Los testigos complican a Conzi, incluso los amigos del empresario

Esta tarde, un amigo del empresario Horacio Conzi, se presentó a declarar como testigo en el juicio por la muerte del joven Marcos Schenone. El testigo cambió su declaración inicial y ahora sostiene que la noche del crimen no estuvo con el acusado. De este modo, Conzi ha quedado sin coartada para el crimen.

Un nuevo testigo se presentó en el juicio por el crimen del joven Marcos Schenone, asesinado a la salida del complejo gastronómico de Libertador y Alvear, en la provincia de Buenos Aires, llamado Dallas, presuntamente por el propietario del establecimiento, Horacio Conzi.

Roberto, un amigo de los Conzi, declaró en un inicio que estuvo con el acusado la noche del asesinato de Marcos Schenone en Mar del Plata. Sin embargo, esta tarde se desdijo y explicó que en realidad no estuvo con el empresario, y de este modo tiró por la borda la coartada que sostenía la defensa de Conzi.

Además, una empleada del complejo gastronómico, Marisol Ulloa, afirmó de que recibió la orden de echar del local a Marcos Schenone y sus amigos, y calificó a Conzi como un hombre "acostumbrado a que se hiciese lo que quería". Ulloa, coordinadora del local, recordó que recibió una orden del gerente del negocio para echar del lugar, por pedido de Conzi, a los cuatro jóvenes que luego fueron atacados a balazos.

"Deciles que se retiren porque Horacio quiere que se vayan", aseguró Ulloa que le ordenó el gerente y que había visto a Paula Alonso, una de las chicas que estaba con Schenone, charlando con Conzi en el primer piso del local.

Ulloa debió esgrimir un argumento ridículo, diciendo que el complejo estaba por cerrar. Según contó, cuando los acompañó hasta la puerta vio la camioneta de Conzi estacionada junto al local, aunque luego dijo no recordar si más tarde seguía en ese lugar.

"No se podía discutir" y "siempre tenía la razón" en la discusiones, "Estaba acostumbrado a que se haga lo que él decía", fue como caracterizó Ulloa a Conzi.

Además se espera la declaración de tres testigos de identidad reservada (llamadas G, H e I) que en su momento complicaron a Conzi, y que sosn empleadas de Dallas. Una de estas testigos sostiene que Conzi se alteró cuando vio a Paula Alonso besándose con uno de los chicos.

Según las testigos, Conzi no sólo dio la orden de echar a Schenone, Alonso y sus amigos Gisella Carabetta y Gustavo Pacheco, sino además escucharon cómo por handy le pedía al valet parking del local que prepararan su camioneta con la que luego atacaría a balazos el remís al remis.