Los cazadores de libros, especie fuera de extinción

El escritor español Arturo Pérez Reverte escribió, mucho antes de la euforia de las sociedades secretas de "El código Da Vinci", la novela "El club Dumas", que fue llevada al cine por Roman Polanski en 1999. La cinta, que fue conocida como "La novena puerta" narra las peripecias de un cazador de libros, interpretado por el versátil Johnny Depp, que busca por el mundo, con una agudeza exquisita, aquellos textos supuestamente escritos por el mismísimo diablo. No todos los cazadores buscan este tipo de textos, pero que los hay, los hay. Conozca más en sobre el vicio de algunos lectores que desdeñan los e-books y ansían libros antiguos.

Existen para el autor del artículo publicado en Slate.com Jacob Weisberg, cuatro tipos de euforia a la hora de comprar libros, por parte de aquellos denominados "cazadores de libros". Estas personas coleccionan libros antiguos, buscan textos inéditos de autores famosos, o ediciones en idiomas distantes de escritores, etc.

En primer lugar, está aquel tipo que se refiere a la oportunidad. A pesar de todo lo que ha hecho internet para lograr que los precios sean más transparentes y de que la información bibliográfica sea universal, aun se puede encontrar, en algunas librerías, remates y casas de antigüedad, libros invaluables, curiosidades y productos que se consideraban inexistentes a precios módicos. Esto se debe a que sus propietarios desconocen en realidad el valor de los mismos.

En segundo lugar, el placer reside simplemente en tener una colección, juntar un gran cantidad de objetos que están relacionados, en alguna manera, entre sí. Además, este placer se puede demostrar en grande bibliotecas que van de punta a punta de la pared. La actividad de coleccionar libros es en mayoría solitaria y absorbente. Jacob Weisberg sostiene además que esta se trata de una actividad masculina.

El tercer tipo de euforia es aquella donde se aprecia el objeto físico. A lo largo de la historia, el libro ha sido siempre una cosa hermosa. Es un conjunto de varias artes y oficios: literatura, desde ya, ilustración, fotografía, etc.

En cuarto lugar, el cuarto tipo de euforia es aquella que se acerca a una sensación literaria. Por ejemplo, se trata de aquella sensación cuando uno tiene entre sus manos la primera edición de un joven autor, quien luego se hizo famoso con otro seudónimo.

Así como el personaje de la novela de Arturo Pérez Reverte, "El club Dumas", buscaba libros que habrían sido escritos por el diablo, otros lectores buscan por ejemplo, otros elementos. Tal es el caso de aquellos que buscan publicaciones antes de que sufrieran la censura de alguna determinada época histórica. O tal es el caso de los "cazadores de libros" que aún buscan aquellos textos que fueron quemados, en su mayoría por la Inquisición. Tal es el caso de los libros escritos por judíos, o los libros "burlescos" que solo figuran en el "Índice de los libros perdidos".

Algunos sostienen que el mejor lugar para buscar libros es Londres, donde se encuentran lugares como Faber & Faber, The Hogarth Press, Chatto & Windus, Secker & Warburg, Andre Deutsch, Jonathan Cape y Victor Gollancz. Otros sostienen que es París.

De modo más modesto, algunas "extrañezas" se pueden encontrar en la ciudad de Buenos Aires en Parque Rivadavia. Lo cierto es que crece una industria en torno a estos objetos preciosos, y que algunos consideran, que en la era de internet, están destinados a sucumbir.
_____________
Fuente: Slate.com