilice la situación política cuanto antes”.
“Llega un momento en que las cosas tienen que suceder, hay presión de la opinión pública y mi experiencia como Presidente fue esa. Aún cuando la Presidente quiera mantener a alguien, a partir de cierto punto, no es posible”, dijo FHC durante el evento del lanzamiento del libro “Cultura das Transgressões Culturais no Brasil –Historia de las Transgresiones culturales en Brasi l” – él es uno de los coordinadores de la obra.
Pero FHC no apuntó hacia Dilma: él subrayó que los nombres bajo sospecha provenían de la gestión del ex presidente Lula. “Casi todos vienen del pasado, no eran puesto ahora. Es una herencia”.
FHC insistió: “Cuanto antes se estabilice la situación política, mejor, porque las dos crisis, una de aquí y otra de allá afuera, complica mucho”.
Tranquilidad
Desde principios de año, 4 ministros ya dejaron el gabinete, después de estar involucrados en polémicas: Antonio Palocci (Casa Civil, del PT), Alfredo Nascimento (Transportes, del PR), Nelson Jobim (Defensa, del PMDB) y Wagner Rossi (Agricultura, del PMDB).
Sin embargo, el ministro de Justicia, José Eduardo Cardozo, dijo: “Es un momento absolutamente normal desde el punto de vista de quien conoce la vida de un gobierno”.
Él lo dijo en Ribeirão Preto (a 313 Km de S. Paulo), cuna política de 2 de los ex ministros de Dilma: Wagner Rossi y Antonio Palocci (hijo).
Cardozo había ofrecido en Ribeirão na clase magistral de la semana de estudios jurídicos de una universidad local. Luego, en una entrevista, le restó importancia a las sucesivas bajas sufridas en los cargos jerárquicos del gobierno.
“Yo pienso que las sustituciones en un gobierno son absolutamente normales. A largo plazo fueron determinadas por gestos de los propios ministros quienes, frente a las circunstancias, entendieron que no ya no debían estar”.
Cardozo también negó que el gobierno esté enfrentando una crisis. “La situación es de absoluta tranquilidad y nosotros continuamos cumpliendo nuestro rol”, dijo.
Sobre la investigación de supuestas irregularidades, como las que derrumbaron al ministro Wagner Rossi, Cardozo dijo: “El gobierno tiene sus formas de investigación, establecidas legalmente y muy estrictas. Eso vale para todo y cualquier órgano, inclusive ministerio. Toda acusación de irregularidad es investigada y sancionada”.







