Un tercio de la mortalidad global está relacionada con las enfermedades cardiovasculares

Las enfermedades del corazón son la principal causa de muerte en el mundo. De hecho de acuerdo a estudios 17 millones de personas (un tercio de la mortalidad global) mueren cada año a causa de una enfermedad cardiovascular. Para fomentar la concientización y el conocimiento de parte de la población con el fin de prevenirlas, Sanofi Aventis concretó un acuerdo con la Federación Mundial del Corazón, por medio del cual pondrán en marcha en conjunto programas de prevención.

La Federación Mundial del Corazón y Sanofi Aventis anunciaron un acuerdo de asociación, de tres años de duración, para fomentar la prevención y el control de las enfermedades cardiovasculares.

El anuncio, que tuvo lugar durante el VI Congreso Internacional sobre Cardiología Preventiva (ICPC) de la Federación Mundial del Corazón (World Heart Federation), en Brasil, confirma el compromiso de ambas organizaciones en la prevención de las enfermedades cardiovasculares en el mundo.

Mediante esta asociación, la Federación Mundial del Corazón y Sanofi Aventis pretenden insistir en la necesidad de investigación y concientización sobre los factores de riesgo de las enfermedades cardiovasculares, tales como la obesidad abdominal y el síndrome metabólico. A pesar de los recientes avances terapéuticos, 17 millones de personas (un tercio de la mortalidad global) mueren cada año a causa de una enfermedad cardiovascular. De ellas, el 80% viven en países con ingresos bajos o medios.

"Apreciamos enormemente la ayuda de Sanofi Aventis en nuestros esfuerzos para incrementar la concientización sobre las enfermedades cardiovasculares y sus factores de riesgo", dijo Valentín Fuster, Presidente de la Federación Mundial del Corazón.

Uno de los aspectos del acuerdo será incrementar la concientización sobre la circunferencia de la cintura como un marcador sencillo para evaluar el riesgo cardiovascular, mediante campañas educativas globales dirigidas al público y a la comunidad médica.

La necesidad de controlar la obesidad abdominal fue destacada recientemente en el estudio INTERHEART, que evaluó en 52 países la relación entre una serie de factores de riesgo asociados con los ataques cardíacos. En el estudio se descubrió que la obesidad abdominal era un importante factor de riesgo.

La obesidad abdominal es un indicador de adiposidad intra-abdominal (grasa oculta acumulada en la parte interna del abdomen) que puede medirse simplemente a través de la circunferencia de la cintura.

Se ha demostrado que esta adiposidad intra-abdominal es una de las causas del desarrollo de factores de riesgo cardiovascular, como la dislipidemia, la resistencia a la insulina y el síndrome metabólico, y puede conducir a consecuencias como diabetes, ataque cardíaco, accidente cerebrovascular u otras enfermedades cardiovasculares.

La Federación Mundial del Corazón, la organización no gubernamental, con sede en Ginebra (Suiza) que lleva adelante la iniciativa, tiene por objetivo contribuir a que la población mundial pueda vivir mejor y durante más tiempo, gracias a la prevención y el control de las enfermedades cardíacas y del ictus, centrando esta actividad en los países con ingresos bajos y medios.

Está formada por 186 asociaciones y fundaciones cardiológicas de 100 países, que cubren las regiones de Asia-Pacífico, Europa, América y África. Para más información, visitar: www.worldheart.org