El resultado lo advirtió un estudio del doctor Dennis A. Chakkalakal, del Centro Médico de Omaha (Nebraska, USA), quien pudo demostrar que el exceso de alcohol impide la formación de hueso nuevo.
El exceso de alcohol debilita los huesos y aumenta el riesgo de fracturas
Un reciente estudio realizado en Nebraska (USA) detectó que el consumo exagerado (equivalente a cuatro o más copas diarias) facilita la pérdida del hueso; además hace más probable que la persona sufra una fractura y que -una vez producida- esta demore más en sanar.
Esto sucede -en realidad- porque inhibe la actividad de los llamados osteoblastos, que son células que forman hueso. Cuando esto se manifiesta, los denominados osteoclastos toman el comando y, al ser destructores de hueso viejo, el sistema se desequilibra y hay más destrucción que formación de hueso, con lo cual el esqueleto se debilita.
El estudio además demuestra que, por el contrario, beber una o dos copas al día estimula la formación de hueso. La pérdida de masa ósea es una consecuencia de la adicción a la bebida que se suele pasar por alto, pero este estudio ha puesto a la luz los estragos que provoca el alcohol en los huesos.
El estudio fue difundido por Chakkalakal en la publicación Alcoholism: Clinical & Experimental Research.
Aunque mucha gente conoce el daño que la fuerte bebida puede provocar en el hígado, pocos saben los efectos en los huesos, según el doctor Terrence M. Donohue Jr., también del Omaha VA Medical Centre. En un comunicado, este último recomendó que cualquiera con una fractura evitase el alcohol durante el proceso de curación."El informe", dijo, "subraya la importancia de la abstinencia del consumo de alcohol por pacientes - alcohólicos o abstemios - con fracturas y quienes quizás quisiesen beber durante su convalecencia".








