“Lo de las papeleras se ha transformado en un culebrón”

Un UR nos envía su opinión respecto al conflicto de las papeleras desarrollado en la nota Fin de año complicado: Desde Uruguay advierten que se puede "destruir una amistad":

Esto, ya se ha transformado en un "culebrón" novelesco, que en los términos de ese genero, voy a tratar de explicar (si es que este ridículo, se puede explicar y merece explicarse).

Por un lado: el despechado (según les guste mas el caso) Jorge Busti, que ve que se le ha escapado el negocio, y a quien en señal de "sacarle los trapitos al sol", ve como "la amada" hace el amor con otro, en el departamento de enfrente, y para colmo, con la ventana abierta. Para peor, el papa de la chica (la papelera), Banco mundial, admite la "fiestita" en la casa, y les da la "bendición"

Jorgito, no admite que esto le pasa por "salame" y angurriento, y le pide "protección y ayuda" al nuevo "guapito" de la cuadra. El guapito, ávido de pronta fama, enseguida se "monta en escena" haciendo airados reclamos ante el padre de la nena (la papelera), y el muchacho agraciado por la nena (en este caso el Uruguay), por algo que sabe en su interior, que no es verdad.

Cabe la aclaración, que al "guapito" solo le temen en la casa, los chupasangres de los hijos (los empresarios que hacen guita con la política del "guapito" o tienen el traste sucio, y como el agua escasea-por no pagar los costos-no se lo pueden lavar).

En el resto de la cuadra, y hasta de la ciudad (aunque lo conocen mucho menos) lo miran con una mezcla de gracia e carcajeo descostillado (en privado), salvo el "mono Chávez" y el "taita Fidel"(otrora guapo, bastante mas "pesado" que el guapito), que lo miran con ojos mercantilistas, ya que el guapito –por un grave problema de autoestima y bajo (o nulo) coeficiente intelectual- necesita imperiosamente, "diferenciarse" de los anteriores guapos, para llamar la atención del verdadero dueño de la ciudad, que para pena del "guapito", ni lo "registra"

Todo este cuadro, es soportado en forma estoica, por la señora del guapito (gran parte del pueblo argentino) que asiste impávida, ante la sarta de pifias, yerros y desaciertos a la que el guapito la somete en el barrio (ella debe ir al almacén, a la iglesia, al colegio de los chicos, bajo la mirada entre socarrona y risueña del resto de la cuadra, y hasta del pueblo, que a veces, no toma muy en cuenta esa conventillo de locos llamada: la Argentina).

Un detalle gracioso, es que el guapito, junto a Jorgito (otro "oKupa" de la casa), se fijan en que le hacen "pis en la vereda" contaminándoles, supuestamente el malvón, sin mediar en consecuencia, sobre otras alteraciones a la salud y las buenas costumbres, que si contaminan y ensucian (curtiembres, refinerías, agroquímicos y pesticidas, etc., etc., etc.) que en varios de los "piletones" del conventillo (riachuelo y demás ríos argentinos).

A el guapito y Jorgito (el despechado) a veces se le suma el "punga" (el Diego) del barrio que venido a menos, por sus "orgías" de fiesta y alcohol de otrora, se anota en todo lo que le sume popularidad, (y sobre todo BILLETES) aunque a veces quede mas payasesco aun, que el guapito y Jorge.

El final, yo creo que anunciado. A la larga, la pobre mujer del guapito, cansada de tanto desacierto, estupidez e ignorancia y los va a sacar a patadas en el traste al guapito, y toda la banda de sátrapas, que la viven y avergüenzan , tanto en su casa como afuera (como el ejemplo, de no querer pagarle mas al almacenero, festejarlo, y tres años después-por pedido del almacenero- pagarle todo, y festejarlo también. Un gran ejemplo de coherencia)

Por supuesto a esto se suma, que la piba (las papeleras) van a seguir saliendo con el otro (el Uruguay, mucho mas serio y coherente que Jorgito el del conventillo Argentina) que no solo la respeta, sino que además la quiere, y no le pide plata para ir a perder la tarde en el café con los muchachos, mientras ella labura.

Cualquier semejanza con la realidad, es pura ficción; como la realidad que nos toca vivir en el "país en serio" de la era K

Saludos cordiales,Ariel